No es un titular de la prensa del corazón ni de la teleresiduossólidosurbanos, tampoco tiene nada que ver con eso que está pensando, no señor, es algo menos ordinario y vulgar, es algo más trascendental. Nunca nos ha afectado tanto lo que una Elena le ha dicho a un José, el que esta Elena no le haya dicho nunca jamás a José que no, está condicionando nuestro presente y futuro, a mi entender para mal peor. Las palabras textuales de Elena al respecto son demoledoras “No le he dicho que no nunca a nada porque nunca ha propuesto nada que no fuera razonable”.
Nuestra Elena del nunca dije no, no es otra que la ministra de Economía que sustituyó a un ministro, Solbes, que un par de veces le dijo que no a José. Este hecho ya nos da una idea de las habilidades políticas de Elena y de su perspicacia a la hora de captar las esencias de José, que no es otro que ZP.
Del aserto de la excelentísima señora ministra Elena Salgado me creo una parte, lo de que nunca le ha dicho que no a su nombrador y jefe ZP, lo que no me creo es el motivo de esa ausencia completa de noes en su relación política, y no me la creo por un motivo, porque es mentira y se puede demostrar.
Sabemos, porque así lo dijo uno de sus cuates políticos, Jordi Sevilla, que ZP no tenía ni repajolera idea de economía pero que eso “Son chorradas, vamos. Lo que tú necesitas saber para esto son dos tardes, eh”, de ahí se puede concluir que todo lo que de economía sabe Zapatero lo ha aprendido en unas cuantas tardes, por tanto se puede afirmar que no domina toda la materia, que hay algo en lo que flojea, y que esa flojera le ha debido llevar a proponer cosas inconvenientes, irrazonables, irrealizables y hasta irrisorias, por lo que aunque solo fuese para evitarle el ridículo que ya ha hecho más de una vez, Elena debería haberle dicho que no a su dilecto jefe alguna que otra vez, de donde se deduce que Elena miente en la motivación de su negativa a decir no a ZP, y que por tanto lo hace porque vio cortar las barbas de Solbes por decir no y no quiere poner las suyas a remojar, solo dice sí, y en este caso quien dice barbas dice puesto.
Como le va el puesto en los noes a Zapatero, ya sabemos pues que Elena miente por su jefe ZP porque sabe que así durará más en el puesto, ya sabemos pues que Elena es la “sí sí sí claro que sí, por supuestísimo que sí” de Zapatero, ya sabemos pues lo que nos espera.
¿Quién nos iba a decir que echaríamos de menos a Pedro Solbes?
Documentación.
Público. "Durante el próximo año estaremos previsiblemente por encima de los cuatro millones de parados"
El misterio de los nombres siempre me ha intrigado y cada vez me convenzo más que acaban apropiándose de la personalidad del que lo lleva.
En su caso concreto Antonio significa "florido", y no sólo lo demuestra con sus sorprendentes artículos, sino que últimamente lo refleja con su precisa cacámara, y respecto a Javier creo que es "casa nueva", en la que se encuentra placenteramente.
Pues bien, Elena significa "antorcha", ¿y es que Dña. Elena Síseñor no está quemando nuestros ahorros?. Y este no es sólo el gran peligro, porque además José, el pródigo, equivale a "Dios proverá" porque como no lo haga nos morimos de hambre. Bueno, me olvido de los misterios de los nombres porque de lo contrario acabaré tarumba.
Miércoles, 25 de noviembre
Julio César Izquierdo
Juan Ramón Moscad Fumadó
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Manuel Molares do Val
Rufino Soriano Tena
Juan Fernandez Krohn
Toni García Arias
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