O el extraordinario hecho de cómo el Juez Garzón obtuvo en persona dineros del Santander para su nómina de 200.000 dólares en la NYU y después archivó el sumario contra el presidente del Santander, hechos estos no relacionados, evidentemente.
Erase una vez un juez de instrucción de la Audiencia Nacional que se fue a estudiar a la Universidad de Nueva York, pidió el correspondiente permiso para esos estudios al CGPJ, se le concedió y se fue. Dejó en sus cajones, entre otros, un sumario contra el Sr. Botín del Banco de Santander. Una vez en Nueva York, nuestro héroe quería aprovechar el viaje y venirse con la faltriquera llena para lo cual propuso dar una serie de charlas, diálogos y debates sobre derechos humanos y similares para lo que necesitaba pasta, pues además de los gastos normales de esas cosas él quería llevarse lo suyo. La Universidad de Nueva York al parecer le dijo que hiciese de Juan Palomo, el del yo me lo guiso yo me lo como, que se buscase la vida y la pasta y eso hizo. Le pidió pasta al banco de Botín en las Américas y se lo dieron, y ya pudo nuestro protagonista cobrar por sus estudios.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo