Repensar la información
03.09.07 @ 17:04:18. Archivado en Análisis y medios
Resulta curiosa la forma en que muchas personas atacan a la prensa del corazón por morbosa sin apreciar que ese morbo también esté presente en otros tipos de información. Me remito al caso del programa Por la mañana, que presenta con éxito la veterana en las ondas televisivas Inés Ballester. A la vuelta de estas vacaciones, la presentadora se dispuso a establecer conexión con una de las reporteras, quien se encontraba en un lugar de la geografía española para hablar de un accidente de circulación en el que habían muerto cinco personas dentro de un mismo coche. La edición del programa estaba bien, pues tras una operación retorno como la del primero de septiembre siempre es relevante la información acerca de accidentes y estado de las carreteras españolas. La joven comienza a hablar, micrófono en mano, justo al lado del vehículo accidentado. Su estado era lamentable. Pero lo verdaderamente lamentable vino después, cuando la periodista comenzó a explicar en qué asiento viajaba cada herido y cuáles habían muerto antes y cuáles después del choque. La guinda del pastel la puso una frase: “No me atrevo a levantar esto, Inés, porque aquí siguen esparcidos algunos trozos de cerebro y otras partes del cuerpo”. ¿Ha considerado este programa la posibilidad de repensar su libro de estilo? ¿Ha pensado la presentadora en hacer algo con la situación? Pero lo más importante es: ¿ha pensado la reportera en las familias de los fallecidos en el accidente del que tendría que haber informado con mucho más cuidado y sin hacer un favor al morbo? Pensar y pensamientos que esos que critican a la prensa del corazón deberían aplicar a este tipo de asuntos, de un calado mucho más importante y profundo que el último novio de Paris Hilton.
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Íñigo
Los programas quieren diferenciarse del resto y ya no importa cómo hacerlo. Al final, han conseguido lo que querían, que habláramos de ello
Un saludo
Empezamos el viaje distraídos en leer esa desagradable noticia que nos pone en tensión creándonos un clima de desasosiego en el interior del vehículo y en el nuestro propio. Digo yo, sí, tal vez esta advertencia nos persuada para correr menos; pero, esa tensión creada, ese desasosiego, esa distracción que nos hace dar vueltas a nuestra imaginación, ¿no podría originar más de un despiste fatídico?
¿Es bueno recordar al conductor lo que le puede suceder saliendo a carretera? Aunque no corra, aunque no beba...¿Es bueno recordarle la de muertes que suceden en esos escenarios? ¿Es bueno mostrarle imágenes de parapléjicos en silla de ruedas? ¿Es bueno que vean las vísceras y los restos humanos repartidos por la carretera?
Un saludo, Iñigo.
...Y, si digo "se nos da lo que se quiere" me refiero tanto a televisión, como noticias de prensa, publicidad..., en fin, cualquier información que por cualquier medio se nos haga llegar a los ciudadanos. Y me planteo si eso que se nos quiere dar es lo correcto o dista mucho de serlo.
Simplemente estoy pensando, a raíz de lo relatado por Iñigo, en esos carteles luminosos con texto corredizo, que nos desean un buen viaje a la salida de nuestra ciudad de residencia después de ...
Íñigo
Hasta que por fin el atolondrado presenador se dio cuenta de su error y rectificó.
Imagino que los pobres presentadores entre el murmullo del público, las órdenes dadas por el pinganillo, la lectura del guión, el tener que atenerse a la exactitud del tiempo..., son demasiadas cosas para lidiar sin aturdirse.
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