La cobla de monseñor Piris
24.09.08 @ 08:56:39. Archivado en Obispos, Lleida

La imagen que me ha quedado grabada de este domingo en la toma de posesión del obispo Joan Piris en Lleida, la encontré justo al entrar en la catedral. En el presbiterio, sentados en las sillas reservadas a los obispos, solos, esperando el inicio de la ceremonia, el obispo Malla y el obispo Ciuraneta, antecesores de Piris en la sede de Lérida. Cuanto han sufrido estos dos hombres y que felices que habrían podido ser jubilados como rectores de parroquia o como profesores de la Facultad de Teología. Para mí, la foto es el antídoto en todos aquéllos que tienen tantas ganas de hacer carrera episcopal. Dicho sea de paso, Piris no es de los obispos que tenga pinta de tener mucho apego a la silla episcopal. Además de ser el primer obispo catalán que me encuentro que para saludarlo tengo que levantar ostensiblemente a la cabeza; modelo cardenal Amigo.
Bien. La cosa es que la ceremonia de Lleida estuvo bien y Piris hizo una muy buena homilía. Quizás ya tenemos la pluma redactora que echarán de menos los obispos catalanes.
Por la parte que me toca como periodista, reconforta que un obispo empiece la homilía diciendo que de la Palabra de Dios también se pueden sacar titulares. Así lo hizo este domingo poniendo dos ejemplos. Aunque me permitiré corregirlo -con cordialidad- porque las dos frases escogidas para titular eran demasiados largas y no caben ni a cuatro columnas. Pero ya lo hemos entendido. En todo caso su planteamiento pastoral, levantó más entusiasmo que los encendidos elogios a la tarea del administrador apostólico saliente, el obispo Salinas, repetidos por el nuncio y por el arzobispo de Tarragona. La unidad episcopal sin fisuras siempre ha sido uno de los valores más cotizados.
Parece que la reunión que el nuevo obispo mantuvo el día antes con los responsables de la pastoral diocesana (buena parto laicos) también fue positiva. Allí y en la catedral insistió que su urgencia y misión es evangelizar, cosa con la que no podemos estar más de acuerdo. Y ha dado a entender que el tema de las obras de arte que reclama Barbastro no tiene que ser su prioridad. Y como planteamiento de pastor también podemos estar de acuerdo.
Pero, claro está, pasa como pasó el domingo en la catedral. En el presbiterio nada perturbaba la predicación del Evangelio, pero unos asientos más atrás la gente ya se iba distrayendo con la música de una cobla que a la misma hora animaba un baile de sardanas al lado de la catedral. Cuándo salías al atrio, los altavoces te permitían seguir la ceremonia pero la cobla ya se oía más que el órgano. Y cuándo salías a la calle, que es donde hay gente a evangelizar, la sardana hacía que la liturgia pasara desapercibida. Y es lo que pasa. Para el obispo Piris sería mejor no tener que bailar la sardana de las obras de arte, pero en Lleida, cuando salga a la calle, es el primero que le pedirán. Siempre tendrá la cobla allí tocando. Y él en Lleida no está de paso.
Este post es una traducción del post original en catalán de Laeto animo
Comentarios:
Valància, no és Catalunya, que cabut és el Llisterri.
Cuanto se aprende en algunos blogs
y segundo, se ha preguntado si los dejaron solos, o mas bien estuvieron juntos por alguna otra causa?
que conste que para mi como Aragonesa el peor de todos ha sido Salinas, por mucho que Malla empezara y Ciuraneta lo aumentara
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Jordi Llisterri i Boix
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