Difamar no sale gratis
13.10.08 @ 08:44:37. Archivado en Internet, Vic
Desde hace unas semanas recibo en el buzón de correo varios mensajes anónimos que circulan contra el obispo de Vic (para algunos “en contra de” y para otros “sobre el”). Por lo que sé, han circulado bastante. Después la información ha sido puntualmente recogida en el semanario El Triangle (un semanario crítico que hace su papel pero que, como todo, hay que leer sabiendo muy bien que estás leyendo). Ya vi que empezaba una campaña para difundir públicamente todo aquello que durante años nos han venido contando sobre el obispo Romà Casanova.
Finalmente, veo que han conseguido un impacto importante en Religión Digital y después en Tribuna Catalana. Y automáticamente se ha levantado indignada la caverna eclesial contra la difamación al heredero de la sede de Torras y Bages. Como tienen alguien contra quien disparar, matan al mensajero y expanden su retórica para ir contra los métodos ellos mismos han utilizado.
Vamos a ver, señores, “no es pot repicar i anar a la processó” (no se puede repicar e ir a la procesión). Si hay quien ha hecho de su deporte nacional la difamación y la calumnia anónima y otros no se han cansado de aplaudirlos con el teclado, no tienen ninguna autoridad para rasgarse las vestiduras ni amenazar con quién sabe qué. Han creado escuela, y entre los discípulos siempre sale alguno aventajado.
Hay una obviedad que nunca se ha remarcado suficientemente. En época democrática -donde no te pueden meter en la cárcel por decir lo que piensas si no cometes un delito- se han denunciado públicamente muchas situaciones eclesiales insostenibles. Lo más conocido es como se divulgó el malestar vivido en Barcelona al final del mandato del cardenal Carles. Y lo que se hizo: firmar cartas y documentos públicos con nombres y apellidos (sabiendo que en la carrera eclesiástica no hay nada más penalizado que la crítica episcopal) y con reuniones, informes internos y pasadizos realizados con la discreción necesaria. También corrían anónimos, pero el nuncio sabe perfectamente quién lideraba la crítica y qué le iban a explicar los curas y laicos de Barcelona, y lo qué le decían a la cara.
Eso debe subrayarse muy bien para valorar cualquier información que circula por internet. Todos llevamos el agua a nuestro molino, pero los que vivimos de firmar artículos no nos sale gratis mentir y difamar. A otros si. Por eso, espero no suponer mucho si supongo que todavía podemos confiar en la inteligencia y la capacidad de discernir de aquellos a quienes les ha tocado servir a la Iglesia en su gobierno pastoral. Porque también es verdad que si más obispos se hubieran dedicado a distanciarse de los católicos que sólo saben serlo a hostias, no habríamos llegado aquí.
Sinceramente, el lunes lo pensaba en el funeral del obispo Carrera. No pude evitar un cierto malestar cuando veía su féretro rodeado de algunas mitras que tanto lo habían hecho sufrir. Y también pensaba que él nunca les habría arrojado la primera piedra, ni habría escondido la mano. Segurament por eso era obispo.
Pero eso no quiere decir que no tengamos derecho a esperar que, a quién corresponda la autoridad, expulse a los mercaderes del templo en lugar de intentar hacer negocios con ellos. Que no esperen a salir tocados para llevarse las manos en la cabeza.
Este post es una traducción del post original en catalán de Laeto animo
Comentarios:
La ley no lo castiga como debiera.
Pero Dios es más grande y sólo El pondrá en su lugar a aquellos ignorantes que proceden en contra de otros sólo por llevar una vida pesimista y quien sabe de que mas.
Como muy bien dice el Sr Jordi, hay que echar a todos los mercaderes del templo religioso-político catalán, entendiendo por tales mercaderes también a los que viven de hacer de correveidiles subvencionados en los medios de comunicación-manipulación.
¿Está claro?
no hay que decir palabrotas ni blasfemias, que es una cosa mala,
por favor, no seas tan travieso!
¡Qué cosas!: todos sabemos a qué te refieres, pero el rencor es mal consejero, mejor olvidemos el asunto.
scherlock: también conocemos a los de La Vanguardia. Creo que alguna vez he hablado que los que descabalgaron a Carles no fueron únicamente un grupo de clérigos, sino que hubieran podido hacer muy poco sin el apoyo de ciertos políticos y medios de comunicación.
Lo que quiero decir es que indignarse no sirve de nada. Se trata de explicar con serenidad qué hay detrás de la mayoría de las calumnias. Entonces, queda descalificado el que las lanzó. Aunque sea anónimo. Otra cuestión es que alguien haya expresado una opinión firmada, aunque no guste. A todos nos asiste el derecho a equivocarnos.
Personalmente, no sé mucho sobre la diócesis de Vic (me queda demasiado lejos). Pero dudo mucho que las cosas estén realmente como dicen los anónimos que están. No solo por el contenido de los mismos, sino porque algo habríamos sabido antes si de verdad fuera el pozo negro que retratan esos panfletos....
No es sabio citar a un toro de lejos sin saber torear. Ni correr en los sanfermines con zapatos de charol.
Tu escrito no tiene ni pies ni cabeza.
Además es de muy mal gusto y de muy poca ética decir lo que pensaría un difunto. Qué sabes tú lo que piensa en este momento Mons. Carrera!.
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Jordi Llisterri i Boix
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