
Acabo de leer con gran entusiasmo una carta que el subdirector del rotativo italiano ‘Corriere de la Sera’, Magdi Allam, dirigía ayer a su propio director, apareciendo en la sección de ‘Cartas al Director’. En el escrito, el periodista daba un testimonio de fe impresionante, explicando cómo la noche anterior, en la Vigilia Pascual, había sido bautizado como católico. Baste decir que hasta esa noche era musulmán...
Sólo puedo que expresar la mayor de mis felicitaciones a un valiente periodista, que sabe que desde este momento su vida está ya para siempre amenazada por los fanáticos que ensucian el nombre de su anterior religión. Pero lo que más destaco, dentro de su impactante carta, es precisamente su grito ensordecedor, que hace retumbar toda conciencia: “No tengáis miedo”. Y es que ese grito va dirigido a la propia Iglesia, que durante demasiado tiempo no ha querido hacer gala de estos testimonios de fe, temiendo recibir la acusación de hacer proselitismo en los países islámicos o la represión que en esos mismos territorios puedan sufrir los minoritarios fieles cristianos.
Por eso es tan determinante que Magdi Allam haya recibido el sacramento del bautismo de parte, de nada más y nada menos, que del mismísimo Santo Padre, Benedicto XVI. Creo que este gesto del Papa puede significar un hito histórico. El ser humano es libre. El pensamiento debe volar sin ataduras, como el alma. Por eso, si alguien, en su madurez llama a las puertas de la Iglesia de Cristo, debe ser recibido con todos los honores. Para gloria de la fe que ostentamos, no para el descrédito de cualquier otra, por supuesto.
Sigamos al pie de la letra la Palabra del Señor: “La verdad os hará libres”. Magdi Allam ha sacrificado su tranquilo bienestar por dar testimonio de Cristo en el día en el que celebramos su resurrección. Lo ha gritado al mundo. El Papa le ha abrazado por todos. ¿Vamos a ser nosotros, pues, los que le silenciemos? ¡Que todo el mundo conozca esta esplendorosa conversión! ¡Bienvenido, hermano Magdi Allam!
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Y ya para concluir, no me digas que no es pa tner miedo a esta gente. Malavia, no generalizes con el Islam y no cueles lo bueno y lo malo en un mismo saco. Hay motivos fundados para tener cautela con esta gente. Es un hecho y así lo veias tu, al parecer. ¿De donde viene ese cambio subito de decir que todo el mundo es bueno?. ¿El mito del buen salvaje?. ¿ No sirve de nada tu historia, la de tu propio blog? ¡Atras quedaron todas esas supuestas certezas tuyas anteriores?. Contesta en tu ultimo escrito por que esto ya creo que no lo verá nadie y por no ir rebuscando pa atras. Un abrazo.
Estoy con Edu cuando afirma que le da igual. A mi también me da igual, francamente.
De todas formas algo de provocación si que hay, en concreto por la parte católica.
He tenido la suerte de poder participar en una conversión. Se trataba de un copñaero de mi facultad de teología de Granada. Era musulmán, se vino aquí, trabajaba en Caritas y empezó a estudiar teología. Llegada su hora decidió convertirse. Recuerdo que la celebración se hizo a puerta cerrada en la Iglesia del seminario menor de Granada. La ceremonia fue presidida por el entonces obispo de Granada, Antonio Cañizares.
Mi compañero fue bautizado, hizo su primera comunión y se confirmó. Por nombre se puso Jesús.
Cuando algunos de los compañeros que asistimos al acto le preguntamos a nuestro compañero musulmán el porqué de las razones de hacerlo a puerta cerrada y de forma íntima, sin publiidad nos contestó: "El obispo me dijo que la comunidad musulmana de Granada es fuert...
SÍ, HUBO PROVOCACIÓN.
Pero pienso que la provocación más que para los hermanos musulmanes lo fue para los cristianos que, con bastante menos presión social, se acobardan a la hora de testimoniar su fe en público.
Malavia, a mi me da igual, pero sinceramente, creo que el acto tendría que haberse realizado un poco más privado.
José RA, ¿que un individuo se convierta libremente al catolicismo es una provocación? ¿No debemos elogiar su testimonio, pues ha sacrificado una vida en tranquilidad por nuestra fe? No caigamos en su juego. Muchos católicos apostatan o se convierten a otra religión y a nadie le parece mal. ¿O es que los católicos merecemos menos respeto que los musulmanes? Bien por este hombre y muy bien por el Papa. Es un gesto de libertad...
Extraordinario testimonio el de este hombre que se convierte.Ejemplo admirable sí.
Pero no caigamos en el triunfalismo ni en la provocaciòn, no es tiempo de cruzadas y nuestra fè no es una espada, sino la misericordia y la paz del Resucitado. Ese bautismo se pudo hacer com menos pompa y en otra circunstancia de menor relieve social, y esto no es quitar importancia al hecho sino evitar herir susceptibilidades y respetar otras creencias.
Jueves, 31 de mayo
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín