Nadie en su sano juicio habría pensado en 1985 y por allá que un día Felipe González diría sobre la energía nuclear “creo que es más razonable que otros usos”, pero lo ha dicho hace nada. Cuando un socialista concienciado de las maldades de la energía nuclear, experto en cerrar centrales nucleares en construcción y maestro en parones nucleares se baja del burro, nos deja a todos con cara de gilipollas alelaos. Al menos yo pienso si este hombre se da cuenta de que no basta con bajarse del burro y hacer una declaración, tampoco es que se le tenga que pedir el lote completo de la confesión tradicional con su examen de conciencia, dolor de los pecados sociales, propósito de la enmienda, decir los pecados a la sociedad, pedir perdón por el daño causado y cumplir la penitencia.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo