El milagro vocacional catalán
25.03.09 @ 08:59:30. Archivado en Tarraconense, España, Seminarios

Evidentemente, el título es una exageración (o si queréis un homenaje al rector del Seminario Interdiocesano de Cataluña). Pero es la misma exageración que decir que Cataluña es un desierto vocacional y quedarse tan pancho. Los datos son que en 10 años los seminaristas catalanes han pasado de representar un 6,6% de los seminaristas de España a ser el 7,7%.
Parte de este domingo -que se celebró el día del Seminario- lo pasé haciendo números. Hace unos días la Conferencia Episcopal presentó la jornada y publicó los datos de los seminarios de España. Me sorprendió que el problema vocacional que sufre Europa desde hace décadas y también Catalunya, ahora llegue a España: un tercio de seminaristas menos en una década.
Mientras, hace unos años que algunos no se cansan de proclamar que el catalanismo y un supuesto progresismo exacerbado de los obispos catalanes ha vaciado los seminarios. Pero los datos dicen otras cosas. Dicen que en Cataluña el número de seminaristas siempre ha sido más bajo que en el resto de España, igual que el número de curas, siguiendo la tónica de otros países europeos. En realidad, hasta ahora, las estadísticas eclesiásticas de España sólo se producen en países como Italia, Irlanda o Portugal. Pero esta diferencia entre Cataluña y el resto de España se ha producido durante todo el siglo XX (antes y después el Vaticano II y de la llegada de Pont i Gol y de Jubany). Como veréis en el gráfico, ni con Franco se llenaron los seminarios catalanes. La única diferencia entre Cataluña y España es que la curva empieza a decaer algo antes.
Y qué ha pasado los últimos años? Que la evolución en Cataluña es similar a la de España (y a la de Europa). Y que con unos años de retraso, los índices de Cataluña se reproducen en el conjunto de España. Se trata de hacer cuatro cálculos con los datos de la CEE y añadir los tres seminaristas que se olvidaron de Lleida. Si miramos (en este gráfico) qué ha pasado los últimos veinte años veremos que hoy en Cataluña hay un 30% de seminaristas menos que el año 1988. Y, en el resto de España? Pues, un 40% menos.
También podemos mirar qué pasa con el número de seminaristas en relación a la población total. El ritmo también es paralelo pero claramente acentuado en el resto de España. En los últimos 10 años el número de habitantes por seminarista en Cataluña crece de una forma alarmante: un 45%. Y en la retrospectiva de 20 años, todavía es peor: un 72%. Pero este porcentaje que acumula Cataluña en 20 años en el resto de España se produce sólo en los últimos 10 años. Hay unos 25 puntos de diferencia respeto a Cataluña tanto en los últimos 10 años, como en los últimos 20 años. En proporción a la población, en España hoy hay casi la mitad de seminaristas que hace 20 años. Todo esto ha llevado a que si los seminaristas catalanes eran un 6,6% de los seminaristas de España, ahora son ya el 7,7%.
Así, algunas apreciaciones. A nivel catalán. Que en números absolutos estábamos mejor en la época de los seminarios de los obispos Torrella, Jubany, Camprodon, Malla, Alanis, Guix, Moncadas, y Carles (en Tortosa) que ahora. A nivel español, que en poco tiempo se llegará a una mediana de habitantes por seminarista que se acerca a la que tenía Cataluña hace 20 años. Y a nivel comparativo, que en todos los casos el descenso es más pronunciado en España que en Cataluña, especialmente los últimos 10 años.
Ninguno de los datos es para alegrarse. En todas partes empeora, y con cifras que no garantizan de ninguna forma el relevo sacerdotal. Pero la evolución cuenta más que la foto fija. La evolución no sólo nos cuenta como estamos, sino hacia dónde vamos. Por ejemplo, para decir sólo todo lo malo de Cataluña se puede explicar que las cifras de seminarista por habitante de Cataluña duplican las del resto de España. Pero también se puede explicar que, hoy, las cifras de seminarista por habitante en España se acercan a los índices de Cataluña de hace sólo 20 años, en la época en la que los obispos publicaban documentos como “Arrels Cristianes de Catalunya”.
Si nos adentramos en un desierto vocacional, está claro que nos adentramos juntos. Wait and see. Los vientos de la secularización no soplan sólo en Cataluña. Incluso, los números hoy explican que el descenso vocacional los últimos años se ha soportado mejor en Cataluña que en el resto de España. Y francamente, acercarse al centenar de vocaciones en las diócesis catalanas (los veréis a casi todos en el final del vídeo), en los tiempos que corren, no se puede decir que sea un fracaso. En la foto tenéis algunos en el encuentro que hicieron el día de San José. Otra cosa es que más necesitaríamos.
Este post es una traducción del post original en catalán de Laeto animo
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Juan Masia
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Jordi Llisterri i Boix
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