Zapatero ha manifestado que todos los españoles y españolas que están en paro y cursando algún curso o cursillo de formación no están realmente en paro y por eso no aparecen en las listas y estadísticas del desempleo ya que están trabajando para El País, y trabajar para ese patrono no es moco de pavo, deberían estar todos contentos. Lo que no me entra en la cabeza es qué puñetas hace El País con más de medio millón de empleados que no tiene en nómina. Para mí eso no es nada nuevo porque cuando yo estuve en paro varios años también trabajé para El País y tampoco me tenía en nómina.
Gracias a ZP descubro con estupor que fui un adelantado a mi tiempo pues durante los primeros años del milenio, del siglo y de la década estaba en paro, había agotado la prestación por desempleo convirtiéndome en lo que llaman parado de larga duración, como no encontraba trabajo en lo mío de informática me decidí al final a trabajar en lo que fuese y encontré curro como piloto nocturno de furgonetas para ir cada noche desde Murcia a Madrid o Valencia y vuelta con una furgoneta con la que transportaba periódicos desde la rotativa a los distribuidores.
Así que allí estaba yo, un parado trabajando en la economía sumergida pata negra para El País y sin saber que eso serviría años después a ZP para aliviar los números del paro. No me considero padre de la idea pero ZP debería tal vez agradecer el precedente.
Lo que no saben los parados, debido a un lapsus de don José Luis, es que realmente no trabajan para El País sino para el viento del país pues el viento es el dueño de todo según ZP. Esperemos y roguemos a la diosa inmarcesible de la economía sumergida que no les dé un mal aire por culpa de Zapatero y su última mamarrachada.
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Muy ingenioso su comentario, Antonio Javier, como todos los que le leo.
Es gracioso ZP. No se olvide usted de los orígenes de nuestro querido presidente que estuvo ligado muy estrechamente al humor desde los muñegotes aquellos de antaño. Y ahí sigue. Tanto es así que yo creo que lo que ha estado haciendo todo este tiempo es labrarse un futuro como humorista. No quiere verse como su correligionario FG para quien al final sus amigos más íntimos tuvieron que emplearse a fondo para hacerle una fortunita que le sacara de su penuria. Y tampoco se concibe ZP como un Aznar cualquiera escribiendo sus memorias y dando conferencias. Por lo tanto, ha tomado las de Villadiego y se ha ido a lo más fácil: el humor. El público lo tiene ya. Pero le corroe una duda: ¿serán iguales de efectivos y de hilarantes sus comentarios cuando deje tan alta responsabilidad?
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo