
Cuando en 1989 cayó el muro en la fría Berlín, muchos vieron ahí el hito que marcaba el fin de una época: la muerte del comunismo. El liberalismo capitalista, el sistema del vencedor de la Guerra Fría, los EEUU de Norteamérica, parecía erigirse en la estructura definitivamente hegemónica a nivel mundial. Sus partidarios afirmaban orgullosos que tal sistema político, social, ideológico y económico era ya inamovible. Francis Fukuyama sentenció el dictamen definitivo: “La Historia ha terminado”.
>> Sigue...
|

Ahora que más de uno (y no pienso en ningún juez) disfruta recreándose en el revanchismo de nuestra trágica Guerra Civil, os propongo algo a los amigos que estáis leyendo este escrito. ¿Y si contamos un episodio positivo de la guerra cainita? Sí, fue el gran cáncer que definitivamente jodió España. Pero... ¿y si en vez de hablar de “masones comeniños”, “curas violadores”, “comunistas terroristas” o “falangistas depredadores”, cada uno de vosotros deja aquí el recuerdo o la invención de una historia digna de hacerte orgulloso de ser humano? Se aceptan retazos, imágenes, destellos... lo que sea. Pero positivos. Siempre positivos. Aquí va el mío:
>> Sigue...
|

Por salud mental, no suelo leer el blog en Periodista Digital de Pedro Fernández Barbadillo. Sinceramente, con un Federico Jiménez Losantos ya tenemos bastante. Y puestos a elegir, prefiero el original a una copia.
>> Sigue...
|

Fue una gran noche. ¿La recuerdas? ¡¿Cómo que no?! ¡¿Cómo no vas a recordar el garito aquél?! Creíamos que era un after, pero en seguida nos dimos cuenta de que era otra cosa...
>> Sigue...
|

Era ya la profunda anochecida. En un ambiente fantasmagórico, casi sepulcral, me encontraba en un monte. Sólo. Pero no tenía miedo. Sin saber el qué, había algo que me hacía presentir que nada malo me podía pasar, que estaba allí, en ese lugar tan irreal, para presenciar algo maravilloso. Hasta que lo vi.
>> Sigue...
|

La cita la dijo la otra noche en la tertulia conspirativa aquél a quien unos llaman Sandokán y otros Yasser Arafat: “En estos tiempos de crisis general, con la economía por los suelos, sólo queda una roca a la que apegarse. Eso sí, si Ciriaco de Málaga también cae, entonces ya no hay esperanza; el sistema global se derrumba”.
>> Sigue...
|

De verdad que no lo entiendo. Hay gente que parece que sería capaz de vender su alma al diablo con tal de que le dejen comentarios en su blog. Por favor, ¿a tanto llega el ego? ¿Les va la vida en ello? ¿Se dicen cristianos y no les importa mentir sobre Cristo para crear polémica y ser leídos?
>> Sigue...
|

Las palabras de Benedicto XVI en París en el sentido de que la laicidad, en sí misma, “no entra en contradicción con la fe”, me parecen un mensaje claro para los que, dentro de la propia Iglesia, buscando su defensa (a su modo), echan en cara al Estado que a veces no reconoce la “prioritaria” posición de ésta en el seno de la sociedad. Y ello no debe de extrañar a nadie. Desde que tras el Vaticano II la Iglesia dejara claro que su separación con el Estado debía de ser total, a muchos les costó aceptarlo (y si no que se lo digan a Pablo VI o al cardenal Tarancón, que sufrieron en nuestro país el rechazo de los que estaban muy a gusto bajo el amparo de la oficialidad estatal), pero a la larga parecía un asunto superado.
>> Sigue...
|

Puesto que en ciertos espacios en los que he colgado escritos míos sobre la tauromaquia no han tardado en tacharme de “bárbaro” e “incoherente”, por estar “en contra del aborto y a favor de los toros”, explico brevemente el porqué de mi afición al arte de Cúchares.
>> Sigue...
|

Maestro, me dirijo a ti para presentarte mis respetos. Por desgracia, nunca te vi torear, pero mi padre me ha dicho que eras realmente bueno. La pena es que, lo más seguro, no habría sabido de ti de no haber sido por la brutalidad acaecida contigo hace unos días. Da asco hasta decirlo, pues me cuesta creer cómo hay miserables de tal calibre que no dudaron en profanar tu tumba. Intentaron sacar tu cuerpo del ataúd, pero no pudieron. En “compensación”, les bastó con arrancar tu busto de mármol, llenar tu sepulcro de pintura roja y grafitear en él su frase más habitual: “Toreros asesinos”. Se llaman antitaurinos. Pero para mí lo único que son es unos hijos de puta.
>> Sigue...
|

Reconozco que a mí me hace mucha gracia la palabra carca. No sé por qué, pero en el fondo veo en un carca a alguien anquilosado en un tiempo pasado, que sabe que ya no volverá. Y por eso mismo, por lo que tiene de ingenuo o idealista, cuando escucho que alguien se define así, una sonrisa sale espontánea de mis labios.
>> Sigue...
|

A uno, que siempre se ha considerado un patriota, hay ciertos días en los que no le queda más remedio que preguntarse: ¿Pero este es mi país? ¿Esto es España?
>> Sigue...
|
Acabo de darme cuenta. ¿Cómo ha podido llevar un año y medio de vida ‘La hora de la verdad’ y no estar presente uno de mis fragmentos cinematográficos favoritos? Pertenece a ‘Volver’, una de las grandes películas del manchego inmortal. Lo tiene todo: el genio de Almodóvar, la belleza de Penélope Cruz (durante años fue mi musa favorita, por lo que dentro de poco tendrá su propio escrito en uno de mis rincones preferidos de este espacio digital), la pasión de una Carmen Maura sufriente por el amor de su hija y la voz rota de Estrella Morente... ¿Se puede pedir más? Sí, que me calle y os deje disfrutando de esta maravillosa escena. Para mí, la escena perfecta.
>> Sigue...
|

Esta mañana he tenido la suerte de realizar una entrevista a una misionera en la India acerca de los trágicos acontecimientos de estos días. Jamás olvidaré su profundo y auténtico testimonio de fe. Es ya anciana (lleva bastante más de la mitad de su vida en la India), ha visto atrocidades (otros igual que ella han sido quemados, apaleados y violados estos días), ha pasado penurias... ¡pero es arrebatadoramente feliz!
>> Sigue...
|
:: siguientes >>
|