
No sé cómo, pero expresando siempre y en todos los foros las mismas opiniones e ideas, unos me tachan de “progre” y otros de “facha”. Incluso los hay que me denominan “ecléctico”. Pero el calificativo que más gracia me hace es el que, directa o indirectamente, me suele dedicar mi gran amigo Ciriaco de Málaga: “tibio”.
¿Qué es ser un tibio? ¿No mojarse? ¿No involucrarse en el debate de las ideas? Pues por si alguien alberga alguna duda le voy a decir lo que yo soy: Soy católico, español y madridista. Y además, me encantan el vino y la cerveza, los distintos derivados del porcino (especialmente el jamón), la tertulia nocturna, las atrevidas vestimentas femeninas en tiempos veraniegos, pasar todo el tiempo del mundo con mi novia, mi familia y mis amigos... En definitiva, me gusta la vida. ¿Soy pues, un pusilánime? Yo creo que todo aquel que vive cada día con pasión no puede serlo.
Respecto a la política, me considero defensor de unos principios y valores básicos, como la democracia, la tolerancia (sé que defender este ideal tan desprestigiado por muchos es el que más contribuye a que alguien sea catalogado de tibio), la unidad de mi país, que es España (reconociendo la diversidad de nuestras tierras, que es lo que nos hace un rincón del mundo especial por la riqueza y variedad cultural que nos aleja de toda homogeneidad, siempre gris), o la libertad de culto. ¿Eso es ser de derechas o de izquierdas? Es que distinguir entre tales arcaísmos me producen ya pereza.
Por cierto, no soy socialista, pero tampoco “liberal”, como está ahora de moda decir. Creo en un sistema que garantice las libertades individuales, pero también que sea algo más que un estado amorfo y sin personalidad, a modo de autopista de libre acceso en el que cada uno compita ferozmente por abrirse paso y en el que, por tanto, siempre partirán con ventaja los que más llena tengan la buchaca antes de dar el pistoletazo de salida. Creo en un estado solidario que garantice el cumplimiento de los derechos mínimos de todas las personas que lo componen, vigilando porque las desigualdades sociales no sean abismales. Y para ello quiero un sistema que intervenga cuando sea necesario a la hora de solucionar lo que se ha convertido ya en un problema irreparable.
Tampoco admito la premisa que afirma que la democracia es hija del modelo liberal-capitalista. No señores, la democracia nació hace ya muchos siglos. Para más señas, en la Grecia de los filósofos.
Así pues, no sé si pertenezco a un lado u otro de la trinchera. Pero lo que sí sé es que no quiero formar parte del rebaño, sino que me importa pensar en las razones que me sitúen a uno u otro lado.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Compañero Andrés, me refería a que la democracia nació en Grecia, aunque es indudable que entonces sólo era el germen de un sistema que tenía que mejorar con el paso de los siglos. De hecho, hoy en día aún debe evolucionar en muchos sitios en donde está pervertida... Por no hablar de los muchísimos países que están totalmente alejados de la misma.
Saludos.
La democracia griega, ¡bellísima! No podían ni las mujeres, ni los esclavos (of course) ni los metecos... Al final votaba un 20 % de la población. ¡Bravísimo!
Me ha gustado mucho este artículo. Creo que los términos "facha" y "progre" han perdido mucho de su significado, y ya sólo designan al que no piensa como el que los dice. "Ecléctico" es una palabra que me agrada, todo el que no se identifica ciegamente con una tendencia, sino que sabe tomar lo conveniente de todas es ecléctico.
Por otra parte, de la tibieza habría mucho que hablar.
Ahora, yo pienso que sigue siendo válido distinguir, aunque sea a grandes rasgos, entre derecha e izquierda. Lo que no es válido es clasificar a las personas de modo maniqueo. Me explico: no se trata de que porque alguien diga que es de un bando ya tenga que serlo al 100%, sino
que según lo que una persona diga y haga, se verá si está más cerca de un bando o de otro.
Como Dios manda, Juanan, en los bares con los psicólogos de este pais y rodeado de buenas comida y exquisitas bebidas, como el vino de Landete.
Mi comentario lo resumo en esta frase:
"Nos vemos en los bares, Miguel Angel". Con unas birras, unas tapitas y revisando el panorama nacional.
Me encantan estas confesiones, "a lo Internet". Permíteme Miguel Ángel, que no crea ni en la mitad de lo escrito en el post, pero me resulta muy interesante.
A nadie le gustan las casillas, mientras se es joven. Más tarde, ya importan, muy poco, ciertas opiniones de los demás.
Yo también me "apunto" a todo lo bueno, como la cerveza, el buen vino, y a ser buena gente .
Esto último no lo has dicho, pero se te supone.
Mi enhorabuena, por el sentido del humor desplegado. Prometo leeros otras veces.
lo que eres es un flojo,ademas de ultracatolico. estas nominado y mucho vas a tener que trabajar para salvarte de la quema
Mira que es difícil admirar a alguien con casi nunca se está de acuerdo. Pues ese es mi caso con Miguel Ángel Malavia en su blog. Pero todavía más trabajoso es que aquel con quien se disiente se empeñe en buscar más y más elementos de comunión con aquel que anda en desacuerdo con él. Y esa es la actitud constante de mi amigo Malavia hacia mí. De hecho en esta confesión de hoy en su blog me daba la impresión que más que responder al sempiterno calificativo del venerable Ciriaco, contestaba a las impertinentes disensiones del contumaz cch. Y como resultado (por mi parte) podría compartir, sin el menor reparo del 95% de lo confesado aquí por el Malavia y el 5% restante con algunos matices. Sr. Ciriaco, con el debido respeto, eso no es ser oscuramente tibio eso es ser brillantemente tibar.
Bisoño Malavia, es usted un bon vivant.
Si, como tantas veces se ha dicho, en el término medio está la virtud, ser un "tibio" sería un ejemplo de equilibrio, de virtud.
El que sabe lo que quiere y es consecuente consigo mismo siempre estará en el lugar justo y tendrá su mente perfectamente abierta a todo y a todos. Será él mismo, sin encasillamientos absurdos.
Si ser "tibio" es no mojarse, nada más lejos del espíritu malaviesco.
He de aclarar que para mí el eclecticismo, lejos de ser algo peiorativo, de denotar tibieza o falta de concreción, es la consecuencia de adquirir lo bueno de cada cosa y formar con todo ello una filosofía propia; lejos del aborregamiento, al que más bien tienden los extremismos. La palabra ecléctico (del griego eklektikós) significa "que elige".
Los extremismos tienden a uniformar, el eclecticismo confiere carácter propio.
Miguel Angel Malavia sólo es Miguel Angel Malavia.
"Mas vale que te echen al corral por bravo que por manso......."Cada cual que lo coja por donde quiera.
Saludos Migue¡¡¡¡
Y los obispos del PP.
... esos alegatos a favor de "mirar hacia el futuro" han sido percibidos por muchos como un intento de justificar la dictadura de Franco. Y nos lleva a parecer herederos de un régimen antidemocrático, antiliberal y antinacional, como el franquismo. Un régimen que abominaba de la libertad y que negaba la Nación como sujeto de la soberanía.Esperanza Aguirre, en el foro ABC. Como dice PedroJota, el PP debe alejarse de los obispos.
Un español de bandera, sí señor, jaja.
Un cordial saludo.
Cuando le nominé como Bisoño me basé en la definición exacta del Espasa, hoy me reafirmo. Si Bakunin levantará la cabeza...
"No sé si pertenezco a un lado u otro de la trinchera"
Es decir: perteneces a la cantina, donde podremos encontrarte chascándote una cerveza con barritas de tomate.
Jueves, 31 de mayo
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín