La Escuadra de Javier Pedreño

A las barricadas

21.12.08 | 11:11. Archivado en Sociedad

Encender las luces tarde en nuestras ciudades y encima pocas nos ahorrará cien mil euros y eso pone contentos a quienes gestionan las arcas municipales, el problema es que enfada a las eléctricas y la vieja historia de no hay deudor sin acreedor ni acreedor sin deudor cada día se hace mas evidente en esto de esta crisis que nadie quiere entender y todos padecemos. Los comedores sociales se llenan y los bancos del parque y de la calle Mayor se vacían a la hora de comer y a la de prestar. Decía Mario Conde hace pocos días en su blog que es evidente que se trata de una crisis de valores y que es necesario un nuevo modelo de organizar el suministro del crédito. Conviene no olvidarse que solo el caso Madoff es 17 veces más grande de lo que se decía que era el desfase de Banesto y a estas alturas ya nada tiene la capacidad de asustarnos y aun menos de sorprendernos. La mala noticia es que también cayo el imperio romano, la buena es que tardó 200 años, así que varias generaciones tendrán en qué divertirse, sin embargo lo del crédito sí que nos pone definitivamente de mala leche y es verdad que el consumo sigue moviéndose, pero sólo en aquello que se puede pagar con lo que cabe en una cartera mediana de mil a dos mil euristas más o menos, todo lo que la sobrepasa ahí queda y da igual que nos pongan los coches a 8.000 y los pisos a 90.000, nadie tiene ni 8 ni 90 y cuando hay que pasar por el banco a pedir, la respuesta no es ni sí ni no, sino todo lo contrario. Esta vacío. No saben no contestan. La están peinando. Están comiendo en ese comedor para indigentes-ricos que se han montado con nuestro dinero, con lo que nos han hecho perder a todos. Ayer me comentaba un amigo cómo no podía pagar la extra a sus dos empleados y a él mismo porque su banco habitual no le adelantaba el crédito de un pagaré para febrero de 5000 euros, como había venido haciendo los últimos años. Ahora no es momento. Imposible. Estamos cobrando comisiones. Comiendo, la comida de Navidad, ¿recuerda? Es Navidad, hasta las cejas de gambas, la de todos los años. Otro amigo me contaba cómo había visto su plan de pensiones caer de 300.000 euros hasta 162.000 en cuatro días, cuando fue al banco a preguntar le dijeron lo mismo. Que no. Que han salido. Que falta hacía que salieran. Que mejor fuera que dentro. Otro amigo me contaba que esto no puede ser, que la gente se moviliza para que quiten un paso a nivel y luego permanecemos impasibles ante este abuso indecente en el que la banca nos ha metido a todos con la mirada para otra parte de los gobiernos, seguramente presos de su propia medicina, las auditorias dirán lo que nosotros digamos que digan, decía Miguel Martin en 1994 cuando era subgobernador del Banco de España, más o menos lo mismo que suelen decir casi siempre los que las encargan mientras el rodillo pasa y sobrepasa entre políticos y banqueros por ver quien luce los tirantes más indecentes. Y nosotros, los de siempre, los que movemos el 85% de la economía, las pymes, los autónomos y todos los currantes del mundo mundial seguimos haciendo de deudores para que otros hagan de acreedores de lo que nada se pierde, todo se transforma, que para que alguien gane indecentemente lo único imprescindible es que otro pierda con toda decencia. Y a mí no me encaja la pasividad quejicosa con la que nos enfrentamos al café de la mañana y a la llamada de las once y cuarto, sociedades de garantía reciproca, financieras propias, microcréditos, como instrumentos de cada empresa y micro empresa para vender, para fiarnos entre nosotros, para ganarnos la confianza que nos han hecho perder porque ellos creen que todos somos iguales, que nosotros somos como ellos y que cuando nos apuntan en el bloc-pua de la tienda de la esquina haremos como harían ellos, largarnos con la pasta y luego decir que fue culpa de Madoff. Nosotros no somos de ese mundo, somos mas de madrugar, más de trabajar de noche, más de barricada, diría yo.

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Humet, in memorian

02.12.08 | 07:39. Archivado en Sociedad

Era 28 de junio de 2002, Joan me decía ‘yo volver, vuelvo, pero, ¿y si nadie me espera a la vuelta de la esquina?, ¿podría hablarse de retorno en ese caso?’ Así de claro era el hombre y así de profundo el genio. Siempre supo que eran los demás los que al final ponían realmente nombre a las cosas. Su último disco ‘Sólo bajé a comprar tabaco’ era el inteligente resultado de muchos años de conocimiento, ese que solo da la vida y por el que la buena gente no pide nada a cambio. Ya se sabe que cuando alguien muere todos empiezan a hablar bien, pero este no fue el caso de Joan, lo hacíamos ya antes, tanto sus amigos como todos los demás por no decir sus amigos y sus amigos, que nunca fue alguien al uso. Cuando tocaba ganar mucho dinero con la música y la cresta de la ola lo aupaba, se bajó sin mas, marchó a por tabaco cuando comprendió que aquello no era música sino sólo negocio en el sentido mas estricto de la palabra y el ocio se le empezaba a negar. El silencio de más de veinte años sólo hizo que reforzar su figura y miles de personas se agolpaban en las webs buscando jirones de Joan Baptista por alguna parte hasta el día que apareció dejando un simple mensaje en el libro de visitas de quienes le rendían los mejores y más sinceros honores. Aquí sigo y voy a volver. Hoy todos lo deseamos, sin embargo para volver hay que irse y cuando alguien deja tanto es difícil marcharse. No vuelve lo que nadie espera, pero tampoco vuelve lo que no se va, sorprendió a quienes le entrevistaron con su enfermedad y sobre esa figura casi esquelética se le transparentaba aun más el alma, Isabel Gemio nos hizo vibrar en la que seguramente fue su última entrevista hace unos días. Joan dijo: ‘Estoy feliz, Joan Baptista Humet se ha hecho amigo de su cáncer, quien no lo acepta y parece no darse cuenta es su cuerpo.’. Un día que le dije que la oscuridad llevaba siempre las de perder me contestó: ‘Quién dijo que los poetas eran unos exagerados’. Esa confianza le empujaba, esa era la lucidez que siempre le rodeaba. Hoy sus amigos estamos tristes y más rebeldes de lo que él lo estuvo durante toda su enfermedad. Puta vida, decía ayer otro poeta ante la noticia. Si lo de puta significa placer a cambio de dinero tampoco así nos acabará cuadrando, puta vida... Hoy el tanatorio de Les Corts custodia sólo su cuerpo porque lo que no lo es nunca se quejó ni estuvo enfermo y no seré yo quien lo haga. Sus canciones, sus poemas, sus correos, sus pensamientos siguen siendo de todos. En pocos días se celebrará su homenaje que estaba preparado para hacerlo en vida. El mismo Joan repasaba hasta hace pocos días las letras que sus amigos cantarían y sabía que aun faltando un par de semanas no daría tiempo. El no podrá estar para que nosotros le veamos aunque seguro que desgranará otra vez lo de Joan no estará pero yo sí y a la inversa. Ahora lo mejor que podemos hacer es escucharle, leerle, que es para lo que siempre se inventaron los poetas y juro no enfadarme porque no me haya contestado el último correo.


D. Leopoldo, los ninjas y el sentido común

27.11.08 | 09:22. Archivado en Sociedad

‘El único que habla de la crisis soy yo, el resto a trabajar.’ Así finalizaba su conferencia el profesor Leopoldo Abadía, famoso gracias a eso de las nuevas tecnologías, el pásalo y su ya afianzada tesis de la crisis ninja para explicar esto que nos pasa y que nadie sabe como resolver. Cientos de miles de visitas en su blog, web o sus videos de youtube van haciendo más famoso cada día a alguien con 75 años, 12 hijos y 37 nietos que ha agarrado la mochila para impartir conferencias explicándose con esa transparencia y lucidez pero sobre todo con esa pasión que nos obliga a empezar a estar atentos en la búsqueda de otros genios y gurús, prejubilados o postjubilados, dando de comer a desagradecidas palomas en algún parque reconstruido mientras las multinacionales ofrecen sueldos millonarios a ejecutivos de 34 y mandan al paro a sabios de 60. En la sala no cabía un alfiler. Ahora empieza a estar de moda lo de no lo entiendo, explícamelo a lo Leopoldo y todos lo entendimos, vaya si lo entendimos. Entendimos que lo que nosotros no hagamos nadie lo hará por nosotros, que ni gobierno ni bancos tienen la más remota idea de como salir de esta y que más que para largo la cosa va como para acostumbrarse a ella. D. Leopoldo insiste en que es un magnífico momento para crecer hacia adentro, para mejorar las empresas en su esencia, para renovar sistemas informáticos y de organización, ponía como ejemplo, y estar perfectamente listos para cuando esto vaya pasando y nos daba claves: no distraerse, aplicar prudencia con prudencia, no quedarse en casa , imaginación creativa y sobre todo tener en cuenta que no todo vale y se recreaba en el grave problema de decencia que padecemos y que nos ha llevado a esto. Y es que no podemos asumir y dar por decente que alguien ganara la pasta que nos pasaba por delante de las narices, como si fuera un robo o un asalto legal y encima le premiáramos con reconocimiento, portadas de revistas y telediarios aplaudiendo a quien de un día para otro se hacia rico con un solar, unas acciones, unas recalificaciones o concediendo otros miles de prestamos que no podíamos pagar, eso no podia ser bueno y ahora sabemos que deberia estar prohibido y si no lo está por ley habrá que prohibirlo por decencia. El cambio de modelo está aquí mismo y parece que no será solo económico. El presidente de la confederación de pymes españolas explicaba recientemente a los medios que el 98% de nuestro tejido es pyme y autónomos, que si la media de empleados es de 3 y al ritmo del aumento de paro de los pasados meses una pyme o un autónomo esta cerrando cada 3 minutos más o menos. Cuando a D. Leopoldo le preguntaban si la caída de los grandes beneficiaria a la pyme fue contundente: no hay cierre de empresa bueno, ni de grande ni de pequeña. Reinventarnos es lo que viene, ilusionarnos con los nuevos retos y situaciones y administrarnos en vena dosis de optimismo ante los cambios, pero sobre todo rezar para librarnos del estupidero -decía el profesor-, porque peor que ir al cielo o al infierno es que nos manden al estupidero y seguir condenados eternamente a escucharnos entre estúpidos y cada estúpido al resto repitiendo eternamente sus estupideces, como más o menos viene sucediendo.

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La sonrisa de Marx

01.11.08 | 10:31. Archivado en Sociedad

La_bolsaSi en algo coinciden analistas, financieros, economistas, banqueros, hipotecados, gurús y futurólogos es en que nadie sabe qué va a pasar después de esta. Preguntarle a alguno de ellos si la crisis tiene forma de L de V o de U en sus gráficos dibujados, es una pérdida de tiempo sobre todo cuando vuelven a reconocer que la economía real es un caso particular que no merece ser sometido a estudio y esta vez ni hay precedentes ni tesis en las que basarse y la única ventaja es que todos podemos permitirnos el lujo de tirar planes porque todos estamos a la misma distancia de entendernos. Cada vez cobra más peso la teoría del profesor Leopoldo Abadía con sus ninjas y los insaciables bancos con su hambruna permanente de márgenes como causantes de este macabro escenario donde estaba claro que la subprime nos pisaba y ellos lo sabían, sin embargo el capital no tiene límites para conseguir su objetivo de beneficios hasta que fueron capaces de admitir que estuviera bien visto prestar a quienes de antemano se sabia que nunca pagarían. En España esto apenas ha pasado porque el modelo bancario no permite el efecto sonajero que invade a los EEUU cuando el ninja hace sonar las llaves de su casa a la vez que las entrega en el mostrador del banco y con ese acto se libera de deuda e hipoteca, sin embargo nuestros bancos entraron igualmente en el juego por comprar paquetes de deudas incobrables en su afán de márgenes y ahora no se sabe hasta donde llega la porquería y llegamos como siempre a las dos noticias, la buena es que comeremos porquería los próximos años, la mala es que probablemente ni siquiera haya para todos. Un prestigioso profesor de estructura económica mantiene que esto es una tormenta que empezó hace mas de 50 años y durante ese tiempo nos hemos ocupado sólo de intentar sujetar los muebles dentro del camarote y evitar que los nuestros se muevan o dañen mas de lo necesario creyendo que ese era el problema mientras solo quienes estaban fuera del barco podían conocer la verdadera dimensión y origen del indeseable movimiento de muebles que no es otro que la verdadera tormenta, la crisis del sistema del capital. Parecida sería la cara que se le quedó al rey Luis y a su esposa María Antonieta cuando los sublevados invadieran lo apacible de su palacio y ellos se preguntaran qué está pasando, no he hecho nada, nada ha cambiado. Un sistema en el que más de mil millones de personas sobreviven con menos de un dolar al día, donde once millones de niños mueren cada año, donde 584 millones de mujeres son analfabetas o donde la tasa de indigentes es hoy mas alta que en 1980, no puede seguir alimentándose del mismo modo ya demostrado su fracaso ni podemos admitir que la solución es dar a quienes lo provocaron un premio de buena conducta de 700 mil millones de euros, porque siempre que pasa igual, sucederá lo mismo. Habrá que recordar cómo se origina el problema, si en el afán de prestar para obtener márgenes comerciales la banca ha prestado a quien dijo que no podía pagar y luego le ha colocado esa operación a su competencia y simultáneamente y para resolver el problema le inyectamos más dinero a la banca para que siga repitiendo el proceso, porque lo del control no se lo cree ni el controlador, parece que solo estaremos aplazando un problema que volverá a aparecer con mayor intensidad en no muchos meses. Es esa típica pomada que al ponerla sobre la piel produce picores la primera vez y luego el picor solo se alivia poniendo más pomada y así siempre dependemos de la pomada que originó el problema para resolver el propio problema. El capitalismo tiene aspectos muy buenos y también muy malos y de esta acabará saliendo algo que nadie puede predecir, que será distinto a lo conocido y que modificará los objetivos y la percepción de valores de nuestra sociedad. El objetivo de un joven formándose en Oxford ya no podrá ser manejar la bolsa a su antojo y enriquecerse hasta lo desconocido en sus tres primeros años de carrera porque sabrá que la naturaleza del sistema no lo permite, el de un constructor ya no podrá ser enriquecerse hasta lo ilimitado con plusvalías inventadas de un día para otro con una simple recalificación o subida de precios alargando el plazo de pago hipotecario de los asfixiados, porque el sistema no lo permite, el de un banquero no podrá ser elevar su cifra comercial de operaciones hasta el limite de que acabados los clientes que necesiten casa e hipoteca, prestar a todo el que ni siquiera lo pida, paquetizar ese producto impagado antes de la primera cuota y poner en marcha el ventilador y sálvese quien pueda, porque el sistema no lo permite. Después de esta el mapa será como mínimo distinto. Probablemente la pyme, el pequeño empresario, la empresa familiar de toda la vida cobre fuerza y vigor y tenga mejor reputación y sea mas fiable a la hora de prestarle dinero el dueño del kiosko de la esquina que la gran empresa de titulación de activos o de gestión financiera, probablemente los bancos tendrán que cambiar su modus operandi y también todos nosotros ante ellos y no será sólo en sus manos donde podamos estar porque no son de fiar y ahora todos lo sabemos, probablemente habrá que reinventar las sociedades de garantía reciproca y entre todos resolvernos el problema de todos, probablemente los inversores estén dispuestos a poner su dinero en nuestras pequeñas empresas o familias con garantías de titulación o de participación antes que en la banca, bolsa o constructoras, probablemente la autofinanciación será un objetivo en sí mismo, probablemente los intermediarios dejarán de estar bien vistos y el mercado buscará y encontrará el modo de prescindir de ellos y no admitiremos que una manzana valga 12 veces mas en el mostrador de la frutería que en origen, que intermediar dinero cueste euribor más cien a las economías pobres o que un asesor cobre cientos de miles de euros por dos horas de conferencia. Demostrado queda que no tienen ni idea. Todo esto ya no estaremos dispuestos a permitirlo porque sabemos lo que da de sí y si Marx dijo que la plusvalía estaba en el trabajo y San Pablo dijo ‘el que no trabaje que no coma, que vi muchos ocupados en no hacer nada’, hoy el mercado nos da mucho más que un aviso, mejor un dictado y nos declara la verdadera guerra que modificará mapa y territorio mientras la sonrisa de Marx y de algunos otros planea inevitable sobre nuestros rascacielos.

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El de la grúa del Teatro Romano

08.10.08 | 09:18. Archivado en Sociedad

Desde lo alto se deben ver las cosas de otra manera y casi siempre no-coincidente aunque la linea de altura sea más o menos la misma, que no es igual la del despacho de la alcaldía que la del cajetín de la grúa. Dice Barreiro desde su altura, que no es cosa suya que quien ha cobrado no pague a sus contratas. Dice Francisco Rodríguez desde la suya, que quien trabaja tiene que cobrar. Cierto es que técnicamente el ayuntamiento ha pagado y la empresa intermediadora se ha quedado con la pasta y no ha pagado a quienes con sus manos hicieron el trabajo en el teatro romano, pero es aun más cierto que aunque la ley le proteja, un ente publico no puede inhibirse ante tales actuaciones. Una contratación publica esta sujeta a unas normativas claras y evidentes entre las que no se incluye que de algún modo se garantice que el dinero publico vaya a parar a las manos de quienes ejecutaron el trabajo primero, quienes lo gestionaron después y si queda algo para quienes lo intermediaron. El asunto funciona el revés, cobrando primero quien menos ha trabajado y si queda algo alguna vez acaban cobrando las subcontratas. Detrás del planteamiento legal esta el sentido común primero y el de la responsabilidad después y anunciar Barreiro que ha denunciado al trabajador encaramado y que solo pide lo suyo, dice poco en su favor, que mirar para otro lado sabemos hacerlo todos. Digo yo que la ley de contrataciones publicas debería proteger primero a las subcontratas y trabajadores antes que a las plusvalías, a no ser que a quienes hacen las leyes no les interese desproteger las plusvalías antes que los currantes de a pie que nunca se sabe dónde acaba terminando cada uno y donde se acaban encontrando sus intereses y los de sus amigos. Un ayuntamiento que se precie de serio, moderno y comprometido no puede contestar a un trabajador desesperado enviando a la policía y denunciando, que al final ahí esta el teatro romano hecho con las manos de quienes no han cobrado, nosotros pagado y otros con la pasta en el bolsillo y protegidos detrás de suspensiones de pagos y otras gaitas malabares. Si de verdad Barreiro quiere actuar que actúe, que ordene un libramiento y pague a este currante los 150 mil pavos que le deben para empezar, que a cambio trabe su empresa y se quede con el control de las acciones o de sus activos y deje un buen hacha levantada hasta que la suspensión de pagos de la empresa que cobró y no pagó se resuelva y una vez cobrado o liquidado, que recupere esos 150 mil y si no se recuperan todos, que hubiera tenido más cuidado antes de adjudicar obras comprobando bien a a quién se las adjudicaba y no se extinga la responsabilidad de las empresas con los entes públicos una vez terminada la obra, sino una vez comprobado que todos los elementos de la cadena productiva que ejecutó los trabajos hayan cobrado lo que es suyo, o aun mejor, que se prohiba la mecánica habitual de las subcontratas que sólo acaba beneficiando a los intermediadores, que contratando directamente Barreiro al que esta hoy en la grúa nos habría salido mucho mas barato a todos y cobrados estarían todos, que si Zapatero le puede soltar 50 mil millones a los Botines y nos parece a todos bien que se garantice el sistema, qué habría que soltarle entonces a Francisco Rodríguez para que se baje de la grúa ya mismo.

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Para circo el nuestro

27.09.08 | 20:19. Archivado en Sociedad

He de reconocer que no soy un apasionado de las Fiestas de Cartagineses y Romanos, es por eso que estos días los he pasado sin mayor problema y confieso la poca afectación que produce en mí la suspensión del circo, el barro en los campamentos o simplemente la lluvia mojándolo todo, como es su obligación por el mes de septiembre en Cartagena. Si usted pone en google cartagineses+romanos+cartagena+suspendido+lluvia le aparecerán unas 340 entradas aproximadamente, que no son nada comparado con las que tuvieron que tirarse a la papelera a las puertas del circo suspendido este año al igual que otros próximos y pasados septiembres. Tengo claro que es difícil cambiar el viernes santo de semana y de día y que todos los años cayó y caerá en viernes santo, también es complicado cambiar de día la nochebuena, que lo mismo este año cae otra vez en 24 de diciembre, pero una fiesta que nada tiene que ver con los calendarios religiosos, que la empezamos y terminamos cuando queremos, que nos la hemos inventado mismamente nosotros mismos y la hemos forjado a nuestro antojo, por qué ha de hacerse en el peor momento meteorológico -como mínimo- para Cartagena. No se puede elegir tan mal. En septiembre de 1919 el agua alcanzo 3,2 m en la calle Real y 3 m. en la del Carmen y Santa Florentina, hasta 14 veces se contabilizaron inundaciones muy graves en el pasado siglo por septiembre. Cierto es que tampoco nos vamos a inundar todos los septiembres de la historia y de cualquier siglo, pero que como mínimo llueve y con muchas ganas todos ellos es meteorológicamente evidente. Si yo fuera festero o incluso cartaginés o romano, estuviera todo el año preparando el día, me hubiera gastado una pasta en el traje, el casco o el espadón y me pasara esto de cada tres veces dos sin que mis mayores hicieran nada por resolver un problema, que como es del tiempo parece que les fuera ajeno, les aseguro que me habría borrado del todo y para todo, pero si no fuera festero y fuera solo ciudadano cartagenero -que no cartaginés- paganini de impuestos y viera como la parte de ellos que se dedica a ayudar en las fiestas se esfumara en el aire pagando extras y subcontratas a quienes permanecen bajo techado mientras ven el agua caer y los cuartos pasar hacia el bolsillo porque ya decía el contrato que si llueve cobro igual, también me borraría, solo que de eso no puedo y por eso protesto. Decir que el tiempo es un imponderable es una buena excusa cuando todos sabemos que siempre que pasa igual sucede lo mismo, que las estadísticas fallan poco y que en julio no llueve casi nunca y en septiembre casi siempre. Yo me imagino estas fiestas en julio, sin el sofocante calor de agosto y sin las marejadas de septiembre, la mar de músicas sonando de fondo, la ciudad inundada hasta las trancas pero de turistas, los niños y los mayores de vacaciones, la luna llena asomándose al campamento a eso de las cinco de la mañana y esa brisa que recorre la ciudad la mayoría de las noches de julio refrescando cara y espalda y me dan ganas de apuntarme a cualquier legión que me admitiera. A lo mejor es que como unos y otros son guerreros, les gusta la pelea de alto riesgo y por eso lo de septiembre, pero luchar porque salga el sol es guerra perdida cuando se juega con dineros que no son nuestros, con ilusiones nuestras pero sobre todo de otros, con cientos o miles de personas y empresas, desde feriantes hasta hosteleros, para los que suspender el circo o embarrarse el campamento va mas allá de un ‘ahaaá qué mala suerte hemos tenido que se me ha puesto la túnica perdida’ y lo de jugar para perder siempre o casi siempre va a ser que no, que el año que viene lo de mi traje -y nuestro circo- me lo gasto en gambas y que se moje el que eligió la fecha -he oído ya decir a más de cuatro-.

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Mar de Cristal dijo que sí

20.08.08 | 21:14. Archivado en Sociedad

La 'revolussión' ha perdido el democrático recuento. 18.155 metros cuadrados de propiedad han votado a favor de mantener la Entidad de Conservación de Mar de Cristal contra los 11.575 en contra. Nada hay peor que la realidad para de un plumazo dar al traste con la carga de razones que desde hace años venían siendo el centro de la insistente reivindicación por parte de aquellos que se autoerigen en garantes de lo que a mí más me conviene, según ellos, hasta que nos dejan de verdad elegir y sale lo de déjame en paz que no me quiero salvar. Lo peor del asunto es que desde ese tinte reivindicativo a lo Chaves la carga de razones siempre fue lo de la doble fiscalidad y la gente del Movimiento Ciudadano se apuntó los últimos años a lo de defender los intereses de los pobres en este asunto eliminando ese pseudo-impuesto que supone siempre mantener una Entidad de Conservación pero parece más bien que a lo que se apuntaban es a lo contrario. Si lo que pretendían es que el Ayuntamiento de Cartagena de su presupuesto, que tiene la obligación de ser deficitario, como el de todos los ayuntamientos y servicios públicos, dedicara más euros para pintar farolas de colores en la playa de los ricos a cambio de quitarlos de la plaza de los pobres y en las zonas de primeras residencias, les salió el tiro por la culata porque los supuestamente ricos van y votan y dicen lo contrario. Dicen que la cosa siga como está y que les parece justo que si en Mar de Cristal se quiere mantener un estatus de calidad en los servicios y entornos por encima de la media de la comarca se haga con la pasta de los propietarios y no en detrimento de otros menos aventajados en el asunto del euro. Parece que lo realmente de izquierdas era entonces votar sí a la entidad y el no vendría mejor dado por aquellos que pretenden que otros les paguen con sus impuestos la mejor acera o paseo marítimo para sus dos meses de vacaciones por una parte, o bien por otra, no pagar y tener la farola sin pintar, porque lo de no pagar y tener la farola pintada en una zona de veraneo más que falso, sería imposible. En cualquier caso lo llamativo del asunto es que después de años pidiendo ese referendum de propietarios donde se suponía que el ‘no’ estaba garantizado viene la margarita y dice que sí. No se yo ahora qué van a hacer ese grupo de pocos que parecen muchos -solo porque gritan más- y para los que su único eje vital era hacer desaparecer la Entidad, lo más seguro es que se apunten a lo del tongo porque aquí un hombre no es un voto -ni siquiera una mujer- , el voto cuenta en función de la propiedad. Si tengo más mi voto vale más porque tengo más que tú, como en toda gestión de inmuebles o comunidades vecinales. Y no se por qué este asunto siempre me recuerda a lo de los vascos, que como sea verdad que un día vayan y voten, lo mismo se les caen a los defensores de lo ajeno, los palos del tambalillo y entonces el problema es aun mas grave porque acabaran pretendiendo educarnos a todos los aun torpes, a la hora de votar y elegir. Será por eso que cada país tiene el gobierno, o la entidad de conservación que se merece y que esto de la democracia, ciertamente, es un follón.

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Dopado me quedo

12.08.08 | 01:22. Archivado en Sociedad

Juro por las bragas de Mafalda que no me gusta el deporte. Ni siquiera el futbol -que no se si lo es- aunque sí me hace girar la cabeza ver pasar la F1 a toda mecha y esa lluvia azul o roja que se desprende del casco de Alonso como si fuera sudor -antes más- y esa sacudida de pelambrera que siempre queda ordenada y peinada en medio del caos haya podium o abandono, pero eso no es deporte, que son carreras de coches. Cuando uno hace algo por deporte es sinónimo de por afición, por dedicación, por entusiasmo, por entrega desinteresada y casi nunca remunerado. Los que trabajan en oenegés lo hacen por deporte, ¿crees que estoy aquí por deporte? reclama mi tendero cuando le pido un descuento. Ese que se pasa la tarde fuera de cobertura pintando soldaditos de plomo también lo hace por deporte y jamás se le ocurriría comprarlos pintados y poner en la vitrina los he pintado yo, sin embargo algo hemos hecho mal con el deporte para que acabe convertido en una carrera de yupies dedicados a poner toda la carne en el asador para luego hacer caja y seguir llamando deporte a lo que es simplemente un negocio más y en el neg-ocio, que es la negación del ocio, vale todo menos perder. El fin justifica los medios y hoy es imposible abrir un negocio sin padrinos, acertar una quiniela por casualidad o que un deportista pueda ganar algo sin ir convenientemente aderezado. Tenemos entonces lo que nos merecemos y no se qué manos se llevan ahora todos a la cabeza porque una chica -segura de haber sido pillada- agarra la crisis de ansiedad y el billete y se vuelve a casa. El único problema es que le ha tocado a ella, como le podía haber tocado a otro, como los radares que siempre nos pillan a nosotros y se salvan los demás yendo delante y detrás a la misma velocidad. Yo soy un pésimo conductor porque tengo menos puntos que otros que simplemente han tenido más suerte y la brillantina de la matrícula les libró del radar. Empalagoso ver a supuestos deportistas y autoridades poniendo verde a la muchacha como si no hubieran roto una ampolla de EPO en su vida y es que ese es el discurso que vende, pío pío que yo no he sido. Uno que tampoco entiende de medicina, se explica malamente cómo es posible que cuerpazos sometidos al mejor y más puro tramite y derroche de salud se desplomen en un campo sin razón aparente ahora que su equipo gana y gana y después del drama aquello cae en espiral como si a todos se les hubiera acabado la mecha de pronto. En 1997 ya habían muerto 20 ciclistas en menos de un año por consumir eritropoyetina, qué será diez años después con lo que sube todo. Poner cara de circunstancias y echar toda la tierra posible a la que ha tenido la mala suerte de que le toque el vampiro es lo que conviene en este sistema de timo aceptado donde lo importante jamás fue participar, o ganas o vete a casa que no estamos para perder tiempo viendo paparajotes moverse. Por eso -ya digo- que no me gusta el deporte y menos ahora, que después del incidente seguro que nos traeremos menos medallas y va a ser seguro por el gran desánimo que en el honor de todo el equipo olímpico ha producido este lamentable, inexplicable y nunca imaginado incidente. Dopado me quedo.


Sebastian ¿hay alguien más?

02.08.08 | 23:32. Archivado en Sociedad

Hay que ser ocurrente, a lo Sebastián como mínimo, para pedirnos que ahorremos energía gastando 392 millones de euros en bombillas para todos mientras Endesa nos cuenta que ha ganado en seis meses unos 6.000 millones de euros. A uno se le queda la jeta paparajote a poco que intente despejar la ecuación. Lo del ahorro va a querer decir que da igual lo que gastemos porque las eléctricas nunca dejaran de ganar las insultantes cifras que encima publican, si consumimos menos nos suben el precio y asunto concluido que de la cuenta de explotación no discutimos. Tampoco se yo en qué va a beneficiar al Estado gastar casi 400 millones de euros en bombillas tal como está la caja, porque si ahorramos parece que gastaremos menos pero pagaremos lo mismo y todos contentos, menos nosotros, que una subida lo resuelve enseguida. Falta ahora saber qué recibirá el Estado a cambio de esos 400 millones gastados en bombillas porque que yo sepa, este mes Sebastián aun no vende voltios. En resumen: nosotros pagamos las bombillas, nosotros pagamos la subida del recibo de la luz, nosotros soportamos la cifra de los 6.000 millones de beneficios y encima nos piden que estemos medio a oscuras. La Comisión Nacional de la Energía ya abrió expediente a Iberdrola y Endesa por un presunto fraude en el asunto de las energías verdes, que como andan escasos de cuentas de resultados nos piden encima que para parar el desastre del cambio climático seamos también nosotros los que paguemos más cara cada hora de televisor y no siendo eso suficiente insulto, tampoco acaba estando claro que nos acaben dando gato por liebre y entregándonos en sobre verde el mismo voltio de central nuclear, aunque lo paguemos a precio de molino manchego de viento. El dibujo perfila una insoportable tomadura de pelo aderezada con chantaje del tipo tu hijo se va a ahogar en agua salada por culpa de tu minipimer. Mientras, se nos ponen los pelos como escarpias con esa publicidad a todo derroche que nos hacen tragar en vena cuando de energías se trata y da igual la multinacional que la firme, todas son extravagantes, insultantes y con unos presupuestos por día que ya los quisiera el Estado para bombillas por año. Eso demuestra que no tienen problemas para gastar, aunque si al menos pudiéramos elegir compañía, alguna explicación tendría el anuncio, pero cuando la quiniela viene rellena de fábrica es otro insoportable descaro más de las energéticas a los consumidores paganini de por siempre jamás.
Al final conseguirán que entendamos bien hasta a Chaves cuando decreta nacionalización, nacionalización, que ya sería el colmo en entendederas.

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Que sí, que me lo he leído

29.07.08 | 22:57. Archivado en Sociedad

“No hay ataudes de dos plazas”, dice Risto Mejide en su “Pensamiento Negativo”. Eso es verdad, pero sí que hay plazas donde caben dos o más ataudes. Supongo que él va por lo de cada uno por su pelleja, como la pillá de cuando críos que debe ser más o menos el paint ball de yuppies ahora. Un tiempo para querernos, un tiempo para dispararnos y otro para sabernos más solos que la una aunque siempre nos quedará Gala y algún solitario solidario medio esquizo, que diría él. En el libro se ve claro que aunque alguien fabricara ataudes de dos plazas no sería Mejide cliente numerario. A mí la verdad me da igual, aunque estoy seguro que en un segundo mueren más de dos personas al mismo tiempo, con lo que tal como viene el asunto del reciclaje y el on line de casi todo, hasta la muerte podría incluirse en el desarrollo sostenible. En ese caso el mismo Risto apelaría por la solidaridad no solitaria y se apuntaría a lo novedoso del apúntese y cuando muera buscaremos su co-momentaneo para ocupar el ataud de dos plazas y contribuir hasta en el momento sublime con lo de la tala indiscriminada de caja de pino, importante por otra parte y un slogan más o menos como en-Ristrese y no desperdicie ataudes. Esto es el producto.
Que no Risto, que no cuela. Que un producto al final es algo que su diseñador consigue crear y no puede ser ni el único, -porque poco hay irrepetible y de serlo lo será sólo mientras no aparezca la copia-garrapata que acabará comiéndose hasta el ataud-, ni siquiera tú, que como producto -ya digo- vas sobrao pero no podrás mantenerte en lo inamovible porque quien no se mueve caduca como los yogures, de un día para otro y moviéndote mucho también caducarás como las conservas que más se conservan, pero llevan la fecha en la espalda. Yo creo que mientras aparece el contra-producto va a ser bueno para el mkt que exprimas todo lo posible el ahora triunfitismo que en poco tiempo verás como el pasaje se quedará corto y desearás no ataudes de dos plazas, sino de varias docenas para meter dentro a todos los que hoy aplauden y mañana olvidarán a los triunfitos, a Virginia y a su padrino jurado. Jurado, que no canta nada, pero apúntate una, que aunque hayas abocado a Virginia a una guerra que perderá antes de empezarla, tú has ganado la discusión para los próximos dos meses y eso le jode Risto, me jode, a mí y a casi todos los que no os hacemos ricos con eseme-eses.


Con hacienda hemos topado

24.07.08 | 09:09. Archivado en Cartagena

Si usted tiene 86 años, es minusválido y conduce una de esas sillitas motorizadas diseñadas al efecto, no se le ocurra acercarse a la Agencia Tributaria de Cartagena si no quiere que le ocurra lo que a F.M.P. El abuelo pretendía entrar en las dependencias de la casa de todos y accidentalmente golpeó el cristal de la puerta provocando su rotura. Si hubiera sucedido en cualquiera de las grandes superficies de la ciudad, en un banco o cualquier otro lugar privado, parece que alguno de esos seguros para todo que a todo comerciante obligan a mantener se habria hecho cargo del asunto, incluso si el sufriente toca avispado, alguna indemnizacion habria rascado por el rasguño, las secuelas psicologicas, o esa cervical que no acaba de dejar de doler y por aquello de que el cristal no era de seguridad anti cochecitos de minusválidos, el acceso era inconveniente o mal señalizado o cualquier otra martingala de abogados que en eso de que la ley siempre debe favorecer al más indefenso, habrían conseguido escudriñar. Pero si topa con hacienda -que somos todos- la cosa cambia radicalmente. Al abuelo, y en misiva firmada por la Delegada de la Agencia Tributaria de Cartagena, se le exige el pago de 972,50 euros por la reparacion del cristal y en un plazo de 15 días habría de hacerlo efectivo si quiere evitar el traslado a los juzgados, como anuncia el comunicado. Lo peor no es la reclamacion de cantidad sino los términos en los que la misiva -sin desperdicio- se expresa. Se acusa al abuelo textualmente de “poner en peligro la seguridad de los ocupantes del edificio, contribuyentes y empleados”, “ante el riesgo que para las personas su conducta provocó, nos vimos obligados a...” y otras coletillas más aplicables a butroneros de joyería que a jubilados en silla de ruedas. El abuelo-contribuyente está que trina y no debe entender nada y si no quiere ver embargada su pensión o su casa, tendrá que buscar un buen abogado. Así que si usted tiene que hacer gestiones en la Delegación de Cartagena, mejor que lo haga por internet y con mucho cuidado de no dañar el servidor de dato, si lo hace visitando la Delegacion vaya con recelo, no circule alocádamente cerca de las papeleras que si un cristal cuesta mil euros, la papelera de doscientos no baja, no use el ascensor que si lo rompe lo mismo le toca pagarlo y sobre todo sea siempre consciente que Hacienda es la casa de todos y como tal hay que cuidarla, respetarla, mantenerla y si fuera posible dejarla mejor de lo que la encontró, que en la cosa de cobrar ellos son especialistas y lo de pagar ya saben de qué lado queda siempre.

Ver documento enviado por la Agencia Tributaria

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No hay enemigo

19.07.08 | 10:15. Archivado en Sociedad

El PSOE no tiene interés alguno en ganar las elecciones en la Región de Murcia como el PP tampoco lo tiene en ganar las generales. Así lo deciden en sus congresos dando continuidad a los fracasados lo que demuestra que les interesa más ganar las discusiones que las guerras para las que fueron diseñados sus respectivos partidos que deberían ser tan simples en esencia como intentar gobernar. Saura es el nuevo y también viejo y caduco secretario general del PSRM-PSOE y lo que sale después del congreso para hacer frente a un poderoso PP en la Región de Murcia es más de lo mismo. Copia exacta del congreso del PP nacional donde Rajoy fue el nuevo y rancio oponente para hacer frente a un Zapatero que sube más cuanto más se afianza Mariano. Uno no sabe bien con quien van estos, si con sus propias siglas o con las de la oposición porque más contento que Saura esta mañana debe estar Varcálcel, tanto como Pepe Blanco que se atribuía como propio el mérito de que Rajoy siguiera al frente. El mejor modo de asegurar una victoria es no tener enemigos y es lo que hay. Si la estrategia de los partidos políticos pasara por ganar las elecciones la de sus dirigentes tendría que pasar por hacerse el harakiri y abrir paso a nuevas oportunidades de éxito, el que rompe paga y el que pierde tiene que irse salvo que la conclusión en esos inoperantes congresos sea que nos están dando lo mejor que tienen y nada hay debajo del rasca rasca, en ese caso lo que hay que hacer es cambiar de partidos. Sin embargo puede haber algo aun peor y es que nadie esté dispuesto a asumir un puesto que en cada caso y respectivamente es equivalente a suscribir probablemente un seguro de fracaso, poca gente esta dispuesta a jugar cuando lo de ganar no está claro con lo que el círculo se reduce sólo a aquellos subproductos pensados para perder, que diría Risto, conformistas ya bien acostumbrados como cartones de practicas de tiro, que agujereados por todas partes nunca se les verá salir una gota de algo parecido a sangre, queja, sentimiento natural ni harán el mas leve movimiento para evitar ser blanco fácil de sus oponentes bien armados -dentro y fuera- y en su naturaleza está entonces ser diana permanente a cambio de continuar siendo el centro de todas las miradas. Esto debe ser una nueva subespecie política que esta surgiendo en los últimos tiempos a la vista de las estrategias, gente que mantiene su ego suficientemente alimentado perdiendo y perdiendo y esto sólo puede ser así porque esta peña nunca asume una derrota real y crítica cuando lo verdaderamente serio debería ser jugar sin demasiado apego al resultado, que es entonces cuando los finales se manifiestan distintos como viene quedando demostrado. Es el fraude de nuestros grandes partidos donde nuestros políticos deberían cobrar por intentarlo, no por conseguirlo porque con esa nómina esta claro que sólo a quienes llevan el fracaso grabado a fuego se les dará la oportunidad de seguir siendo numero uno cuando los aparatos estén respectivamente seguros de que el dos es el número que toca y será nuevamente el de su mala suerte, el de su conformismo con tal de que el sillón siga manteniendo el mismo tufo a virgencica que me quede como estoy, porque siempre que pasa igual, sucederá inevitablemente lo mismo.

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El suplicio municipal de estadística

03.07.08 | 08:40. Archivado en Cartagena

Si a eso de las 9 de la mañana se dejan caer por la oficina de estadística de nuestro ayuntamiento porque necesiten un simple certificado de empadronamiento experimentaran una de esas sensaciones que entre la bipolaridad y el seguir durmiendo intentará despejar en que año, siglo y país se encuentra. Un expende ticket rojo-carnicería, protagonista principal, se dejará arrancar unas docenas de números y a puñados, que en primera convocatoria se repartirán algunos madrugadores representantes de cada etnia y país mientras lo abrazan y custodian ordenadamente. Mohamed pillará 22, Anselmo Luis otros tantos, más o menos los mismos que Rodolfo Invicto y con maestría y madera de liderazgo se ocuparán cada uno de ir repartiendo entre los suyos a medida que avance la mañana y sus compatriotas vayan apareciendo. Usted se preguntará por que Rosa Camila recién llegada lleva el 122 y usted que llego mucho antes el 212. Los avisos son claros en negro sobre blanco mugre fotocopia, espere fuera, es decir, pille el numerito, póngase a la solana y prepárese a esperar una media de 3 horas. En ese tiempo usted podrá disfrutar de un desfile de razas, costumbres, rasgos y sobre todo olores, como si de un muestrario de la Expo se tratase e ira comprobando como la pequeña plaza que precede a la oficina del servicio se va nutriendo de más y más personal a medida que avanza el sol, la mañana y el enfado. De vez en cuando algún jubilado con traza cartagenera y como buscando igual preguntará ¿es cola o manifestación? Cola abuelo, no le va a dar tiempo a recoger al nieto y marchará por donde vino. A eso de las 13,00 h. su número irá ganando puestos en el pequeño marcador de dentro y ya estará a solo dos pasos de la ventanilla que es única no porque se pueda hacer todo, sino porque sólo había una persona cuya simpatía, eficiencia y dedicación, alabo y reconozco, completamente desintegrada de tan hostil medio. Fue resolutivo y sobre todo amable. Detectó inmediatamente que mi español era nativo y tuvo que poner mucho menos esfuerzo en realizar el impecable trámite. Ya estoy listo para ir a la otra ventanilla única, ahora de la Comunidad Autónoma en la calle Campos y tragar otra de anunciado tercermundismo, pero no, aterrizo en otro país. Dependencia rodeada de pantallas como la bolsa de New York, un funcionario que entrega tikets y sólo uno por persona, cómodos asientos para todos y docenas de mesas con enormes displays visibles desde todo ángulo, sillones confidentes tipo no tenga prisa enfrentados a también resolutivos funcionarios, revistas y periódicos para todos y para la cortísima espera y un aire acondicionado a mejor grado que el del ministro ahorrador y descamisado. También había inmigrantes -claro- pero no se notaban, como buen camaleón adaptándose a todo entorno posible, del cayuco al crucero de lujo y a la inversa sin temblarles un ápice la expresión y denotando su amplia experiencia en integración y entornos, supongo que nada sorprendidos por las dos Españas vividas en menos de 800 metros de distancia. Lo peor es que también está igual de bien dotada de medios la oficina de la Seguridad Social de Angel Bruna y casi todas las dependientes tanto de la administración central como de la autonómica y sólo la capitaneada por este ayuntamiento presenta tufo a gueto y a los años del vuelva usted mañana de Larra. Barreiro dice que los medios de atención al ciudadano son buenos en Cartagena, no se si porque no considera ciudadanos a los inmigrantes o porque tampoco me considera a mí o a usted caso de que tengamos que hacer alguna gestión ahora mayoritariamente reservada a inmigrantes. El caso es que para la próxima lo tengo meridianamente claro, o cambian ese antro que se empeñan en llamar Servicio Municipal de Estadística de Cartagena o me empadrono en Murcia, lo juro.


Como te digo una co te digo la o

30.05.08 | 02:48. Archivado en Sociedad

Casi dos meses van a cumplirse desde la última vez que pasé por aquí. Hacia tiempo que no pasaba tanto tiempo sin pasar. Uno escribe para uno y casi nunca para dos, menos aun para todos y no pasar no es como no volver que nada tiene que ver con no ir. Lo de ir es inevitable porque siempre hay que seguir yendo vayas, vengas o te quedes. Salvo que los políticos siguen enzarzados y a lo suyo, poco ha cambiado la cosa y acaba resultando más que aburrido repretarse en este marketplace donde siempre que pasa igual sucede lo mismo. Escucho ese rap de Sabina que dice lo de /Borja, como te ajogues te mato/ termínate primero el melón/ y luego las dos horas de la digestión/ hay que ver que mal rato./ Debe ser de 1999 y terminaba con lo de / que era lunes y había gente / joder con la crisis / dónde está la crisis / y parece que fuera un estreno del domingo pasado. La crisis sigue en lo suyo -que para eso cobra- lo que supone una magnifica oportunidad para los mejores y una putada para el resto y en los del resto están los de la cultura ladrillo pelotazo reconvertidos en peronoteacuerdasdemí y el pelotazo de tanto rodar y rodar como el bolero, se ha convertido en canica de esas que nos fabricábamos con barro y al primer golpe se desintegraba convirtiéndose en lo que era, polvo apelmazado y mal cocido. Claro que tampoco la cosa es para que el director del banco haya dejado de saludar a media ciudad y en vez tomar café en compañía ahora tome tila en solitario, que siguen siendo los únicos que ganan pasta de forma casi insultante, la ganan pero no la tienen y por eso ahora no pueden prestar, yo como soy de letras no lo entiendo bien y mi socio que es de ciencias dice que tampoco. El otro día de camino a Barcelona vi como construían el primer trasvase de este gobierno, como una manguera estirada en medio de la autopista y yo digo que si la entierran antes de probarla no van a saber si pierde y lo mismo se queda otra vez todo desparramado en el camino, que el agua aparece al final cuando menos se la espera y para un trasvase que autorizan, viene el cielo y lo jode a media manguera puesta. Yo creo que el cielo va con el PP porque los que tienen agua y dicen sólo para mí luego se quedan secos y cuando estando secos y deciden trasvasarse van y se inundan. Llegar a acuerdos con el cielo tiene su complicación. Rajoy en la foto de hoy le he visto más pinta de cadáver que de arcángel salvalotodo y se le ve tan acabado como Zapatero el día que se vaya, que no hay presidente en España que se haya ido bien y otra vez sucederá lo mismo, salvo que esa inteligencia que dicen tiene -y la mitad no encuentra- aflore y acabe saliendo antes de que le echen. Lo hizo Aznar y como salió bien le salió mal pero sería culpa de Bush -digo yo-. He comprado una papeleta de ese tipo que está rifando su piso por internet porque no puede ni venderlo ni pagar la hipoteca. No me va a tocar porque eso siempre le toca a los demás, pero una idea, tal como esta la crisis, bien vale los cinco euros. Y sigue el rap con lo de /¿o todos los vascos van con metralleta? /pues no, mire usted /¿y están todos locos por ser de la ETA? /mire usted, tampoco / habrá unos que sí habrá otros que no / si ha estado allí habrá comprobao / que el problema vasco es muy delicao./, que diría Ibarretxe y si hay que votar, se vota, que un día de elecciones nunca viene mal ¿no dicen siempre que es la fiesta de la democracia? pues contra la crisis, pan, circo y elecciones y si son anticipadas mejor, a más fiesta tocamos.


Igualdad Ad-Ministrable

14.04.08 | 23:43. Archivado en Sociedad

Si ademas del de Igualdad se hubiera creado otro de la Libertad, un tercero de la Fraternidad, los leones hubieran sido sustituidos por una esfinge de Robespierre y estuviéramos en diciembre, el año sería fácil de adivinar: 1790. He de reconocer que ser ciudadano de un país que tiene ministerio de Igualdad tiene su punto. Estaría mejor si los puntos fueran hasta tres y para eso falta la Libertad y la Fraternidad pero va a ser que no, porque la Igualdad que imaginamos detrás de la cartera ministerial poco va a tener que ver con la de 1790 y el siglo de las luces, que siglos siguen viniendo, pero luces cada vez menos y tres luces serían muchas para este gobierno. Yo me imagino un ministerio de Igualdad para pelear porque todos seamos iguales y que las mujeres no accedan a puestos porque les toca por cuota, sino porque lo merecen por inteligencia, igual que los hombres. Una cartera de ministra como si fuera de ministro y que conserven ambas y bien definidos los planos con los ríos y los montes para que todos tengamos agua por igual, bien repartida seamos del norte o del sur y más cuanto más secos para ser más iguales. Un ministerio que se ocupe de que si se trasvasa Ebro arriba, también se trasvase Ebro abajo que la gravedad es un grado. Un ministerio peleando por la Igualdad de la educación donde todos tengamos idénticos derechos e iguales deberes, que parece que a los hijos de los pobres siempre le ponen más deberes que a los de los ricos que no les queda casi tiempo entre las extraescolares de equitación, natación, padel y psicólogo-logopeda de pago. Un ministerio que consiguiera que los libros de texto fueran iguales en el País Vasco y en Andalucía y que acierten los chavales lo de con quién limitamos al norte si con Francia o con Cataluña. Más difícil lo tendría la ministra de Igualdad para entenderse con el de Sanidad si pretendiera que todos fuéramos iguales, que enfermar en Madrid no es igual que enfermar en Soria. Y aunque hay cosas que nos igualan a todos, por ejemplo la subida del tipo de la hipoteca, no nos afecta a todos igual y esa es una buena desigualdad a corregir, o los cuatrocientos euros que quiere regalarnos ZP a todo contribuyente tenga la renta que tenga, todos iguales, recibirá cuatrocientos euros D. Emilio Botín y otros cuatrocientos yo, lo que demuestra que somos iguales y se nos trata como tal. El jubilado de la esquina como no es igual porque no hizo declaración no recibirá nada. Este es desigual. El resto iguales. Sin embargo y pasada la euforia de los veinte primeros segundos de discurso, el asunto quedó claro: el ministerio se crea para ocuparse del tema de la mujer, del maltrato, de la igualdad, pero no de la igualdad de derechos para el varón que pasa la noche en el calabozo porque una mujer -desigual- se le ha ocurrido marcar el 112 por deporte, ni para modificar una ley que no ha conseguido acabar con la violencia de género, ni siquiera decrementar las cifras de víctimas. Un Igual-Desigual más cerca de Barrio Sésamo que de Robespierre, pero claro, cada país tiene el gobierno que merece y cada alumno el maestro del que es capaz de aprender y que aparece en función de la capacidad de cada alumno, y yo que soy de los torpes, me parece mucho nombre -Igualdad- para lo que es sólo un ministerio. Será que el hábito nunca hizo al monje y menos ahora.

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Conde, Mario

30.03.08 | 03:02. Archivado en Sociedad

Envejecer es socialmente sinónimo de deterioro, salvo para las buenas esencias, para las piedras brutas pero valiosas y para los buenos caldos. Todo lo bueno acaba mejorando con el tiempo. El problema nos sobreviene cuando sólo el tiempo es capaz de permitirnos determinar la calidad de aquello que por malo, o por las dudas, condenamos en un momento al silencio y a la productiva oscuridad de la bodega. Cuando un buen día y pasados los años nos decidimos a hacer la prueba, el color y el calor, el olor y el aroma, pero sobre todo aquello que no somos capaces de contar, medir y pesar, nos despeja la duda, innegablemente el tiempo ha elaborado el mejor vino. Sin embargo soy de los que asegura que las personas no cambiamos, somos lo que fuimos y seremos lo que somos en nuestra mas alta esencia, nada nos hace cambiar aunque la vida nos permita en sus oportunidades redescubrir en cada situación aquello que ya poseemos y aun no sabíamos que poseíamos, o está previamente, o nunca estará. Los que esperábamos años la entrevista que Jordi González ha realizado a un Mario Conde muy aventajado, sentándolo enfrente sin condiciones, sin trabas y sin dinero de por medio, hemos encontrado exactamente lo que esperábamos, lo que presuntamente adivinábamos porque las personas no cambiamos. Qué lejos Conde de los De la Rosa, o de los Albertos, o de otros importantes financieros que también se han visto en situaciones comprometidas. Pero aun más lejos de los Botín del día que hoy custodian lo que pudo ser y no fue. Este Conde no quiso entrar en lo que se puede contar, medir y pesar y dejó boquiabierta a la audiencia con lo no medible, lo no computable. Muchas veces he pensado en el desperdicio que supone, culpables o inocentes, el desaprovechar a esta gente tras las rejas, cuando de haber cometido un delito lo que debiéramos hacer es cobrárnoslo pero no en moneda caduca de días oscuros, sino en la que permanece, cuántas cosas debiéramos haber aprovechado para la sociedad de la inteligencia natural de Conde este tiempo que estuvo bajo nuestra custodia, como esos traficantes o delincuentes de altísimo nivel que colaborando con la policía acaban desmontando la red de narcos y conmutando su pena. La diferencia estuvo en que para que algo se desmonte la sociedad tiene que reconocerlo como delito, no judicial sino social y la red que Conde habría podido desmontar forma parte de El Sistema, como nos explicó en su libro y es este sistema quien se custodia a sí mismo y se protege como nadie. Fue una decisión política, -insiste pasados los años- y compara con lo que hoy sucede con bancos europeos con resultados espeluznantes. Parece que nos va a dejar libros, muchos libros en los que nos quedará algo de lo que sus compañeros de celda habrán podido aprender en estos años y en la cercanía, en el privilegio del bis a bis, libros que no leerán los de El Sistema porque saben bien como funciona, pero sentirse orgulloso de haber sabido estar bien en lo mas alto de las finanzas y en Alcalá Meco, es para contarlo, es para saberlo y conviene aprenderlo.

Se nos va Conde pero vuelve algo que toca directa la fibra, algo que se tiene o no se tiene y que todo líder tiene la obligación de poner en productivo, como si fuera una empresa de la que nunca se cobrarán dividendos. Se va Conde pero vuelve Mario.


Mariano, Mariano, que nos vamos de la mano

11.03.08 | 00:52. Archivado en Sociedad

La noche electoral fue triste para casi todos en la Región de Murcia. Había que ver en las mesas electorales a los interventores del PP cuenta que te cuenta inundados por esa lluvia de votos a su partido que cuantos mas contabilizaban, mas cerca estaban de perder las generales. Casi peor era lo del PSOE que cada cuatro votos que desenfundaban, solo se podían apuntar uno, pero ganaban y ganaban. Son estos esquizofrenicos recuentos los que evidencian que algo no cuadra en esta España que nos transita y que lo que es muy bueno para unos acaba siendo extremadamente malo para otros, como si viviéramos en el mismo mapa pero en distinto territorio.

El ex-ministro, o pre-ministro Bermejo -esto nunca se sabe-, felicitaba a Valcárcel mientras este hacia lo propio devolviéndole el y tú más. Ambos sabían por qué lo decían convencidos el uno de que el otro se había quedado con la mejor parte de la tarta. Seguramente es la única vez que dos políticos se felicitaban desde dentro y cada uno habría sacrificado algo de su parte por tener un poco de la del otro, pero no puede ser todo en esta vida. Valcárcel le habría regalado con gusto tres o cuatro diputados de Murcia a Bermejo solidarizándose con esa amarga sensación que debe invadirle a uno cuando se queda con solo tres diputados de diez, que eso no es ni suspenso siquiera, es un muy deficiente de los de llamar a los padres y explicarles lo mal y lo poco que se lo ha currado su hijo en la última evaluación. Bermejo, no habría cambiado el muy deficiente por un notable de siete si eso hubiera supuesto perder diputados catalanes o vascos, que al fin y al cabo él vino a por su acta y debajo del brazo se la lleva. Quien sí que lo habría cambiado, no solo por el empate técnico, sino incluso por la derrota en las generales habría sido Saura. Este es el gran perjudicado de estos comicios se mire por donde se mire. El PP sube aquí y allá. El PSOE gana allá, pero aquí tiene que cerrar. Aunque la prensa le increpaba él sólo quería hablar de la victoria de su partido y eso está bien cuando uno quiere contarse mentiras o no asumir su responsabilidad porque la autoestima no le soporta otro zero cuando gana Zapatero.

Váyase Sr. Saura. Hágale ese favor a sus compañeros que contaban y contaban votos peperos después de doce horas de pies planos en las mesas y aún aplaudían cuando tropezaban con uno para el PSOE. Ellos merecen algo mejor. Todos merecemos algo mejor. Aunque apenas se conozcan, la llamada Valcarcel-Bermejo debería repetirse a lo Saura-Rajoy con esa solidaridad natural que los políticos dicen tener: Mariano, Mariano, que nos vamos de la mano. Pero seguramente y para nuestra desgracia no veremos ninguna de las dos cosas. Ambos dirán que han ganado, a lo miénteme, dime que me amas. Aunque quien realmente ha ganado mucho en estas elecciones ha sido UPyD. Más de 300000 votos y un sólo diputado, los mismos votos que ha contabilizado el PNV pero tendrá seis escaños. Estas son las contradicciones de nuestro sistema electoral, estos son los agujeros por los que se nos cuelan quienes no queremos que se nos cuelen pero permitimos que sigan colándose y yo visto lo visto reitero que alguien debería tomar buena nota. Segundas vueltas, modificación de la ley electoral, Rajoy a casa y que le acompañen los del balcón, no los que se vieron -que también- sino los que estaban detrás para que aparezcan otros, los que de verdad tienen que hacer un nuevo PP, que con este va a haber Zapatero para rato. Y a todo eso que asista el Sr. Saura, pero desde la televisión y en el salón de su casa.


Casa con dos puertas

26.02.08 | 23:54. Archivado en Sociedad, Cartagena

No es el don de la ubicuidad un atributo fácil de conseguir para esta raza -a la humana me refiero- aun en este siglo de avances y mágicos Harry Potter, aunque para la otra raza -la de los políticos- todo parece estar a la distancia de un chasquido entre pulgar y corazón cuando de vender pre-electorales se trata. Si yo tuviera que gestionar mi encomienda diaria y a eso sumarle un sencillo puesto de diputado, que como todo el mundo sabe es cosa fácil y de poca dedicación, se me complicaría ligeramente el asunto del reloj. Sin embargo no parece suponer esto ningún problema para Pilar Barreiro que cumplirá todos sus compromisos -eso dice- como alcaldesa de Cartagena, diputada nacional y supongo que ministra si llegara el caso. Es verdad que mis días deben tener menos horas o que nunca me convencieron los dos por uno a lo miniprecio, que o te hicieron pagar dos cuando necesitabas comprar solo uno, o medio envase estaba lleno de aire que es aun peor. Todos tendemos a subir hasta nuestro nivel de incompetencia y cuando uno es ganador de la reválida y la amplia mayoría respalda el asunto, la cosa acaba perdiendo interés y no seré yo quien critique a nadie por intentar nuevos retos. El problema viene cuando la realización personal de algunos tiene mi voto como precio. Teniendo claro que superman es un personaje de películas y que superwoman no existe, uno acaba teniendo la impresión de haber contratado a alguien a jornada completa y una vez firmado el contrato no retornable nos devuelven una jornada partida diciendo que es un pluriempleo de nada, una alcaldía y un escaño en el parlamento, que tampoco es para tanto. Alguien que fue contratado con los votos y encomendadas tareas a tiempo completo perfectamente detalladas en el programa electoral de las municipales, no puede salirnos ahora con que el día le da para más. Y si le sobran horas al día por qué no emplearlas para lo que la contratamos, que fue para la alcaldía de Cartagena donde mucho queda por hacer. Es verdad que las ideas no tienen precio. Es verdad que no hace más quien más tiempo dedica a algo, pero es indiscutible que nadie contrataría a un director general en una compañía que tuviera que trabajar a media jornada en otra y que no nos salgan con que la compañía es la misma, que va a ser que no. Indudablemente vamos a perder con esta doble personalidad y si esto se hubiera explicado en las municipales algunos votos hubieran ido a otra urna. Mucho más seria fue la respuesta de Rita Barberá ante idéntica disyuntiva : “Prefiero dedicarme al 100% a la ciudad que me eligió como alcaldesa”. Mejor ir de frente: ahora mis intereses personales y los de mi partido están en otra parte y dejo la alcaldía. Esto es lícito. Uno puede cambiar de ideas y cómo no, de aspiraciones. Todo el mundo puede cambiar de empleo preavisando con quince días, pero para estar en otro lugar hay que marcharse a otra parte.

Este es uno más de los importantes problemas que acarrea nuestro sistema electoral. Votamos listas que controlan los partidos. No votamos personas. Aquel día de las municipales le dimos la alcaldía al PP creyendo que votábamos a Pilar Barreiro. Ahora tampoco votaremos a Barreiro, votaremos PP, que Barreiro podrá salir, entrar, volver o irse y nuestros votos quedarán en los partidos y no en las personas como también hizo el PSOE después de las municipales, donde votamos a Ignacio Segado pero se quedaron el voto los de siempre. Así pueden vendernos personas cuando quieren y siglas cuando les interesa, por eso ni PSOE ni PP impulsarán nunca el cambio de la ley electoral y las listas abiertas que pretende Rosa Diez y la gente de UPD. Para Barreiro, como para cualquiera, dos ensaladas son mucho aceite para no resbalar y no se puede tener todo en la vida.


Acepciones de un ‘cuatrocientoseuros'

29.01.08 | 04:38. Archivado en Sociedad

Si ‘cuatrocientoseuros’ quedara como insulto, sería atribuible a aquel vigilante del corral que no era suyo y en los años 50 robaba la gallina por la noche para echarle siempre la culpa al gitano de al lado en aquellos tiempos en los que si faltaban gallinas en los corrales o piezas en el melonar no había nadie más a quien achacarle la merma, que al gitano de enfrente.
Decirle a alguien qué buen ‘cuatrocientoseuros’ eres con tono serio y un componente sobrevenido de admiración vendría a ser como decirle eres el rey de la práctica en el uso y abuso de los tontos, como reconocerle la maestría en el dominio de la técnica de los engañabobos o atribuirle el título de mejor malabarista en el dominio de las prácticas liantes, como las de aquellos roperos antiguos que cuando les pagaban tres a cuenta del saldo pendiente repetían lo de seis que me debes y tres que me das: nueve -¿estás en la cuenta?- y las comadres asentían torpes del no saber, pero respetuosas ante la sabiduría matemática de quienes seguro entendían más que ellas y habían reapuntado nueve en la nota convirtiéndola en una secuencia exponencial de imposible merma, más o menos como las hipotecas de ahora. Si ‘cuatrocientoseuros’ quedara como insulto valdría también para referirse a alguien que domina el arte de la cacicada, el arte de repartir miseria para quienes gestionarla es costumbre y atributo. Como un regreso repentino a la memoria de nuestros abuelos cuando al sonido de los cascabeles acudían rápido por preguntar antes que nadie lo de ¿señorito le peino la jaca? y no se sabía bien si era una pregunta o una literal traducción del necesito algo para echarle a la olla que son siete y el que viene. Una definición de alguien que pudiente, es rata por devoción y que de repente un día se muestra desprendido y generoso inexplicablemente. Como si el jefe negrero nos dejara un sobre con cuatrocientoseuros en la mesa y no supiéramos bien si cogerlo o no, dándole varias vueltas previas y buscando la fatal sorpresa escondida en el doble fondo. También valdría para usarlo como atributo a la inversa. Si te dijeran eres un ‘cuatrocientoseuros’ vendría a decir que eres de esos que tragan lo que haga falta con tal de recibir algo, aunque no lo necesites. Como presuponer que si hay pasta de por medio nos vamos a poner de acuerdo. Tendría cierta connotación peyorativa, del tipo, será ‘cuatrocientoseuros’ que le ha dado al coche marcha atrás y dice que he sido yo que no he frenado y estaba aparcado...? ese tío es un ‘cuatrocientoseuros’, o el que tramita un seguro para su casa ayer, pasa hoy el parte de rotura del cristal que rompió su hijo con el balón hace año y medio y cuando se lo han reparado retrocede el recibo de la prima del seguro en su banco diciendo que no es conforme, que menudas son las compañías y además lo explica. Un ‘cuatrocientoseuros’ es una especie de filigranas de la miseria convertida en arte con tal de rascar algo a cambio. Si un camarero grita bote, zurrea el cacharro con una mano y con la otra echa las monedas al bolsillo es un ‘cuatrocientoseuros’ o un presidente de comunidad de vecinos que pide nota de los tornillos que luego usa para colgar el cuadro en su salón y la pone a nombre de la comunidad y no es que use un tornillo de la comunidad para su cuadro, que esto daría igual, es que va, lo compra para él y pide albarán como si fuera alguien ordenado y escrupuloso no sea que alguien le tuviera contados los tornillos, un ‘cuatrocientoseuros’, vamos. O los que piden factura de iva en el parking de 0,35 euros y la pasan a la empresa. O esos que cuando ha cortado el surtidor después de ponerle 80 euros de 98 a su todoterreno levantan la manguera y dejan caer gota a gota los residuos hasta que ya no escurre más con una cola de tres coches pitando. Ese también es un ‘cuatrocientoseuros’. Y es que ‘cuatrocientoseuros’ hay por todos lados y ahora los habrá más. La peor connotación sería sin embargo, la de aquel que cambia de chaqueta rápido y por muy poco o deja que se le encaramen como garrapata cosida a la sien que chupa y chupa.
Sin embargo yo, puta sí, pero cara, que por sólo cuatrocientoseuros ya no me dejo cepillar.


Lunes, 13 de febrero

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