
En el laberinto en que se ha convertido el Partido Popular tras su derrota del 9 de marzo hay muchas piezas que no encajan. ¿Soy yo raro o nadie ve extraño que ahora se ofrezca una imagen de Rajoy como alguien que ha traicionado a las esencias de la patria? Si hace tres meses y medio me dicen que Losantos y Pedro Jota iban a convertirse en los principales fustigadores de Rajoy no lo hubiera creído. Pero es que lo mismo sucede con otras personas y colectivos que antes veían en Rajoy el referente de la derecha española. ¿Y ahora qué? ¿Ahora Rajoy es un “rojo”, “un vendido a los nacionalistas” y “un sumiso ante ETA”? Por favor...

Me sorprenden las conclusiones que algunos han sacado del XVI Congreso del PP, celebrado el pasado fin de semana en Valencia y en el que Mariano Rajoy ha ratificado su liderazgo. Sinceramente, no entiendo calificativos que hablan de “triunfo a la búlgara”, “cobardía” o “vergüenza”. ¿Por qué? Si todo es mucho más fácil de lo que parece.

Los cuartos (la barrera maldita), Italia (EEUU 1994, Tassotti, las lágrimas rojas de Luis Enrique, el ladrón de Sándor Puhl, el “pícala” de Julio Salinas, el contragolpe mortal de Baggio, la eterna suerte que les ampara, su condición de vigente campeona del mundo...), penaltis en 22 de junio (en esa fecha perdimos en la pena máxima, cómo no en cuartos, contra Bélgica en el 86, contra Inglaterra en el 96 y contra Corea en 2002)... todo hacía indicar que la historia de siempre se repetía.

Aquí he escrito (y escribiré) sobre varias musas. Finas estatuas de hielo, piel tostada, tez aceitunada, mirada penetrante, cabellos finos en lo infinito, exhuberancia cálida, oceánicos ojos verdes, impacto... Todo eso son las musas. Sin embargo, ninguna de ellas alcanzará nunca el majestuoso aire de misterio, la gozosa sensación de lejanía o el exotismo de Najwa Nimri. La cantante y actriz es ante todo la interrogación. Viéndola no sabes qué pensar. Simplemente la miras, la escuchas, y no puedes dejar de hacerlo. Te hechiza. Si cierras los ojos y escuchas el susurro de su voz, te estremeces... Y cuando a continuación abres los párpados y la ves, sencillamente, dejas de respirar.
Esta mañana, leyendo a Ciriaco, me he quedado de hielo con una noticia desgarradora: El padre de Juanan, comentarista habitual de este blog, ha muerto de un infarto. Sólo me cabe decir una cosa y es que lo siento muchísimo, compañero. Todo el cariño del mundo para ti y los tuyos. No estáis solos. Desde aquí ruego a todos los que lean estas palabras que eleven al cielo una oración para que el alma de tu padre esté a estas horas gozando de la compañía del Padre. Somos cristianos y hemos de mantener nuestra Esperanza fija en Aquel que dio la vida por nosotros en un madreo en forma de Cruz. Ora por nobis. Amén.

El amigo y comentarista habitual de este blog, Edu J., tuvo el inmenso privilegio de asistir ayer en Las Ventas a la apoteosis te José Tomás: tres orejas y tres cornadas. Triunfo a base de sangre y heroísmo. Edu ha escrito una crónica de tan magno acontecimiento y quiere compartirla con nosotros. Aquí está:

Machús (para los que no la conozcan, es mi hermana María Jesús, de 24 años), ya sé que soy un desastre. Siempre me dices que nunca te escribo nada, y tienes razón. Mucho hablar de meretrices, de toros y de fado, y no escribo nada de mi hermanita; una de las personas a las que más quiero en mi vida.

Todavía no me lo puedo creer... El señor de la Cigoña ha escrito hoy un artículo en el que, aunque no me menciona directamente (¿por qué?, no puede ser...), se refiere a mí y a mis amigos Pablo y Edu. ¡Cuánta emoción, compañeros! Uff, es impresionante. Hoy he tocado el cielo. ¿Qué más se puede pedir en esta vida? ¡Cigoña hablando de mí! Aunque sea para criticarme... Bueno, lo importante es que hablen de uno, aunque sea para mal, ¿no? Gracias, gracias, gracias, señor de la Cigoña.

En primer lugar, aclaro que por comunicador católico no entiendo sólo al que se encarga de la transmisión de la información religiosa en su versión estrictamente católica. Con tal concepto, entiendo al católico que se expresa en cualquier foro público sobre temas que conciernan de uno u otro modo a la esencia, al ser del seguidor del Evangelio.

Me he quedado alucinado cuando he leído esta mañana el blog de mi amigo Pablo, autor de ‘La Bandera de Adios Ayer’. En un artículo, se limitaba a defender la labor de los delegados de juventud de las tres diócesis madrileñas en la organización de los actos de clausura de la Misión Joven, celebrados el pasado viernes. Parece ser que se esperaban unos 5.000 jóvenes y fueron unos 1.500. Pues ese ya es motivo para que el señor Francisco José Fernández de la Cigoña, autor de ‘La cigüeña de la torre’, ya califique de “estrepitoso fracaso” el trabajo de Gregorio Roldán, director de la Delegación de Juventud del Arzobispado de Madrid (a quien no conozco de nada) e incluso pida su dimisión. Pues yo estoy con Pablo, ya que me fío más de alguien que sí estuvo allí que quien oye llover y ya suelta truenos despiadados. ¿Cómo va a ser un fracaso un encuentro de jóvenes (los que sean) por y para Cristo? ¿Qué queremos, calidad o cantidad? ¿Qué preferimos, multitud y masa amorfa o chavales de vayan de verdad, por principios y corazón?

Muchas veces pensamos que ciertas personas lo tiene más fácil en un mundo tan complejo como es el del amor. Pensamos que los futbolistas, los cantantes o los poetas, por ejemplo, aunque sólo sea por su repercusión mediática, por conocer a muchísima gente o por la razón que cada uno quiera pensar, no tendrán problemas para encontrar a la persona que complemente su ser. Pues a veces no es así. En ocasiones, circunstancias ajenas a tu voluntad, aunque hayas encontrado a la persona que amas y por mucho que seas un icono en tu tiempo, te impiden ser feliz. Y si no que se lo digan a Manolete, todo un mito en la historia de la Tauromaquia.

Contraviniendo a lo que es imperante en la mayoría de plazas de toros, Las Ventas es el templo del silencio. Allí no hay banda de música. Y por eso, en parte, me gustan tanto los toros en lo que es la capital del Arte de la Tauromaquia. ¿Y por qué, por qué ha de ser eso lo mejor, dirán algunos? Pues he aquí mi opinión: la música taurina es de las más bellas que existen... pero fuera de la lidia. En el momento en el que un hombre se enfrenta a un toro en un combate sin igual, lo único que ha de apreciarse es el arte desnudo, sin condimentos ni añadidos ornamentales.

Si ya lo decía yo... ¡pero qué buena está la Heineken! Esta noche, a la salud de esta gran cerveza, me tomaré siete u ocho pintas... ¿Brindas, Follonero?

La obra ‘Ultimas noticias sobre el periodismo’ (1995), del escritor, periodista y político italiano Furio Colombo, se presenta como un manual de lo que ha de ser un buen informador. Tal vez, lo más destacado sea su denuncia de los periodos críticos e inestables que atraviesa cada cierto tiempo la profesión periodística. Para él, los cuatro grandes adversarios son: la falta de fuentes, la presión del poder, el riesgo de la censura y el estado de ánimo de la opinión pública.

Hace seis años te fuiste de Las Ventas en medio de una lluvia de almohadillas, insultos y pitos. Tu rostro, desencajado por dentro, solemne en lo trágico por fuera, denotaba que aquella era la última vez. Yo también lo pensé. De hecho, al poco anunciaste tu retirada. ¿Por qué? ¿Cómo podía ser que te fueras así? Los más grandes no podéis iros por la puerta de atrás, dejando en el legado de la última imagen la cara de la derrota. Contigo pensé lo mismo que con Zidane, otro genio. ¿Cómo podía irse con un cabezazo sucio y rastrero? ¿Después de tantos clamores, tantos placeres, lo último era oscuro? No podía ser...


Por desgracia, vivimos en un mundo y en un país en el que cada vez se difumina más el valor del pensamiento propio. Ahora se lleva más eso del “conmigo o contra mí”; esto es, la trinchera. Cualquier afirmación, cualquier interpretación diferente a lo que se supone que perteneces, te aleja de ese ideal. Así, se ve como algo incongruente admirar a la vez a Benedicto XVI y a Joaquín Sabina, como es mi caso. ¿Por qué, si uno es un referente espiritual y el otro un poeta que eleva los sentidos al goce de los estético y lo profundo?
Hay veces en las que decimos que los políticos son lo peor, que sólo miran por sus propios intereses, que no deberíamos de votar a nadie... Pero, señores, hay un límite. Una cosa es que deseemos que se vayan a su casa y otra que querramos que se lleven ciertos sustos. Y si no, miren la cara de Álvarez del Manzano ayer en la 1ª de la Feria del Aniversario en la Monumental de las Ventas... Tengamos misericordia, ¿no?

Como ya anuncié aquí hace unos días, el domingo 1 de junio presencié el que ha sido, es y será el acontecimiento del siglo: la boda de Carlitos y Nuria. Aunque aún estoy recuperándome de tan inmensa aventura, hoy puedo decir que viví un fin de semana que nunca, nunca olvidaré.

Parece ser que al final los dos españoles que estaban detenidos en Gambia y que iban a ser juzgados “por ser homosexuales” van a ser liberados. Me congratulo enormemente por ello, porque el precio de su “delito” no era otro sino la muerte. Sin embargo, este dramático incidente me devuelve a la reflexión sobre un tema que siempre me ha interrogado: ¿Por qué en España miramos con lupa diferente según qué asuntos?
Jueves, 31 de mayo
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Ángel Sáez García
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Patricio Peñalver
Julián Moreno Mestre
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín
Paulino Toribio
Peio Sánchez Rodríguez