Si. Me lo he tragado. Son de esas entrevistas que parecen publicidad, como cuando salen las mamás diciendo que con Tulipán se alimentan mejor. Bono estaba en lo suyo y Jordi no se sabía bien en qué silla se sentaba. Menos mal que Sandra ha puesto algo de equilibrio y profesionalidad a la cosa, si no, habría parecido un adelanto electoral. Para odiar a Intereconomía no se yo si dedicarle tantos minutos perjudica o beneficia y a quién y en qué medida porque despues de regodearse Bono en la persecución injusta a la que ha sido sometido y autoelevarse a los altares mejor situados del victimismo (a la vista de los fallos de los tribunales y los cortometrajes de Intereconomía) nadie le ha preguntado lo que todos esperabamos a renglón seguido: no sabemos cómo se hace para tener tanta empresa y tanta cosa-casa, viviendo de la función pública tantos años. Ese era el secreto mejor guardado y así ha seguido hasta la despedida. No le han dolido prendas a Bono para citar a un exbanquero que luego estuvo preso, cuyos abogados le persiguieron, refiriendose a ¿Botín? no, que este no ha estado preso... a ¿Mario Conde?, sin embargo no tiene la valentía de citar los nombres, supongo que porque no podría sustentar lo que afirma en un tribunal. Entre las peores acusaciones que le han hecho ha citado la de ser masón, suerte (para los masones) que ha despejado claramente su no pertenencia. Siempre me ha parecido una persona doble, enrevesada, maquiavelica, detrás de esa piel de cordero-populista-católico-practicante. Es dificil estar a lo uno y a su opuesto simultaneamente y ganar, pero lo sigue consiguiendo. Cosas de la bipolaridad, (a la nuestra, me refiero).
Jueves, 31 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez