
Esta mañana he tenido la suerte de realizar una entrevista a una misionera en la India acerca de los trágicos acontecimientos de estos días. Jamás olvidaré su profundo y auténtico testimonio de fe. Es ya anciana (lleva bastante más de la mitad de su vida en la India), ha visto atrocidades (otros igual que ella han sido quemados, apaleados y violados estos días), ha pasado penurias... ¡pero es arrebatadoramente feliz!
¿De qué pasta están hechos estos héroes silenciosos del siglo XXI? Sin ningún lugar a dudas: la masa de la fe rebosante. Pero no cualquier fe. Una espiritualidad apasionada, que brota a raudales, desbordada, hercúlea, imposible de disimular. ¿Quién pudiera tener la décima parte de su relación con Dios y con los hombres?
Hace una semanas también pude hablar con otro misionero español que ha vivido desde siempre en Zimbawe. También anciano y enfermo. Cuando hablé con él estaba en España. A punto de iniciar el que, según él, era ya el “último” viaje a “su” casa, Zimbawe. Dijo que “sabía” que Dios quería que muriera en África. Y allí volvía gozoso, exultante, como un chiquillo.
A veces nosotros decimos que estamos “cansados”, “deprimidos”. Yo el primero. ¡Y qué vergüenza siento al escuchar a estas personas, que me cuadriplican la edad y no paran de ayudar a los necesitados entre los necesitados! Me siento entonces tan miserable...
Por eso, porque sé que jamás seré capaz de hacer lo que ellos hacen, es por lo que trato de consolar mi acobardada conciencia haciendo un llamamiento a los que son como yo: Somos cobardes, somos desgraciados... ¡pero al menos no olvidemos jamás a los misioneros! Y no sólo cuando, con su martirio, se convierten en “la semilla de los nuevos cristianos”.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Y usted Juanan, aplíquese también el cuento. Déjese de comentarios y váyase a misionar a China.
Sea vailiente déjelo todo y hagase misionero. Dios no queire a los cobardes.
No, por eso sé que nunca seré como ellos. Porque aún sabiendo el servicio tan grande que significa y la felicidad que sienten todos los que lo hacen, nunca me he planteado seriamente ir a una misión. Por eso digo que ya quisiera tener la décima parte de su fe...
La cobardía es fácil de vencer. Sólo hay que proponérselo. ¿Por qué dices que jamás serás capaz de hacer lo que ellos hacen? ¿Te los has llegado a proponer seriamente?
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez