La hora de la verdad

Mi propuesta de lo que ha de ser un comunicador católico

14.06.08 | 14:52. Archivado en Sobre el autor, Religión, Periodismo
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

En primer lugar, aclaro que por comunicador católico no entiendo sólo al que se encarga de la transmisión de la información religiosa en su versión estrictamente católica. Con tal concepto, entiendo al católico que se expresa en cualquier foro público sobre temas que conciernan de uno u otro modo a la esencia, al ser del seguidor del Evangelio.

Dicho esto, considero que una primera premisa es la de conocer la sociedad en la que vivimos. Debemos de tener claro que el contexto contemporáneo es cada vez menos propicio para la Iglesia. El modelo liberal capitalista ya se ha impuesto de un modo homogéneo. La competitividad, el triunfo, el materialismo, el trepismo... son valores que están sustituyendo a la solidaridad, la igualdad, la fe, la espiritualidad o la perspectiva de la trascendencia.

Por ello, debemos de acomodar nuestra forma de comunicarnos en una sociedad cada vez más alejada del mensaje de Cristo. Y aquí llega la clave de esta actitud. ‘Acomodar’, no significa transigir, adecuarse al relativismo imperante. No, no es eso. Es reafirmarse en los valores propios, tenerlos muy claros y ‘dialogar’ con el mundo para que no los vea como algo ya pasado. En definitiva, debemos de proponer y no imponer.

Todo católico tiene muy claro que la Iglesia no condena a nadie. Y así, tampoco condena ni el propio Dios. Nosotros, cada uno de los seres humanos, por nuestro libre arbitrio, llegada la hora, con nuestras acciones, deberemos de dar cuenta de lo hecho en nuestro ciclo vital. Y en el último momento, seremos nosotros mismos los que digamos ‘sí’ o ‘no’ al propio Dios. Esto puede parecer algo antropocéntrico, pero ahí radica la grandeza del Cristianismo, su diferencia con otros credos: la libertad radical del Hombre, que se sitúa al mismo nivel de Dios; por la propia Gracia de Dios, que nos ama tanto como para darnos ese don.

De este modo, no seamos nosotros, nunca y en ningún modo, los que digamos a nadie: “Tú, por tal o cual idea o acción, estás condenado”. Y tampoco usemos esta fórmula: “Tú, si mantienes esta afirmación o actitud, no eres católico”. Debemos afirmar con fuerza los principios que hacen a alguien católico (los límites los tenemos todos muy claros), el camino que consideramos más cercano hacia Dios. Podemos pensar que alguien está equivocado, pero jamás le cerremos la puerta. Principalmente porque nosotros no somos nadie para hacerlo.

Hablemos con el mundo, dialoguemos hasta el fin, hasta la extenuación, con quienes se auto postulan como nuestros “enemigos”. Debatamos, propongamos, hagamos nuestra opción vital atractiva. Hagamos hincapié en lo positivo. Bajemos al nivel de nuestro contendiente dialéctico y escuchémosle, oigamos con atención y razonemos sus propuestas. Así, con un debate sincero, reafirmando con coherencia y fuerza nuestros principios, nos ganaremos su respeto. Y una vez ganado ese respeto tan necesario, todo es posible. Incluso que desechen sus clichés y dejen de vernos como parte del pasado más negro de la Historia.

Confiemos en nosotros. Tenemos el mejor mensaje, el más esperanzador. Reivindiquemos con coherencia la familia, la vida, la existencia de la verdad, el respeto a la libertad religiosa. Seamos testigos de Cristo y evangelicemos. Pero no lo hagamos gritando, ni condenando. Digamos lo mismo, seamos fieles a nuestro pensamiento, pero no consideremos al otro como un inferior. Para la existencia de un diálogo fecundo no podemos dar portazos.

Hagamos autocrítica y reconozcamos nuestros fallos. Juan Pablo II pidió perdón por los errores históricos cometidos por la Iglesia. Benedicto XVI habló claro y pidió un perdón estremecedor a las víctimas de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes en EEUU. No nos rasguemos las vestiduras por ello. Eso nos da fuerza, nos hace coherentes, nos hace humanos. Sólo Dios y la Virgen son perfectos.

No hagamos trincheras. No establezcamos prejuicios previos ante nadie. No califiquemos con palabras como “taranconiano” a “los progres” de la Iglesia. No caigamos en la trampa de calificar de “rouqueños” a “los ultras” de la Iglesia. Todos somos católicos, aunque haya distintas sensibilidades y formas de expresarse. Y eso nos hace más ricos.

El mundo está esperando oír un mensaje de esperanza. Ha de ser el nuestro. Está en nuestra mano. No caigamos en el fariseísmo y establezcamos previamente quién es digo y quién no de escucharnos. La Palabra la han de recibir todos. Ahora más que nunca, en la Aldea Global que ya es el mundo, tenemos los medios a nuestro alcance para que nadie se quede fuera. Intentémoslo. Hablemos a todos, propongamos con pasión, bondad, cercanía y coherencia y serán muchos los que nos escuchen.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

18 comentarios


Los comentarios para este post están cerrados.

Comentarios
  • Comentario por demonio del mediodia 20.06.08 | 09:24

    Vaya pitostes. Yo opino que bueno es saber y conocer y por supuesto RESPETAR pero sin perder la identidad y elogiar lo que no debe ser elogiado, que por raro que suene la verdad es nuestra por ser Jesucristo fuente de verdad, de fe y de vida ¿ Y que pasa que ya soy un intolerante por decir que poseemos la verdad? Eso es como lo que dijo Copernico en el juicio de la inquisicion. Y sin embargo se mueve...

  • Comentario por Ciriaco de Málaga 17.06.08 | 13:33

    Porque es amigo mío. Como lo son Miguel Ángel Malavia, Adiós Ayer y usted.

  • Comentario por Edu J. 16.06.08 | 22:13

    Y usted, Sr. Ciriaco, si considera que Cigoña que es un arrogante y prepotente, este último adjetivo lo pongo de mi cosecha, porque le defiende?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga [Blogger] 16.06.08 | 14:38

    Por supuesto que me parece arrogante.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 16.06.08 | 13:25

    Ciriaco: te respondo solemnemente. Por lo que tengo entendido cree en Dios, en la vida eterna y en la resurrección de los muertos gracias al sacrificio de Nuestro Señor Jesucristo. También acepta la superioridad del Papa. Por tanto, por lo que parece, es católico. Y si no lo es, sólo su conciencia lo conocerá. Ni tú ni yo lo sabremos. O yo al menos jamás me atrevería a decirlo. ¿Y tú?

    Por cierto, te pregunto: ¿Te parece arrogante o no el artículo que tu admirado Cigoña nos ha dedicado a tus amigos?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga [Blogger] 16.06.08 | 13:01

    Miguel Ángel Malavia: te pregunto solemnemente ¿consideras al físico Julián Moreno Mestre católico para más inri?

  • Comentario por Carmen Bellver [Blogger] 15.06.08 | 09:51

    Miguel Angel:
    Descubrirás con el tiempo que las trincheras existen. Y que situarte al medio supone recibir de ambos lados.

    Pero lo importante es lo que es. De manera que ánimo.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 15.06.08 | 06:17

    Camino, he hecho todo lo posible para que se me entendiera: NO debemos acomodar el mensaje, SÍ la forma de hacerlo. Con cariño, con pasión, con comprensión, respetando al otro. Sólo así lograremos evangelizar en el siglo XXI, en pleno apogeo capitalista, en el cúlmen del materialismo. El mundo ha cambiado y hoy los medios y las formas son básicas. La propia Iglesia está acometiendo enormes esfuerzos en este sentido. Repito: No impongamos, propongamos. No gritemos, ofrezcamos de corazón. El mensaje, siempre el mismo: el Camino, la Verdad y la Vida.

  • Comentario por Camino 15.06.08 | 00:29

    Modos propios de los comunicadores católicos: Jesucristo, la Virgen María, San Pablo, San Jerónimo, San Agustín y Santo Tomás, las mártires de los primeros siglos, San Bernardo y Santa Catalina de Siena, San Juan de Avila y Santa Teresa, San Luis María Grignión de Monfort y San Carlos Borromeo, San Francisco Javier y los Santos mártires del Japón, Santa Teresa Bdicta de la Cruz... No es la Iglesia la que tiene que acomodar al mundo su lenguaje, sino acomodarse a Cristo en en fondo y la forma, y -padeciendo persecución, siendo llamados antiguos, negros, malos...- llevar a Cristo al mundo. Se me olvidaba, la M. Teresa de Calcuta no se preocupó nunca de agradar al mundo, sino de ayudar a Cristo a salvar al mundo. Sus hermosas palabras siempre sacudieron, por eso convencieron y convencen. Que el Señor te haga caer en la cuenta y no desear agradar a los hombres nunca, sino sólo a Él.

  • Comentario por Juanan 14.06.08 | 20:25

    Me parece muy correcta la afirmación de Malavia. Le doy toda la razón y comparto sus argumentos y razonamientos.
    ¿Cuantas veces en lugar de hablar, nos hemos puesto a la defensiva, radicalizando nuestros planteamientos como si tuvieramos la verdad pura y dura y acusando al contrario, o queriendo hacerle ver que está equivocado, pero sin querer escucharle y al contrario? Me siento plenamente identificado con este post.
    Todos somos Iglesia, formamos un solo Cuerpo, aunque tengamos diferentes sensibilidades, carismas, caracteres..."Sed humildes y mansos de corazón como yo lo soy".

  • Comentario por Javier Pérez 14.06.08 | 18:37


    Me van a permitir un juego de palabras: siempre he dicho que en este mundo hay que ser menos católico y más ortodoxo. ¿Por qué? Porque "católico" significa "universal" y "ortodoxo", "opinión correcta"; es decir, que uno debe preocuparse menos de que los demás piensen como él que de que lo que él piensa -y hace- es lo que debe. (Y creo que se convence más por el segundo camino que por el primero.) Juegos de palabras aparte, yo también creo que los católicos -y todos los creyentes- deben encontrar su sitio en este mundo. Y para ello, como bien dice el autor, deben respetar las opiniones ajenas sin dejar de mostrarse convencidos de las suyas. Porque muchas veces me parece que quienes con tanta vehemencia atacan las opiniones de los demás no deben estar muy seguros de las propias.

  • Comentario por Ciriaco de Málaga [Blogger] 14.06.08 | 17:55

    Sí, queda claro. El artículo te ha quedado redondo.

  • Comentario por cch 14.06.08 | 17:08

    Olé y Amén.

  • Comentario por Jardani 14.06.08 | 16:54

    Muy bueno Miguel Ángel. Me ha encantado. Enhorabuena.

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 14.06.08 | 15:54

    Jaja, cuando escriba 'Historia de un cantamañanas' usted será el que loe mi nula perspectiva vital.

  • Comentario por La Bandera de Adiós Ayer [Blogger] 14.06.08 | 15:50

    Amigo Malavia, es momento de que empiece su primer libro. Me gustaría escribir el prólogo. ¿Me concede el honor?

  • Comentario por Miguel Ángel Malavia [Blogger] 14.06.08 | 15:25

    Creo que queda claro que me refiero a la gente que potencialmente puede serlo. Y por supuesto, mediante el diálogo sincero con otras religiones se puede establecer un afecto y respeto mútuo muy beneficioso para todos. Parece que me invento algo... ¿pero es que no son los propios Papas los que insisten constantemente en estos valores?

  • Comentario por Ciriaco de Málaga [Blogger] 14.06.08 | 15:23

    Me parece muy bonito lo que escribes, pero un budista no es católico. Un ateo no es católico. Un protestante tampoco.

Jueves, 31 de mayo

BUSCAR

Editado por

Los mejores videos

Síguenos

Hemeroteca

Mayo 2012
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031   

Sindicación