Estamos alejados, señor obispo
08.02.12 @ 22:19:02. Archivado en Obispos, Pastoral, Solsona, Comunicación, Tarragona
En Cataluña, así a ojo, hay alrededor del 65% de la población que cuando les preguntan a qué religión pertenecen dicen que son católicos. Obviamente, si todos fueran católicos, apostólicos y romanos practicantes, las Iglesias estarían a rebosar y deberían aprovechar las oficinas que cierran los bancos, cajas e inmobiliarias para meter a los seminaristas, pero no es el caso. Como en tantos lugares. En cambio, sí que es cierto que una parte muy significativa de la población catalana se siente identificada de una manera u otra con el catolicismo, con unos índices que ya quisiéran en muchos otros países de Europa.
Esta situación no es exclusiva de la Iglesia católica. Le pasa lo mismo que a todas las instituciones y colectivos normales: que, entre sus miembros, hay grados de adhesión muy diversos; es probablemente una de las principales diferencias entre una institución relevante y una secta, donde sólo existen "los de dentro" y "los de fuera", sin medias tintas.
Así, en este 65%, que podríamos llamar el "catolicismo sociológico", encontramos el núcleo duro, el aparato, los disidentes, los ortodoxos, los hooligans, los simpatizantes, los "pasotas", los que se aprovechan, los que se sacrifican, o los que un día pasaron por allí ...
Jordi Llisterri i Boix
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