
Estoy harto de la doble cara del PNV. Siempre que ETA comete un atentado ellos se rasgan las vestiduras, rechazando cualquier representatividad de la banda por parte del pueblo vasco. Hasta aquí, impecable. Salvo cuando llega la realidad y lo dicho se queda en la nada absoluta.
Hoy el PSE quería presentar una moción de censura contra la alcaldesa de Mondragón, Inocencia Galparsoro, de ANV. ¿El motivo? Sencillamente, que dicha señora, perteneciente a un partido que la Justicia está a punto de ilegalizar por su cercanía a la banda terrorista ETA, se negó a condenar el asesinato de Isaías Carrasco, ex concejal socialista en dicho municipio, a cargo de los etarras.
PP, EA y EB habían apoyado tal medida. Sin embargo, la salida de la alcaldesa proetarra no podrá llevarse a cabo. ¿La razón? PNV y Aralar no se han sumado al acuerdo.
Yo creo que el ciudadano de a pie tendría que mostrar su extrañeza por este hecho, pero la verdad es que creo que no ha sorprendido a nadie. ¿Qué se puede esperar, al fin y al cabo, de un partido que mantiene en varios de sus municipios calles dedicadas a etarras? ¿A alguien le produce extrañeza la actitud de un PNV que sacó adelante el ‘Plan Ibarretxe’ en el parlamento vasco con el apoyo del PCTV, la otra máscara de los filoetarras?
Lo siento, pero si desgraciadamente ETA vuelve a atentar ya no me creeré las lágrimas de cocodrilo de unos dirigentes tan falsos e hipócritas como los que hoy lideran el PNV. Si muestran su “inquebrantable rechazo” a ETA sólo me quedará pedirles que realmente sean ellos los que no colaboren en la práctica para que el partido político de una banda terrorista se pasee como si tal cosa por nuestras democráticas instituciones.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
Jueves, 31 de mayo
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín