La Iglesia cainita
11.01.08 @ 08:50:38. Archivado en Comunicación
Hace unos días recibí una carta muy delicada y sincera criticando Foc Nou, la revista que dirijo. La titula "Tristeza por Foc Nou". Era de un suscriptor desde hace más de 25 años. Desde que la leí voy dándole vueltas y hablo de ella porque se puede generalizar a todos los espacios impressos y virtuales de que hablamos de la Iglesia. No la puedo copiar porque dice que nos hace las reflexiones a la dirección de la revista privadamente. Es una lástima porque está bien explicado.
Hago un poco de trampa y lo resumo. No le gustan cosas de la revista, pero tampoco las publicaciones "oficialistas" que sólo hablan de las maravillas que hace su obispo. Y viene a decir lo que tantas veces pensamos en la redacción sobre la revista. Menos temas de enredos eclesiales, señalando siempre a los obispos como culpables, y más "transmitir esperanza y coraje”, “atento a los temas que realmente preocupan a los cristianos de la calle", "respeto por las diversas opciones cristianas", "no buscando simplistamente chivos expiatorios", "denunciando con honestidad, ponderación y respeto aquellas situaciones que merezcan crítica" y "un mensaje global positivo o de propuesta de solución".
Honestamente debo decir que un poco de todo en Foc Nou si que hay. Él mismo también lo dice a la carta. Pero estoy de acuerdo en que siempre hay el peligro de caer hacia el otro lado y que el ruido eclesiástico no nos deje escuchar la vida de los cristianos. La crítica a la jerarquía o la adulación ciega nos la ponen fácil, pero también es lo más fácil. Y la muestra, cuando nos dan carta blanca en internet.
Estos mismos días, cuando cerraba el editorial de Foc Nou, el texto me salió a chorro: la carga cardenalicia del acto de Madrid, la condena del libro de Pagola, la condena del libro de Vigil, la crítica a un programa de humor de TV3 ... Una detrás de otra. Y, por lo tanto, me disculpo porque al suscriptor que me envió la carta no le gustará la editorial cuando reciba la revista. Y probablemente tampoco le interesen mucho los temas de este blog.
Creo que una cosa no quita la otra, pero está bien que de vez en cuando alguien te recuerde que lo que hace falta es construir. Un capellán que le hicieron una mala jugada me lo decía hace unos días: "No entiendo esta Iglesia cainita", donde lo importante es cargarse al otro.
Este post es una traducción del post original en catalán de Laeto animo
Comentarios:
Juan Masiá
De todos modos, estamos en el camino, así que ¡mucho ánimo con Foc Nou, que sigue siendo imprescindible!
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Jordi Llisterri i Boix
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