Las Españas
09.02.07 @ 00:14:42. Archivado en Sobre el autor
"Entorno al catolicismo oficial se ha formado a través de los siglos una crosta de intereses terrenales -regímenes políticos, privilegios sociales, ventajas económicas, distribución injusta de la riqueza, etc. - y las clases conservadoras se acostumbran a considerar toda esta ganga impura como una parte esencialmente integrante del catolicismo, que degenera así a la vil condición de una institución defensora de intereses bastardos. Discutir uno es demoler la religión, que ellas defienden para que las defienda. Ellas pagan la Iglesia -y aún con qué tacañeria!- como se paga un gendarme que monta guardia entorno a un campo sin vallas. Dios se convirtió en su insigne protegido, obligado a servirles. Que en el mundo haya egoístas de éstos es, más que comprensible, inevitable. El escándalo empieza cuando los que Dios ha puesto para que velen por la pureza de la religión se juntan a ellos para formar la grande liga de los enemigos de la justicia en nombre de Dios. La Revolución, más astuta que inteligente, acecha esta claudicación sacrílega para cubrirse del prestigio de la justicia, y si no se llega a tiempo a arrancársela cumpliendo la justicia en nombre de Dios, los estragos que hacen son proporcionados a la traición de los clérigos. Y entonces todo son gritos de escándalo contra los gusanos que devoran el cadáver del orden social que los mismos que gritan han matado. Así pasó en España, especialmente en Cataluña, su parte más viva, y así pasará en todo el mundo si lo poco que resta de cristianismo en las clases acomodadas no alcanza a hacer saltar la crosta de tanta superfetación pagana".
Pobre canónigo Cardó. Si levantara la cabeza sufriría un infarto. Este fragmento lo escribió en 1948 y forma parte de "El gran refús" [El gran rechazo] último capítulo de Les dues tradicions. Història espiritual de les Espanyes [Las dos tradiciones. Historia espiritual de las Españas] (pág. 66), que por voluntad del autor quedó inédito hasta que todos sus protagonistas fueron muertos. Cuando apareció en 1994 prácticamente no desveló nada sobre la posición de la Iglesia durante la República y la Guerra Civil que no se supiera. Eso si, ciertamente era extremadamente duro con la actitud de la mayoría de la jerarquía y del clero integrista, porque no supieron entender los signos de sus tiempos y por el daño que hicieron a la Iglesia catalana.
Esta tarde me ha venido a la memoria el libro del canónigo Cardó cuando pensaba como presentar la versión castellana de este blog que desde hoy se puede consultar a Religión Digital. Es simplemente una traducción -automática y revisada superficialmente, y a veces con ligeras adaptaciones- del bloc en catalán. Me rondaba por la cabeza la idea de ir a hacer las Españas, y de aquí me ha venido encomendarme a Cardó. Y lo que muestra su lectura es que todavía hoy hay los que están enquistados en las posiciones que denuncia Carles Cardó. Por eso, he pensado que era bueno añadirme al polifónico coro de los blogs de Religión Digital y aportar una voz escrita desde la Iglesia catalana. Una tan válida y discutible como cualquier otra. Porque lo que no puedo ofrecer es la verdad absoluta.
Comentarios:
Los miembros que hoy conforman la Iglesia deberían de hacer mucho más por recordar que solo se deben a Dios y a sus fieles y no a ningún partido politico ni ideología.
Bienvenido.
La iniciativa de públicar tu Blog en RD me parece muy interesante. Adelante,
Josep M.
Y para "Pauper Maestus" le deseo de todo corazón un asosegamiento en sus manías persecutorias.
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Jordi Llisterri i Boix
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