
Cada vez hay menos dudas de que el conflicto de Darfur es una de las mayores catástrofes humanas de principios del siglo XXI. La propia ONU, a través de su delegado principal en asuntos humanitarios, John Holmes, anunció este martes que el número de víctimas de esta cruenta guerra civil ascendía a 300.000 muertos, entre los fallecidos directamente en combate y los que indirectamente lo hicieron por hambre y enfermedad. Al mismo nivel de tragedia están los aproximadamente más de dos millones de desplazados a otros países, según datos de la ONU.
Sin embargo, la opinión pública mundial desconoce cuáles son las causas, las consecuencias y los protagonistas de una guerra que después de cinco años ya ha adquirido tintes de genocidio. Mientras que la mayor parte de los medios de comunicación cuentan el día a día de Irak, Afganistán o Palestina, son una minoría de usuarios de esos medios los que localizan Darfur en la franja occidental de Sudán. Aún así, no cabe duda de que el conflicto de Darfur concentra en sí mismo los ingredientes de una tragedia de tal magnitud que algún día deberá ser reflejada en los libros de Historia. El choque concentra tintes raciales, étnicos y económicos. Baste decir que el enfrentamiento se da principalmente entre el norte, con mayoría de población árabe musulmana y el sur, poblado por negros, en su mayoría cristianos, pero también con un alto porcentaje de animistas. A pesar de que en 1978 se encontró petróleo al sur del país, los beneficios económicos se concentraron exclusivamente en el norte árabe, sede del gobierno.
En febrero de 2003, ante la situación de extrema pobreza del sur negro-cristiano, los grupos denominados ‘Movimiento de Liberación de Sudán’ (MLS) y el ‘Movimiento de la Justicia y la Igualdad’ (MJI) se alzaron en armas en Al Fasher (capital de Darfur norte) contra el gobierno central, concentrado en Jartum. La respuesta del ejecutivo sudanés, además de enviar al ejército nacional, fue garantizarse el control de una serie de milicias nómadas del desierto, en su mayoría conformadas por árabes y musulmanes y conocidas como ‘yanyauid’. Esas milicias son las que en estos cinco años han protagonizado un genocidio entre la población negra y cristiana del sur, con el balance ya conocido de 300.000 muertos y más de 2 millones de refugiados.
El gobierno sudanés, representante del norte árabe y musulmán, siempre ha negado que la acción de sus fuerzas armadas y las milicias ‘yanyauid’ acabara desembocando en una “limpieza étnica”. Sin embargo, numerosas ONG’s, la Unión Africana (UA) y la propia ONU han denunciado la masacre desarrollada en estos cinco años en Darfur. Por ahora, la única solución posible puede estar en la acción conjunta de la UA y la ONU, que en diciembre de 2006, en Adis Abeba (Etiopía) acordaron con el gobierno de Jartum el despliegue en Darfur de un contingente militar mixto, conformado por unos 25.000 cascos azules, pero con africanos ocupando los puestos de mando. Aún así, por ahora sólo hay 9.000 soldados… cifra insuficiente para cortar una hemorragia que sucede a la sombra del interés mediático.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Para tener una idea de lo que se sufre en Darfur.
http://sudan-blog.blogspot.com/
Los yanyawid, como apunta Malavia, actúan cual títeres sanguinarios en manos mucho más codiciosas que las de simples nómadas. Pastores enfrentados a campesinos en extremo sirven a otros para: limpiar étnica y demográficamente un territorio potencialmente rico en petróleo (pozos subexplotados) y agua dulce (inexplorado acuífero subterráneo de 31.000 km2) Además dan salida a stocks de armamento abuhardillado en arsenales occidentales -privados y estatales- y contribuyen a desestabilizar la zona para que su empobrecimiento beneficie a occidente: materias primas baratas y eliminación de competencia en mercados estratégicos. Los rebeldes armados fur son en su totalidad clanes musulmanes negros levantados contra el Gobierno para defender sus poblaciones de ataques árabes. Por eso los yanyawid aunque atacan sistemáticamente a todos los negros se ensañan con la indefensa minoría cristiana, totalmente desarmada.Los fur cristianos, por tanto, sufren más que sus hermanos de raza musulmanes.
Yo también quiero agradecer a cch sus precisiones. Ya se ve que lo de Darfur es una muestra más de la eterna lucha entre sedentarios y nómadas, lucha antiquísima a juzgar por los mitos de Caín y Abel y de Rómulo y Remo. (Y no quiero ponerme fatalista, pero...)
Eso sí, otra precisión: en el alfabeto árabe la U vocálica y la U de los diptongos se escriben de modo distinto, por tanto no hay que transcribir "yanyauid" sino "yanyawid".
De acuerdo con Juanan. Y recuerdo que España durante toda la década de los 90 estuvo contraviniendo los acuerdos internacionales sobre la suspensión de venta de armas a Sudán. Todos los Gobiernos españoles de aquella época hicieron la "vista gorda" con la excusa de que era cantidades de armamento muy pequeñitas. ¿Qué quiere decir esto? ¿que solo sirvieron para destruir un par de aldeas o tres? ¿que sólo asesinaron con ellas a medio centenar de personas? AJJ ¡QUÉ ASCO!
Quisiera hacer otra minúscula correción ortográfica si me lo permites porque me parece que la antigua capital etiope se escribe con dos "d" Addis Abeba. Si está permitido con una lo ignoro, pero siempre lo he visto escrito con una "d".
Por otra parte ya metiéndome mas en el tema en cuestión, Darfur es uno de esos conflictos semi-olvidados por la humanidad y también por los medios de comunicación. Darfur no vende mas que los atentados diarios en Iraq, los disparos entre israelíes y palestinos o la guerrilla colombiana. Por lo tanto el conflicto que se vive en una parte importante de Sudán ya se puede tratar de una guerra en ciernes, como lo es en Somalia. - Ahora nos podemos enterar de lo que sucede desde hace muchos años en el cuerno de África- en R.D. del Congo, etc.
Guerras olvidadas, que no le interesa a la prensa y si a los grandes traficantes armas, las multinacionales occidentales interesadas en suvbencionar estos conflictos sin fin, para explotar sus riquenas natur...
aqui es donde hay que ayudar y comprometerse, y no en cuestiones de palabras(matrimonio) y otras gili......
Por supuesto, Don CCH, tus apreciaciones son admitidas como palabra de sabio. Es más, mis artículos nunca están completos sin tu bendición o sutil condena, jeje.
Un fuerte abrazo, compañero!!!
Una vez más me permito unas pequeñas correcciones a mi admirado Malavia a quien agradezco que denuncie el genocidio padecido en Darfur (el país de los Fur: del árabe Dar, “Hogar” y el nombre de la etnia negra que allí habita desde tiempos de los faraones). Los Fur son efectivamente en su inmensa mayoría cristianos y animistas y en menor medida musulmanes, pero se da la triste paradoja Darfur del Oeste que da nombre al conflicto es donde los fur son mayoritariamente musulmanes (hay otras dos provincias habitadas por fur: Darfur del Norte –mayoritariamente cristiano- y Darfur del Sur –cristianos y animistas al 50%-) Por su parte la yanyauad (en plural yanyuaid, que significa en árabe “guerreros a caballo”) es un grupo terrorista, paramilitar o milicia armada –según quien lo describa- que aglutina tribus de raza árabe que aspiran a desplazar a los negros, fur. Los fur son desde siempre agricultores y ganaderos sedentarios mientras que los clanes yanyauid los forman ganaderos nómadas.
Jueves, 31 de mayo
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín