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El alba raya en la ciudad, aún silenciosa ante el amanecer teñido de rojo. María mira a través de la ventana, esperando la respuesta. Su instinto de mujer le dice que éste puede ser el día. Se llevaron a su hijo hace ya cinco días. Sin preguntar, a punta de pistola.
Es 22 de agosto de 1936. La guerra, que parecía que podía ser una corta pesadilla, ya está estancada en el camino de la desgracia eterna. A María la espera se le hace insoportable. ¿Por qué nadie le dice nada de su amado Pablo? “Si a él nunca le gustó la política... ¿por qué tenía en su poder aquellos malditos panfletos?”, grita para sus adentros una madre deshecha.
De repente, unos nudillos hacen temblar la puerta. El corazón de María se acelera cuando en el umbral de su casa aparece un amigo de Pablo. Está llorando. No es necesario que le diga nada. María explota en un aullido de dolor y rabia.
A esa misma hora, en la casa de al lado, Silvia recibe una carta en la que le dicen que Rodolfo, su hijo pequeño, ha muerto en el frente. Los que han matado a Rodolfo son aquellos de los que el hijo de María tenía un panfleto guardado debajo de la cama.
Cuando Silvia está a punto de sucumbir ante la tentación del suicidio, se oye una llamada en la puerta. Al abrir, se encuentra frente a frente con su hermana mayor, María. En silencio, ambas madres se abrazan y claman ante el horror cometido por “los otros”. Cada una piensa en el “enemigo”, que es a la vez, respectivamente, el supuesto “bando” de cada una de ellas. Pero son hermanas y en el silencio se consuelan la una a la otra por la muerte de sus hijos.
Dedicado a todas las víctimas de nuestra fraticida Guerra Civil.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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Bueno Ferrusola es para darla de comer aparte la muy burra y cazurra.
Como siempre Malavia, brillante artículo que refleja un episodio negro de nuestra historia.
Por cierto, te acabo de enviar una noticia donde la mujer del expresidente Puyol, le encantaría volver a esta situación porque sino no entiendo dichas declaraciones. Mira tu correo.
En el nombre de Dios, ¡no a las guerras!
¡no a las violencias de ningún tipo!
¡no al terrorismo! Sí a la paz, sí a la vida, sí a Dios, que es Amor.
Todas las guerras son fracticidas. Incluidas las guerras civiles españolas.
Carentes de sentido siempre.
Jueves, 31 de mayo
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Julián Moreno Mestre
Chris Gonzalez -Mora
Ángel Sáez García
José Pómez
Manuel María Ventura
Juan Granados
Juan Luis Recio
Patricio Peñalver
Julio César Izquierdo
Carlos Juan Gómez Martín