Debo agradecer hoy a El País que me haya resuelto y aclarado una duda asaz puñetera que me venía royendo las sinapsis desde que comenzó el calvario judicial de Garzón. Todos sabemos, porque nos lo han explicado por perifrástica, que Garzón andaba imputado porque la ultraderecha franquista y fascistoide lo había denunciado, llegando incluso a dar la impresión de que el mismísimo Franco estaba vengándose de Garzón por haberle querido empitonar, ordenando a la Falange que a su vez acosase judicialmente al gran juez. Hasta ahí todo claro y evidente, lo que faltaba era conocer las razones de por qué los jueces del Supremo habían aceptado las denuncias de la ultraderecha extrema franquista. Si Garzón es un hombre inocente, de todas todas, los señores del Supremo deben tener razones personales para encausarlo, y El País nos las detalla. Los del Supremo van a por Garzón porque este les ha dejado con el culo al aire al robarles protagonismo entre otras cosas.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez