
Si tuviera que definir Estambul con una sola palabra sería ésta: contraste. No imagino ningún otro espacio del mundo que cambie tanto según se recorre a cada paso. No creo que exista otro rincón del planeta que ofrezca tal mosaico de colores, formas, olores, pasiones y fe.
En general, creo que todo aquél que haya estado en lo que un día fue Constantinopla, puede establecer que hoy hay dos ciudades en una sola. Por un lado, la parte sur: hombres con mostacho, ausencia casi absoluta de mujeres jóvenes, picardía en los comerciantes, olor a años 60... la Estambul preciosa, eterna en lo mayestático. Y por el otro lado, el norte, Taksim, juventud, mujeres esplendorosas, discotecas, olor a modernidad, el clon de la calle Preciados... la Estambul moderna, el siglo XXI servido en una jarra de cerveza Efes Pilsen.
Sin embargo, a pesar de esta marcada diferencia, ambas ciudades se funden en según qué calles, en los escondites más inverosímiles. No es nada raro pasear por un barrio con sabor a añejo y encontrarte una tienda con exuberantes maniquíes de ropa interior de encaje. O deambular por la zona más al estilo NODO y toparte de bruces con una sala repleta de play stations.
Y por encima de todo eso están los elementos comunes en ambas dicotomías: las mezquitas (alucinantes, gozosas, impactantes, increíbles), la fe (palpable a simple vista, hasta por los que rechazan cualquier representación de lo sagrado), la hospitalidad (¡qué grande es que te invite a un té y una cachimba en su garaje cualquier desconocido), los baños turcos (¿por qué no abundan más los mixtos?), el Mármara (mar cuna de pescadores y de un contingente tal de barcos que parecen a punto de conquistar la ciudad), los bazares (laberintos del derroche, el regateo, el mareo, la trampa y el buen humor) o las teterías (excelente el apple tea). Y en el centro de todo ello, Atatürk (su rostro, que infunde terror, ocupa las paredes de todas las tiendas y casas). El “padre de todos los turcos”, el fundador del estado moderno turco, el primer presidente de la República Turca, fue también el hombre que dio forma a un estado laico en un país profundamente musulmán. Sin entrar en detalles de su trayectoria (que ni mucho menos conozco en profundidad), sólo reflejo lo que vi: Atatürk es idolatrado como baluarte del estado laico en un país musulmán. Su imagen en mecheros, paredes, tazas de café... es la de un hombre de mirada inquietante que murió ya en 1938.
Y qué más se puede decir de Estambul. ¿Qué más se puede contar de una ciudad que es atravesada por el Bósforo, frontera entre su parte europea y su zona asiática? Porque a mí se me hace increíble coger un metro y pasar del siglo XX al XXI, pero más aún cruzar en barco de un continente a otro... ¡sin moverme de la misma ciudad! No me queda más sino recomendar a todo el mundo que visite esta maravillosa ciudad, que aún mantiene la huella de su pasado griego, romano, bizantino y musulmán.
Constantinopla o Is-tambul... impresionante.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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A mis padres, les encantó Turquía. Era como dices estar entre dos mundos, el asiático y el europeo en una misma ciudad. Pero también decían que había mucho contraste entre la gente rica y pobre ( las grandes mansiones del Bósforo y los tullidos)
Imagino, que tu habrías dejado caer por la zona moderna, donde esta toda esa perversión de: mujeres, discoteca y cerveza,etc...Je,je,je,
Lo del té tienes que tener cuidado porque el agua usuda no es buena y te puede dar una diarrea ( siempre agua embotellada) y lo de los baños mixtos, no es usted pájaro ni nada.
"su rostro que infunde terror...",
"su mirada inquietante...",
Como el intrépido Malavia siga refiriéndose así al "padre" de "todos" los turcos muy pronto se van a a enterar las autoridades de Ankara y él tendrá que ir olvidándose de regresar a esas tierras, como le pasó a un andaluz amigo.
(declarado también persona non grata por la publicación de sus impresiones a su regreso de Anatolia)
Siento y pienso como el articulista; con Jerusalén es Constantinopla la ciudad que no me cansaría de visitar.
Sábado, 18 de febrero
Ángel Sáez García
Juan Luis Recio
Juan Fernandez Krohn
Paulino Toribio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Antonio García Fuentes
Chris Gonzalez -Mora
José Pómez
Padre Fortea
Ángel Gutiérrez Sanz
Carlos Ferrer
José Donís Català