Eluana Englaro ha muerto. Si uno lee los periódicos, ve las televisiones u oye algunas radios parecería como si la humanidad toda hubiese arrancado un mogollón de nuevas libertades secuestradas por una iglesia integrista que hasta ahora no nos dejaba que nuestra vida fuese digna, libre, con sentimientos y no una pantomima de vida. La muerte de Eluana es una victoria, la muerte de Eluana ha hecho morder el polvo a la carcundia, la muerte de Eluana nos hace libres, la muerte de Eluana abre perspectivas de un futuro de progreso y libertad, la muerte de Eluana ha sido una gran conquista social. Pero Eluana ¿ha muerto o la han muerto?.
Dado que El País, el “Observatore romano” de la progresía marca el camino a seguir, me he permitido leer lo que dice sobre la muerte de Eluana y ciertamente que la impresión es la que he manifestado al principio, que hoy la humanidad es más libre. Su elogio fúnebre lo titula “Eluana descansa, Italia se agrieta” y en él destacan estas maravillas:
1.- La vida de Eluana era “una pantomima de vida”, ergo la vida de todos los que se hallen en la situación en que estaba Eluana es una pantomima de vida.
2.- La vida de Eluana era una vida “Sin dignidad, sin sentimientos, sin libertad. Atada a una máquina. Con la intimidad violada y la voluntad secuestrada.”, de donde se deduce que la vida de todos quienes se encuentran en la misma o parecida situación en que estaba Eluana, es una vida indigna, sin sentimientos, sin libertad, con la intimidad violada y la voluntad secuestrada.
3.- La familia de Eluana, que ha luchado por su muerte, es “el ejemplo cívico de una familia heroica”, de donde se deduce que todas las familias de personas que estén en el estado en que estaba Eluana, si exigen y logran que muera su familiar serán un ejemplo cívico y familias heroicas, pero si no lo hacen serán un mal ejemplo cívico y familias cobardes.
4.- Estos savonarolas progres de El País tienen un cacao maravillao en las mientes que no se aclaran. Por un lado dicen, y es cierto, que Eluana tenía una vida vegetativa, sin nada de sentimientos ni cosa parecida, pero a la hora de hagiografiarla dicen, ante el intento de Berlusconi de evitar su muerte, que “A ese golpe de escena, Eluana, que es una verdadera purasangre de la libertad, respondió con un mutis por el foro definitivo e impidió que esa norma prefabricada pasara a la historia con su nombre”.
O sea que admiten, falsamente por cierto, que Eluana se enteró de lo que Berlusconi iba a hacer y respondió haciendo mutis por el foro. Algo les falla a los teólogos de la progresía de El País. Porque no contentos con reactivar la mente de Eluana antes de morir dicen que esa mujer se murió para decirle a Berlusconi y a la carcundia integrista eclesial “ahí os quedáis”. Y no piensan que es un crimen provocar la muerte a una mujer capaz de semejante actividad mental. Para reír si no fuese la cosa tan triste.
La cuestión no es realmente la muerte de Eluana, la cuestión es qué va a pasar con todas las personas en coma que viven con alimentación e hidratación asistida, la cuestión es si, dado que son personas con una vida indigna, hay que retirarles a todas la alimentación para que dejen de sufrir.
El buenismo progresista ama tanto la vida que lucha desaforadamente por la muerte. Y ¿ahora qué?. Ya se ha logrado una nueva conquista social, pero estaría mal que solo disfrutase de ella Eluana, habrá que ponerse a la faena de hacer llegar ese logro a los cientos o miles de personas en coma para que sus heroicas familias les proporcionen a todos los que tienen una vida indigna una muerte digna.
Lo que creo que no se ha analizado en profundidad son las consecuencias, porque cuando la progresía fúnebre se pone a dictaminar y señalar que ese, aquél, el otro de más allá y ese que anda camino de Andorra tienen una vida “sin dignidad, sin sentimientos, sin libertad. Atada a una máquina. Con la intimidad violada y la voluntad secuestrada” muy mucho me temo que el corolario a semejante situación va a ser que harán todo lo habido y por haber para que esas personas pasen a una mejor vida y más digna. Bueno tampoco, porque no creen en otra vida, así que simplemente van a hacer que esas personas “hagan mutis por el foro”, pero dándoles primeramente el empujón. Yo creo que eso es lo que les molesta, que anden haciendo ruido en el foro.
Por si acaso haré una declaración diciendo que yo no quiero disfrutar de esa gran conquista social progresista de hacer mutis por el foro.
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¿Dónde está Patxi? ¿Por qué no opina sobre estos asusntos de gran transcendencia y enjundia éticas? Estos vascongados son todos unos hijos de su madre.
La muerte de una persona no se puede considerar nunca como una victoria.
Por otra parte, lo que yo no termino de saber es si los padres han hecho lo que han echo por su hija o por ellos mismos. Tener a un ser querido en coma durante 17 años tiene que ser muy duro, lo comprendo, y por eso tengo esa duda. Realmente, si hacemos caso a lo que nos cuentan, la muchacha ni sentía ni padecía. Por lo tanto, ¿quién deja de sufrir con su muerte, ella o sus padres y familiares?
Se abre la veda, ya ha quedado desfasado dejar a los abueletes indefensos o con alzheimer en urgencias o en la gasolinera.
Cuando se suprime la pena de muerte en todos los países civilizados se autoriza matar de hambre y sed a personas indefensas, sin conocer su opinión y sin esperar los posibles avances médicos.
Bueno, ya empezaron con los no nacidos y ahora continúan con los que, según la opinión de terceros, han vivido suficiente. ¿A esto le llaman civilización?.
La libertad consiste en que sea la familia la que decida sobre lo que hacer con esa persona. Y que lo dicidan con honestidad. Que prevalezcan los deseos de la persona afectada en cuestión. Y en esa decisión caballero, no caben jueces, mandatarios religiosos o políticos. Lo repugnante de esta situación es que se haya hecho pública y que tantas personas hayan tenido la desverguenza de sentir, que sin conocer a Eluana absolutamente de nada, que su voz y opinión debía ser tenida en cuenta.
Jueves, 31 de mayo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo