La hora de la verdad

Judas

19.03.08 | 14:33. Archivado en Sobre el autor, Relatos
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Después de arrojar al suelo con furia las treinta monedas manchadas con sangre, Judas echó a correr. Sin control, hacia ninguna parte. Hasta que llegó al punto marcado por su destino. ¿O no? Junto a un árbol había enrollada una soga. Ya no lo dudó. Cogió la cuerda y tras amarrarla a la rama más fuerte comenzó a enrollársela por el cuello.

Estaba desolado, furioso consigo mismo. Se odiaba. Pero haría lo que había que hacer: acabar con su nauseabunda vida. Sin embargo, cuando a punto estaba ya de colgarse, una dulce mano paró su impulso. Al darse la vuelta, vio el tierno rostro de María, la madre del Maestro.

“¿Qué vas a hacer, Judas?”, le espetó con ímpetu María. El discípulo de su hijo sólo acertó a decir, atropelladamente: “Madre... déjame... ¡lo he vendido!. A causa de mi traición, Jesús, tu hijo, nuestro Maestro... el más inocente de todos los hombres... va a morir”. La madre de Dios, suspirando para sus adentros, con el corazón traspasado por mil espadas, miró con dulzura a Judas y le abrazó fuertemente, apretándole contra su pecho. En ese instante infinito, mirando a los ojos de uno de los grandes amigos de su hijo, que a la postre sería su traidor, dijo: “Judas, aunque no lo sepas, has sido un instrumento necesario del Mal. Tu acto horrendo era necesario para que el Cristo cumpliera su misión: salvar de la Muerte a toda la Humanidad. Además, tú sólo has sido un traidor más. Ahora mismo, Pedro está negándole tres veces. Y el resto de tus compañeros han huido despavoridos. Los que quedamos junto a Él somos muy pocos. O mejor dicho, somos muy pocas”.

Judas, que aún no se atrevía a mirar a la cara a la madre del rabí, respondió: “Madre, pero yo he sido el que lo ha vendido. Mi pecado me perseguirá a lo largo de toda la eternidad. No hay perdón posible para mí”. Y así fue como la Virgen le dio el aliento definitivo: “Hijo mío, ¿aún no has comprendido quién es Jesús, con el que has compartido estos tres años? Él es Dios... el Dios del Amor y de la eterna Misericordia. Él te perdonará siempre. Sólo basta que tú así se lo pidas. Judas, ¿te arrepientes de tu pecado?”. En ese momento, rompiendo su alma entre sollozos, Judas se volvió abrazar a la Madre de Dios. Ésta, alegre, le anunció el triunfo del Cristo: “Estoy feliz por ti, Judas. Lo que ibas a hacer era lo que mi hijo jamás hubiera deseado. Ven conmigo y dentro de tres días Jesús mismo, resucitado para gloria de todos, será el que te abrace y te perdone por tu gran pecado”.

Así fue como Judas rompió con su historia, delimitada por el destino, y pudo sentir la gloria de la Misericordia y la Vida.

MIGUEL ÁNGEL MALAVIA

7 comentarios


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Comentarios
  • Comentario por Javier Pérez 23.03.08 | 20:39


    En el canto XXIV del "Infierno", Dante recibe la mayor impresión al llegar al charco donde Lucifer está hundido en hielo hasta la mitad del pecho, masticando con sus tres bocas
    las almas de los tres mayores traidores de todos los tiempos: Judas, Casio y Bruto. Y es que la Iglesia siempre ha dicho que sólo Dios conoce el destino de cada uno, pero la tradición popular suele considerar a Judas como inquilino fijo del infierno. Y sin embargo, si estaba escrito que Jesús iba a ser traicionado, Judas no era libre, y por tanto no podía condenarse, ¿no es así?

  • Comentario por cch 22.03.08 | 11:54

    Yo también creo que el Iscariote fue perdonado por su fanática traición.
    Los fanáticos no saben lo que hacen y Jesús pronunció ese perdón desde la cruz. Pero estoy seguro que Judas purga aún con una regañina eterna por la fómrula que empleó para señalar al Maestro
    ¿Qué es eso de entregar a alguien con un beso, un signo de amor?
    ¡La hipocresía es mucho peor que la simple mentira!

  • Comentario por solariana 21.03.08 | 14:52

    ...Pero María, a la que hoy recordamos en su Soledad, a pesar de su dolor, el más grande que una madre puede sufrir, a pesar de su soledad, ante la pérdida de un hijo, ha entendido como nadie la enseñanza de Jesús, y es capaz de perdonar y amar a quien en ese momento es su enemigo.
    Tal vez esta sea una ficción de Miguel Angel, una bella ficción, pero ¿acaso no habría sido esa la actitud de María si se hubiera encontrado con Judas en esas circunstancias?

  • Comentario por solariana 21.03.08 | 14:51

    He aplazado para hoy, Viernes Santo, mi comentario sobre este precioso y emotivo relato de Miguel Angel. Lo que menos importa aquí es que sea progre o no lo sea, que se ajuste o no a las escrituras, a lo estipulado, al dogma, porque proclama algo que es la base de la enseñanza de Jesús (tan progre como el que más), el arrepentimiento y el Perdón. Porque después de la muerte viene la Resurrección.
    Hoy conmemoramos una fecha importante para el cristiano, la muerte de Jesús, necesaria para el cumplimiento del plan divino, que sin la actuación de una pieza clave como Judas, tal vez no se habría llevado a cabo. A pesar de lo que cueste entenderlo, Judas fue un instrumento del mal para cumplimiento del bien..., y es que en la vida todo forma parte de esta dualidad. Ha de ser sufrida la muerte para que resplandezca la resurrección...

  • Comentario por Juanan 19.03.08 | 20:45

    ¡¡Es usted un progre!! y esas cosas que tanto molan. Un saludo desde Leon

  • Comentario por Julián Moreno Mestre [Blogger] 19.03.08 | 15:09

    Miguel Ángel: Ten cuidado, te tomarán por progresista y vendrán los borregos a insultarte. Que a quien desentona lo insultan.

    Por lo demás ha estado muy bien, mis felicitaciones.

  • Comentario por Ciriaco de Málaga [Blogger] 19.03.08 | 14:47

    El Evangelio según Malavia. Ahora evangelista apócrifo. Lo que nos faltaba.

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