
En la vida hay cosas que pueden pasar desapercibidas, pero que son parte esencial de la misma. Vamos muy rápido, corremos, avanzamos sin mirar a nuestro alrededor. No caemos en la cuenta de que a nuestro lado, mientras pasamos impetuosamente en rumbo recto, hay un alma. Hay una mirada. Que se posa en nosotros o en el infinito.
Miradas... hay miradas glaciales, que petrifican, que matan. Otras son cálidas. Son las que te abrazan, las que te sonríen, las que te hacen sentir importante para la persona que te la dedica. Un mudo puede hablar con sólo mirarte. Y un ciego puede mirar y hablar con sólo abrazarte.
Miradas... bajo sombreado azul, turquesas con olor a mar, verdes con sabor a resplandor. Miradas divinas, prodigiosas, infernales, apasionadas, muertas. ¿Cabe mayor expresión, mayor impacto, que el de una mirada que va más allá, que profundiza en ti, que te golpea y te hace sentir?
¿Has visto alguna vez la mirada perdida de una mujer rota ante una copa de ron? ¿Has visto la mirada ilusionada de un niño ante el regalo recién traído por los Reyes Magos? ¿Has visto cómo miran los niños que están ‘al otro lado’, en el mundo alternativo a nuestros ojos, en la frontera del hambre? ¿Has visto la mirada del que está a punto de morir? Para unos es de angustia y para otros es de esperanza, pero son miradas que no se olvidan. ¿Cómo será mi mirada en ese momento trascendental? ¿Cómo le dirán hoy mis ojos un ‘te quiero’ a la que algún día será mi mujer?
¡Hay tantas miradas! Miradas de odio, de amor, de pasión, de preocupación, de placer, de seducción, de ingenuidad, de ira, de incomprensión, de esperanza, de alegría, de paz, de terror, de dolor... Existe la mirada del drogado tanto como la del que reza. Otras veces las miradas cambian, evolucionan. Una mirada perdida puede acabar siendo firme y segura. Pero la que nunca pierde su esencia es la mirada con lágrimas. Es la mirada del sentimiento en estado puro, a flor de piel. Unas veces son lágrimas de tristeza infinita, de desesperanza, pero muchas otras son el símbolo que brota en nueva vida. En vida feliz. Lágrimas... sois el mar que oscurece la mirada para hacerla brillar aún con más fuerza.
Miradas, miradas, miradas... Paraíso e infierno. Reflejo del alma que algún día fue nuestra.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA


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am0 esa mirada xD la del niño y la niñaa :D Ozhaaaw
.....En silencio y sin cruzar una palabra, solamente una mirada basta para hablar...
Hay miradas de matan y miradas que enamoran, y en ocasiones se confunden.
Sin duda esto es algo único del ser humano, la expresión de nuestro rostro, asi como dices con una mirada se pueden mostrar infinidad de sentimientos, y con una mirada uno puede llegar a entenderse a la perfección con quien ama.
La mirada para mi es un conjunto, no solo los ojos y poco más. La mirada la compone todo el rostro, es la expresión de la cara. Alguien puede llegar a enamorarse de una expresión, de una sonrisa unida la forma en que se arruga la nariz, y como se cierran los ojos y se levantan las mejillas. Yo lo he hecho.
Miguel, la mirada perdida es la ausencia de expresión. La ausencia de sentimientos.
Como diria Paulo Coelho:"podemos tener todos los medios de comunicacion del mundo, pero nada, absolutamente nada, puede sustituir a la mirada del ser humano".
Besos Crapula¡¡¡¡¡
El tiempo pasa, el malavismo permanece. Mi aplauso por tus relatos literario-festivos sin cargas erótico-gays y/o sabinianas.
Audrey Hepburn, vaya mirada y que mujerón, o como diría usted, una musa.
Yo miro a todas las chicas guapas...
¿Y usted qué mira?
Ha tardado usted poco en cambiar la foto
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
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Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez