Reconozco que me importa una higa quien salga encumbrado del congreso socialista. Entiendo que muchos socialistas estarán tirándose de los pelos ante la decisión que les obligan a tomar. El partido que nos ha llevado a la ruina está en la ruina, justicia poética. Lo que le espera al Partido Socialista, gane quien gane, se lo ha ganado a pulso.
A todos ellos les faltarán años para pagar el descomunal daño que han hecho a este país. Despedirán por fin a ZP con aplausos en lugar de correrlo a gorrazos por el tiberio con visos de debacle en que les deja y nos deja.
Rubalcaba es quien es, tiene una biografía trufada de fechorías, solo la del Faisán ya le bastaría como para que le echasen del partido a patadas, pero ese partido no es un partido sino una secta y los sectarios tienen su propia lógica sectaria que les lleva a considerar apto a un tipo como Alfredo Pe Punto.
La otra opción es igual o más abracadabrante, tener de Secretaria General del PSOE a una dama que es un topo del secesionismo catalán ya es la releche. Elegir de jefa del PSOE a una señora de otro partido ya es la repanocha. Imaginar a doña Chacón por ahí pidiendo el voto para facilitar sus actividades disruptivas (PL) ya es como para mingitar y no echar gota.
Lo dicho, me importa un pimiento quien gane, en el pecado llevan la penitencia esos socialistas incapaces de darse cuenta de que el mejor favor que podrían hacer a este país sería disolverse y como mucho volver a la vida política reencarnados en otro partido sin el lastre de sus recientes estragos.
Entre el mamporrero del pampaneo amoroso de ZP con la ETA y la señora separatista catalana me quedo con ZP. Vuelve Zapatero.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez