Hace ya algunos años que sigo la misma rutina todas las mañanas, me levanto, arranco el chisme para entrar en Internet, me leo por encima 8 o 10 periódicos, pero si encuentro algo que me de pie para escribir me pongo a ello y dejo el resto de lectura para más tarde, escribo, lo cuelgo en Internet, desayuno y sigo mi jornada. Durante estos años lo habitual era que ya al segundo periódico hubiese visto 10 o 12 noticias de esas del tipo “¡no me lo puedo creer!, pero ¡que barbaridad!, ¡qué cosas hace Zapatero!, me lo dicen hace 7 años y lo hubiese considerado imposible”. Estos últimos días me esta ocurriendo algo inusual, me leo todos los periódicos, les doy vueltas y más vueltas y esto parece una balsa de aceite, aquí no pasa nada salvo lo del PP perdedor y si Rajoy esto o si el Federico y Pedro J se lo quieren cargar.
Hoy he caido en que Zapatero está ya días en Doñana y me he dicho, ¡tate!, eso es, no pasa nada gracias a Doñana, ese marco incomparable influye en Zapatero , le calma sus ardores reformadores y disruptivos y aquí parece que no pasa nada. Los efectos taumatúrgicos para España que tiene Doñana son indudables y estoy convencido de que habrá que añadirle al parque un título más, algo así como Reserva Taumatúrgica Protegida.
Descubierto ese efecto milagroso del humedal es evidente que se deberá crear un observatorio ad hoc para controlar que no se hace nada que altere las esencias prodigiosas del lugar,
Zapatero ha hecho muy requetebién yéndose a Doñana, lo malo es que volverá a la Moncloa un día de estos y eso de bueno lo único que tendrá será que ya no tendré que seguir leyendo el programa electoral del PSOE para buscar temas sobre los que escribir, porque un experto me ha llegado a decir que tal actividad no es buena para mi salud.
Se me ocurre una brillante idea, alguien debería preocuparse de colocar en el espacio de la Moncloa algunos ungulados y algunas anátidas propias de Doñana y algo de la flora del lugar y así tal vez esto no se desmadre cuando regrese el titular de palacio.
Jamás creí que diría esto, pero echo de menos a Zapatero.
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Pues si. El bicho se fué a Doñana y algo habrá dejado contaminado, probablemente donde haya puesto la planta de su pié no vuelva a crecer la hierba. ¡Pobre Parque de Doñana!
Que se quede definitivamente allí: la Humanidad perderá un parque natural, pero esta nación puede que aún se salve y se pueda seguir llamando España.
Cuando regrese a la Moncloa y se ponga a "negociar", que en realidad será ceder a los de la ETA y demás separatistas, en el Parque de Doñana los abrojos dejados por ZP comenzarán a reverdecer, pero en nuestra Patria se marchitarán las flores de la unidad, de la solidaridad y de la esperanza.
No se confíe. Esta es la calma que precede a la tempestad o si lo prefiere el ojo del huracán.
Ese buen señor está pensando, se va a tirar una semana pensando. Bueno tampoco hay que exagerar, no creo que su cerebro aguante una semana pensando. Pensará tres minutos seguidos de tres horas de descanso. Pero en cualquier caso será mucho pensar.
Cuando vuelva será la tormenta perfecta.
Casi es preferible que no se mueva de La Moncloa, así no piensa.
Por favor no de pistas, pues si no se expanden las ondas negativas del gafe cejas es porque Doñana está prácticamente al nivel del mal.
Como el iluminado zapatitos cree que su misión principal es xoder a los españoles, es capaz de poner un gigantesco repetidor en ese precioso parque para seguir radiandonos inmisericorde.
Jueves, 31 de mayo
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Pedro Fernández Barbadillo
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo
José Pómez