
Un gato con la cabeza aplastada yace sobre la carretera, saltando su sangre a chorrillos depresivos y menguantes. Una anciana sale a recoger la basura, harta de estar sola, por el simple hecho de recibir la niebla de la calle. Un quinceañera está sentada en la sala de espera de una clínica abortista. Está aterrada: tiembla de frío y de miedo y de dudas y de odio, pensando en el hijoputa que la preñó y para el que hoy ya no es ayer.
La brisa del amanecer se ha trocado en huracán que azota en la cara a los mendigos que acuden al comedor de Cáritas. La fila del INEM es cada vez más larga; los rostros que la conforman, cada vez más pálidos. María acaba de morir. Juan apura la raya blanca del placer y la miseria que es poco a poco; son ya las siete de la mañana y en media hora, después de dejar a su hijo en el cole, entrará puntual y sonriente al curro.
La puta se sube la falda tras las embestidas de Don Matías, quien jadeante acude presto a la reunión de excombatientes de la Guerra Fría. El entierro avanza por la Gran Vía, siguiendo el féretro del que otrora fuera prohombre un solitario policía, encargado de vigilar el dispositivo de vigilancia más ridículo que se recuerda.
Joaquín Sabina, con el pincel que Goya le regaló, pinta la escena desde la montaña de Príncipe Pío.
Nota para Ciriacos y Luis Enriques: ¿Otro de Sabina? Sí, porque me sale... de la afición.
Nota 2: Y de las pelotas.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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no estara enamorado Ciriaco?
¿Por que será?
Ciriaco ha dejado el látigo por la pluma, el azote por la caricia, el verbo afilado por las palabras dulces. Definitivamente, Ciriaco ya no es lo que era.
Madre, mia, esperaba a un Ciriaco màs duro con làtigo en mano.
Malavia, yo creo que haces como el el de Ubeda y reflejas realidades.
Un saludo, cordial
Afíliate al PCE de una vez por todas, amigo Malaviasky. Mejor ser un rojo ortodoxo que progre de salón. Pero cuidadito con que se enteren tus "amigos" carlistas, no vayan a darte, de nuevo, un escarmiento.
este tema me suena,ah claro, que es malavia y uno de sus idolos, el yonki joaquin, ese supuesto poeta de los madriles.vaya jarto, que se meta menos que asi cualquier mañana nos sorprenden las noticias. que pelotillero y pancartero eres con esa gentuza. mañana haz otro de Jose Tomas, que ya toca para cerrar el circulo freak
Si quieren gozar de verdadera poesía, lean a Pedro Calderón de la Barca.
Joaquín Sabina indudablemente da mucho juego en los blogs.
Hombre, la verdad, es que cuando escribí aquella primera parte de mi cuento, a la par que imitaba a Perez Reverte lo hacía también a José Zorrilla y a Tirso de Molina. Pues el personaje de don Juan Tenorio de alguna forma actúa de una manera semejante al Malavia novelesco. Sabina, su hija y su vástago son necesarios pues para la tercera entrega de mi historia mas otros nuevos personajes - amigos míos que se prestan a ser novelados- que irán apareciendo no se cómo ni dónde ni por qué. Ya irá saliendo
Cierto, pero para eso existen especialistas en depilaciones dermoestéticas.
En cuanto a lo de Oviedo, si es muy posible que la policía local ovetense me haya fichado como gamberru cazurru o algo parecido. Aún asi todavía no me ha declarado de momento persona non grata. Sea que habrá que esforzarse aún mas en la próxima visita a Ovieu.
Y esa vez con unes madreñes, un pantalón de pana, un fajín, camisa blanca un bigote a lo Pinón, una boina y una gaita. ¡Puxe Asturies!
Hombre, si ya faltamos... Juanan, ¿no fuiste tú el que hace unas semanas, en un relato en tu blog sobre la batalla de Lepanto, dibujabas a un tal Miguel Ángel Malavia cuyo suegro era, nada más y nada menos, que un tal Sabina? Que, por cierto, me perseguía furioso por dejar preñada a su hija... ¿No serás tú, cabroncete Juanan, el que has enturbiado mi mente y mi alma con la peste sabiniana?
Vendo apartamento en Salou (Tarragona) en primera línea de playa. Cuatro habitaciones, cocina, dos baños completos, amplia terraza, piscina comunitaria, tdt y foto de Joaquín Sabina desnudo en la ducha en el salón. Chollo. Razón aquí. Tel:_________
Juanan, ¿por qué no me cortas tú el pelo... de las piernas, que tengo mucho?
¿Vale, macho, tronco, chavalote?
Por cierto, en Oviedo aún te están buscando por tu concierto con bailecito incluido al salir tostado de la siderería...
Un abrazo (y ya no doy más, ¡ya está bien de ñoñerías!), cabronazo.
Cambiaros los dos de peluqueros.
Ay, amigo Luis Enrique (o mejor, Víctor), parecemos Fito Páez y Sabina en aquel 'Enemigos Íntimos' sobre el que tú me ilustraste un día en la cafetería de la facultad...
Muchas gracias por las recomendaciones. Ahora estoy con 'Perdonen la tristeza', su biografía a cargo del gran Javier Menéndez Flores, de cuya segunda parte ya hablé aquí.
Pues sí, yo a como a tus 15, pero ya en la decrepitud, estoy en una racha sensiblera. Qué se le va a hacer... Pero tranquilos, que todo se pasa y en alguno de estos días, cuando se me pase la "enfermedad", ya empezaré a escribir de Rajoy y el Papa. Como a ti te gusta, camarada leninista luisenriqueño.
Juanan y demás: Perdonen la tristeza.
Víctor: Perdona y un abrazo (pero sin meterse mano, ¿eh?)
Luis Enrique concluía así su comentario:
"3. Si va a comprarse un libro, cómprese el cancionero (se llama Con buena letra). Están todas sus canciones y permite saborearlas de una forma distinta a los disco. Altamente recomendable.
Si quiere más recomendaciones de canciones concretas o similar, hágamelo saber.
P.D. No sea cenutrio y siga escribiendo en este jodido blog, que si no no sé que voy a hacer en todo el día sin poder meterme con usted.
P.D.2. Espero su respuesta, AMIGO".
No señor Malavia, yo no seré amigo suyo hasta que Ciriaco no sea amigo mío. Como veo que está usted en plan sabinero igual que yo cuando tenía 15 años, voy a hacerle una serie de recomendaciones:
1. Sin duda, su obra maestra es el disco '19 días y 500 noches'. Los sabineros más puristas no están de acuerdo con esta tesis por algunos motivos que se escapan a mi entender (dicen, por ejemplo, que la producción de Alejo Stivel es nefasta), pero para mí es una delicia desde la primera canción hasta la última. Escuche 'Ahora que', un tema que alegra el día hasta al más pesimista.
2. Sinceramente, sus libros me parecen bastante flojos si hablamos estrictamente de literatura. Como no sé qué libro estará leyendo (supongo que Ciento Volando), le recomiendo los sonetos 'Puntos suspensivos' y 'Juégate la vida'. En el capítulo 'Quien lo probó lo sabe' está lo que, en mi opinión, es lo más destacable de la obra.
3. Si va a comprarse un libro, cómprese el cancio...
Camarada Luis Enrique, pues claro que somos amigos. Pero es que aparte de cogerme en una etapa ciertamente especial, pues me fastidia que digas que si escribo de Sabina es para dármelas de "guay". Me explico: Hasta hace poco, no me atraía demasiado la poesía, lo confieso. Pero a través de Sabina es como me he sentido atraído por unos versos que me tocan de verdad, que son construcciones literarias que en las que me regodeo, que me evocan personajes que me fascinan... y todo con esa voz ajada que me impacta. Sí, lo sé, estoy insoportablemente sabiniano. Juanan tiene razón, pero como en los últimos días no hago sino leer cosas del poeta y escuchar solamente sus canciones... pues no puedo evitarlo. Por eso, la solución está clara: 'impasse' y parón, hasta que se me pasen las ganas y quiera escribir de otras cosas.
Un abrazo, amigos!!!
Es usted un maleducado y un impertinente, señor Malavia. Y eso de "los que de verdad me conocen" me ha dolido. ¿Es que yo le conozco de mentira?¿Es que usted y yo no somos amigos? Si no acepta las críticas no escriba en un blog; aunque bueno, achaco su malhumor a tres llamadas perdidas que recibió anoche y que, por cierto, no contestó.
Pues venga, a mí me sale de la afición mandarle a usted a la mierda. Pero dicho desde el más absoluto cariño. No se pique Malavia, ya vendrán tiempos mejores (para todos).
Ya aburres tío. Cambia de tema de vez en cuando. O cambiate de peluquero tronco. Haz algo nuevo.
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez