
Queridos amigos y compañeros, os invito a participar en un juego. Yo comienzo una historia y sois vosotros, entre todos y con vuestros comentarios los que la vais completando. Hasta llegar al final. Me comprometo a seguir el hilo y colocar en el orden que lleguen los comentarios que se tomen en serio este experimento. ¿Os apuntáis? La historia comienza así:
Eran las seis de la mañana de un día que se presentaba crudo y áspero. Sofía, meditabunda, paseaba en la más estricta soledad por una ciudad que algunos conocen como Madrid. Su gesto triste resplandecía oscuro en mitad de la luz que ya empezaba a alumbrar...
¿Continuará?
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Genial!! Ha sido superdivertido. Precioso el final.
Esta historia tiene de todo: Intriga, erotismo, risa, pena, tragedia, poesía, amor, celos... Es para llorar pero también para mearse de risa.
Enhorabuena!!
Y señoras y señores... fin de la historia. Ahora mismo lo juntaré todo y lo publicaré en un relato firmado por todos.
Por cierto, el final no es mío, sino de Mari, mi novia, que lo ha hecho desde mi ordenador y por lo que sea ya aperecen los comentarios configurados con mi nombre.
Enhorabuena y gracias a todos!!!
Se sentía mareada y confusa. Acercaron la barca hacia donde estaba ella y entonces lo vió. Un escalofrio recorrió todo su cuerpo al verse tendida sobre la embarcación con la petaca en la que hace unos segundos tentaba a Ciriaco en una mano y la carta de despedida de José en la otra, se vio mas hermosa que nunca, alli tirada sin vida, una lágrima se resvaló por su rostro y decidió alejarse de allí con su ropa desaliñada, arrastrando tristemente unos tacones que cada vez se hacian mas pesados.
MARI
Sofía cogió la petaca de manos de Ciriaco y con paso lento se acerco al gentío. Algunas personas se alejaban horrorizadas comentando, "pobre muchacha, tan joven y hermosa". Consiguió abrirse un hueco entre la multitud, pero no alcanzaba a ver nada. Un par de embarcaciones se habían acercado para sacar a la víctima del lago, miró hacia atrás y se sorprendió al ver que sus tres fantasmagóricos acompañantes ya no estaban.
Ni a Luís Buñuel ni a Dalí se les hubiera ocurrido tal historia erotico-surrealista
El gentío jaleaba al justiciero, quién se acercó a las turbias aguas donde flotaba el cadaver. Él que era toda una institución de la tronera de putrefactos que moran en el Buen Retiro exclamó, ni más ni menos :¡ mamoneo lo que veo¡ la carpa mutante del estanque, que tantas fábulas había protagonizado fotaba cadaver, amorfa en detritus...
...Mientras Ciriaco, algo desprovisto de su habitual fanfarronería, se llevaba a los labios la dulce petaca con el borde del cuello manchado de carmín de Sofía, alguien, de repente, dio la voz de alarma. Un grupo de gente se amontonaba a la orilla del estanque mientras una barca solitaria era dejada llevar por la corriente navegando a la deriva.
Un cadáver apareció flotando en las calmas aguas del Estanque del Buen Retiro...
...El temible Ciriaco de Málaga había aparecido con un sable, de esos que venden en los bazares chinos... ¿Acaso pensaría que podría asustar con eso? Y además había olvidado su famoso látigo, el que le hizo merecedor de una extraordinaria leyenda.
Total, que no consiguió engañar a nadie; sin embargo, él mismo cayó en las redes tentadoras del maligno y, mientras sus ojos se clavaban en el escote de Sofía, agarró, casi sin darse cuenta, la petaca que le ofrecía ésta alargando hacia él su mano derecha, mientras la izquierda, la pasaba con delicadeza por el cogote de Ciriaco atrayendo al mismo tiempo su cabeza hacia ella...
http://www.elrelampago.es/imgProductos/994-g.jpg
(joer como esta degenerando esto, casi parece un guión de una película erótica)Ciriaco saque su espada y el látigo y ponga orden en este caos.
Sofía tan fuerte como destruíble,de mirada profunda, le retaba a la pasión de un episodio erótico con el poeta de los ideales de toda una generación, cuando las ilusiones se resisten a morir... -" Sofía,No te rías cuando hables de él, sabes que soy quien vive en carne propia la ambiguedad y la provisionalidad del amante en mi infierno rutinario".
Ella soltó una carcajada gutural, se recostó en su hombro.-"Debiste decirme que sí,¿te das cuenta?es mejor tender una mano al que la necesita"-la mano de Sofía ofreciéndole un trago de la petaca -," todos necesitamos que nos den una mano...
En esas estaban tan torcidos personajillos, cuando apareció la Justicia hecha carne. Látigo en mano, mirada penetrante y áspera voz: les recriminó: "Señores, está prohibido fumar porros, está prohibido beber vodka. Está prohibido todo aquí". Sus cejas inclinaban hacia Sofía: "Señorita, haga el favor de vestir decentemente". Al pseudopoeta sodomita de voz rota y vida putrefacta: "Caballero, compórtese con decencia, que ya tiene edad". Al tal José, ni siquiera le miró. El Castigador llevaba gorrilla. Se la enderezó y continuó caminando. Los tres quedaron estupefactos y conmocionados. Sabían que aquel hombre era la voz de su conciencia. Ese día decidieron ser personas decentes, abstenerse del sexo descontrolado, no fumar ni beber, y ser católicos practicantes y gente de orden. Colorín colorado, este cuento se ha acabado.
Cortamos para publicidad, esta película ha pasado de drama de antena 3 a las cuatro de la tarde, a tipica serie de madrugada... Aunque más parece el sueño de Sabina que, comatoso en el sofa de su casa, mientras una nube de marihuana no le dejaba ver el techo marron roñoso por los años sin limpiar, deja escaparse la vida hasta que los sanitarios logran tirar la puerta de su piso del centro de Madrid, y luchando contra la muerte intentan reanimarle...
Ciriaco acecha.
Pero Sofía, con mucha mano izquierda y recordando a los leones (que no son tan fieros como los pintan, y si se habían vuelto tan mansos y obedientes como para tirar de la carroza a las órdenes de Cibeles, cómo no iba a ser ella capaz de dominar a José), trató de calmar a José haciéndole una propuesta que a ella le pareció genial.
"Pero José, mi amor" le dijo, "si a ti, reconoce que, cuando has bebido un pelín, también te gusta Sabina, y lo tenemos todo... Yo he traído mi petaca y Sabina ha venido por su propio pie. ¿No te parece que lo más indicado sería hacer una menage a trois?"...
(Espero que Ciriaco no ande cerca)
Cuando Joaquín Sabina, el poeta del alma, se paró ante ella, estaba totalmente ebrio. Con los ojos vidriosos y la garganta más ásperaque nunca, susurró: "Sofía, tienes que olvidar lo que pasó esa noche entre José y yo. Los dos íbamos hasta arriba y se nos fue la pinza, pero ya sabes que los dos somos muy hembreros... y tú mejor que nadie". Sofía, recordando el minuto de abril en que el poeta le cantó los versos de la luna bajo sus sábanas, no pudo sino besar profundamente al de Úbeda. José, enfurecido, reaccionó instantáneamente...
A ver si esto ha sido una encerrona de Malavia para abandonar su blog y dejarnos entretenidos sin que se note su ausencia...
Pues, en ese caso, yo creo que mientras Sofía saboreaba su Ducados en profundas caladas, entre las volutas de humo que ascendían por delante de sus ojos, adivinó la figura de un hombre que le resultó familiar, era un poeta, que regresaba a su casa no sin antes detenerse a respirar un poco de ese aire puro que envolvía el Parque del Buen Retiro. Era Joaquín Sabina.
Creo que esto se va aconvertir en una prueba, de dificil conclusión. Solo Malavia es capaz de terminar este Enredo.
pues si, esto está siendo super divertido la verdad.Migue, a ver como arreglamos esto.Luego me paso y escribo algo.Besos
Jaja, al menos nos estamos divirtiendo...
De todas formas, creo, Miguel Ángel, que deberías dar tu opinión o marcar unas pautas, pues se podría dar el caso de buscar entre todos un fin común en el relato o, simplemente, y creo que esto sería lo más adecuado, construir un "cadáver exquisito", técnica que inventaron los surrealistas basada en un juego de mesa. En este caso, cada participante sólo tiene acceso a la última frase del párrafo escrito por quien le precede. De esta forma, al escribir no se busca que la historia tenga un sentido sino que resulta en una literatura más o menos automática, inconsciente, al modo surrealista; así, lo verdaderamente importante no es el tema tratado, ni su enfoque, ni la congruencia de la historia, sino la manifestación anímica de los participantes y su interacción dentro del grupo.
En este caso queda perfecto que alguien (Juanan) haya puesto punto final aunque después continúe...
Con mi parte y la de "el contador" esto parece una novela en la que se elige el final. Si deseas que vayan al piso, vete a la pagina tal, si quieres que se acabe aqui vete a la cual.
Juanan, veo que eres más impaciente que yo... jajaja, qué ganas de acabar el relato! Yo creo que aún ni hemos llegado a la trama. Pero bueno, pienso que debe ser Miguel Ángel quien ponga un poco de orden en este asunto.
Es cierto que en ese punto, esa frase, se prestaba a un final, pero pienso que aún quedan cosas por contar...
Un fuerte abrazo!
"Sorry" tarde en escribir mi parte, creo que una mezcla de los dos ultimos parrafos quedaria bien...
"Con la mano temblorosa cogió el paquete de Ducados de la mano de José y tomó un cigarro.
Sacó un encendedor de su bolso y con una profunda y relajante calada aspiro el humo del tabaco negro. Su rostro cambió como aquel que siente un alivio sobrecogedor.
- José, ha cambiado mucho mi vida desde que te marchaste -quizas la nicotina, o quizás las ganas de contarselo le dió fuerzas y le dijo- tengo que contarte algo muy importante, pero no aqui, mejor vayamos a mi piso..."
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.¿O no?
Sofía sabe que todo llega al final, buscando su destino, con la mirada en el vacío, enciende un cigarrillo y exhala una profunda bocanada de humo, como si con ello quisiera liberar esa insatisfacción que la mantiene vacilante ante la incapacidad afectiva de José..., la imagen de los leones de la diosa se desvanecen para devolverla a este escenario, donde nunca supo pisar fuerte, sabe que ningun paso, concebido en el profundo dolor del desamor, dejará tánta huella como éste, en el ir y venir de su destino.
...se acordó de los leones de Cibeles...
Un largo silencio se interpuso entre los dos.
José siempre había sido el rey de su casa y ahora, como esos leones, dócil y obediente, estaba dispuesto a hacer cualquier cosa que ella le pidiera...
Sofía dudó por unos instantes, pero enseguida pensó que debía aprovechar la situación, ese reencuentro, para solucionar aquello que tanto le estaba amargando su maldita existencia desde hacía cierto tiempo.
Pero... ¿cómo decirle, cómo explicarle...?
Él estaba dispuesto a hacer lo que ella le pidiera, pero...¿cualquier cosa...? y ¿a qué precio?...
Sofía se quedó pensativa por un momento rumiando en su cerebro un plan para convencer a José de hacer aquello que ella tanto deseaba (para acabar con ese infierno que era su vida) pero de lo que no se consideraba capaz.
La mano de José ofreciéndole un paquete de cigarrillos la hizo volver en sí...
"algo importante como decirte que me cansé de huir, de vivir escapando de un callejon sin salida como es tu recuerdo, desesperado de acostarme cada noche sintiendo tu calor a mi lado.Algo tan importante como decirte que aunque me empeñe en negarlo, en el fondo no hay nada que mas desee que hacer lo que me pidas".Sofia, al oir estas palabras....
"¿Importante?, ¿qué mas puede ser tan terrible no solo dejarme sola, si no además con el marrón de los recibos del agua, la luz y el teléfono sin pagar?...Solo tuviste narices para dejarme una nota en la que decías que te ibas a por tabaco. Y yo ingenua te esperé, durante días, meses..pero ya me cansé de esperar. Me desesperé y decidí olvidarme de tí, de tus caricias, de tu voz, tu mirada, las noches de loca pasión desenfrenada, de tu aliento a ajo.."
Yo también añado una "fe de errores". Donde he puesto "hubiera perdonado", debería haber dicho "habría perdonado", creo que es más correcto. Saludos...
"tú, tú... nunca lo entenderías, Sofía, tenía que marcharme para no hacerte daño", ..
"Yo te quería, hubiera perdonado cualquier tontería que hubieras hecho" -contestó Sofía, sin creerse todavía que el que un día creyó que era el hombre de su vida, estuviera de nuevo frente a ella.
"No, no lo hubieras comprendido, pero eso ahora no importa, mi amor, he venido porque tengo que contarte algo importante", dijo José mientras dirigía su triste mirada hacia el suelo.
"Pero sí, sí... sí te fuiste", respondió ella. Llorando. "Jamás olvidaré el día en que llegué a casa y estaba completamente sóla. ¡Sóla! ¿Me entiendes? ¿Cómo lo vas a entender? Tú siempre miraste única y exclusivamente por ti mismo...".
José, atusándose el descuidado bigote, nervioso, sólo acertó a balbucear estas palabras:
fé de errores ortográficos: tu lado no llevaría tilde. Lo siento.Gracias por la comprensión
"en realidad nunca me fuí de tú lado" responde esa voz. A Sofía se le disipa el mareo y el cansancio. De pronto esa afirmación la devuelve de golpe y porrazo a la realidad. Suelta la petaca, abre los ojos y descubre a un hombre de mediana edad con el pelo largo gris, los ojos verdes hundidos y tristes, un bigote descuidado y con barba de muchas semanas. Si es él, con quién una vez compartieron techo y lecho y hacían el amor cada día.
...Sin embargo, a pesar de que su intención era beber agua, al final cae en la tentación que había tratado de evitar toda la noche. Apoyándose sobre el árbol, saca su petaca del bolsillo de la cazadora y engulle con voracidad un largo trago de vodka. Cinco minutos después, con la petaca acabada, ya empieza a sentir el sopor y el mareo. Parece que va a caerse, pero una presencia repentina la hace percatarse de que no está sola. "No puede ser", exclama con pálido rostro, "eres tú..."
decide aminorar la marcha y caminar mas despacio. Se detiene un momento a contemplar tan majestuoso monumento levantado en 1778 por el rey Carlos III según reza en la lápida en el frontón de la puerta principal. Sofía entonces decide continuar, esta vez sin prisa, cruza el paseo de Alfonso XII y se adentra tras la gran puerta del Parque del Buen Retiro en busca de aire fresco, la sombra bajo algún arbol preferiblemente un banco y una botella de agua mineral para saciar su sed veraniega que la afíxia...
Esta cogiendo una forma la historia, que mas que un relato parece una traduccion de un gps de Madrid.
me encanta el experimento Migue.
Besos
eh¡esta cogiendo una forma la historia, que mas que un relato parece una traduccion de un gps de Madrid¡¡¡jajajaj
me encanta el experimento Migue.
BESOS
Ahi va lo mio:
"Sorteando el tráfico del Paseo del Prado, Sofia cruza desde el Banco de España hasta el edificio de Correos, dejando a trás la hermosa postal que forma la Gran Via.
Según sube la calle de Alcalá se esfuerza en levantar la cabeza para observar la Puerta de Alcalá, donde siglos antes madrilelos de todas las clases defendieron la ciudad ante el ejército imperial napoleónico; mientras sus tacones le pesan cada vez más y le hacen tropezar. Las fuerzas le flaquean y parecen impedirle alcanzar su destino, el Parque del Buen Retiro..."
Por supuesto, Solariana. Cuando edite estos comentarios en un relato final aparecerá tal cual lo pides. Por ahora, gracias a vosotras (¡Grande Saritísima!), me está encantando el experimento...
¿Continuará?
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez