Mil sentimientos al lado de la Cibeles
04.05.08 @ 04:03:39. Archivado en Sobre el autor, El rincón de las musas, Reflexiones, Madridismo en estado puro

Ya es madrugada, pero a mí me gusta estar al lado de la Cibeles, contemplándola, hablando con ella... como ahora. Lo cierto es que en unos cuantos años he tenido muchísimas experiencias al lado de la diosa. ¿O no, guapa?
Infinidad de noches, saliendo de fiesta, he corrido hacia ti en busca del búho que se iba de un momento a otro y que aún así me tenía que conducir como fuera al autobús definitivo que me permitiera alcanzar, una hora después, el descanso del guerrero. En esas noches de copas, risas y prisas ni siquiera tenía tiempo para mirarte. Por eso eran mejores las otras madrugadas, en las que tenía minutos de sobra para contemplarte y pasear contigo a la espalda, camino hacia ¿tu enemigo? Neptuno.
Delante de ti he sudado, me he helado de frío, he visto entumecerse mis huesos por la lluvia. Sumergido en tu aura he llorado y he alcanzado el éxtasis. Eran momentos en los que vestía mi blanca camiseta y celebraba hipnotizado la Liga o la Copa de Europa. Muchas de esas noches de euforia, tú lo sabes, acabaron con la masa corriendo huyendo de una policía que, provocada por los mismos violentos de siempre, avanzaba a base de porrazos (mis costillas, por encontrarme en medio de la batalla, lo comprobaron en un par de ocasiones) y disparos de pelotas de goma. Ante ti, por supuesto, he sentido miedo.
¿Qué más puedo contar? Pues que delante de tus ojos he hecho lo ordinario, como encaminarme hacia el trabajo durante meses, o lo más increíble: pasear abrazado a mi musa, María José. Tú has visto también cómo al fin me atreví a sonreír, con la excusa de comprarle un cupón, a quién tanto deseaba mirar...
Eres increíble. Sólo ante ti puedo ver arder el Palacio de Correos, apartarme ante una rueda gigante que parece que me va a aplastar o tener frente a mí a Napoleón para llamarle “tirano” y a Fernando VII para dejar claro que fue un “traidor”... Aunque la verdad es que también se lo tengo que agradecer a ‘La Fura dels Baus’, que en la noche de ayer, con motivo del Bicentenario de aquel inolvidable 2 de mayo, electrizaron el ambiente en la plaza por ti reinada.
En tu mayestático bulevar he sentido melancolía, alegría, olvido de los sentidos, odio, incomprensión... He mantenido inolvidables conversaciones, como aquella con un alucinante sabio cordobés que me contó como junto a unos gitanos, tras arramblar con unas maderas que les podían servir para encender una hoguera, acabó descubriendo que éstas tenían dueño y le tocó huir despavorido en carro perseguido por otros gitanos disfrazados de indios que formaban parte del reparto de una película de Oeste.
En definitiva, ante ti, oh diosa Cibeles, he vivido algunas de las mejores experiencias de toda mi vida. Por cierto, si te viene bien, dentro de unas veinte horas quedamos para vernos. Iré vestido con mi camiseta blanca de Juanito, clamando por la conquista de la 31ª Liga y gritando como loco “¡Hala Madrí!”... Sólo te pido no acabar con un porrazo en las costillas.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

Dirección para hacer trackback a este post:
http://blogs.periodistadigital.com/btbf/trackback.php/163257
Comparte esta información
Comentarios, Trackbacks, Pingbacks:
Pero, sinceramente como que no querría verla para celebrar un título, pues no soy amante de las aglomeraciones y ni mucho menos de los golpes y ni que decir tiene de las pelotas de goma
Hala Madrid. Solos contra todos
Mas les valdría ponerse a trabajar como Dios manda picando piedras.
¡A la porra! ¡Viva Fernando VII! ¡Vivan las caenas!
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
autor
Contacto








