Dicen los asesores que jamás se debe acceder a un debate si eres quien gobiernas y encabezas las encuestas porque nada se tiene que ganar y mucho que perder. Sin embargo Valcárcel hace seis meses que se comprometió a mantenerlo con el candidato Saura y así lo hizo durante dos horas y en directo en la tv autonómica murciana.
De ser yo Valcárcel y conociendo al enemigo habría hecho lo mismo. Un Saura jugando a malabares con botellitas de agua y dándole vueltas a un bic de estreno preparado para la ocasión que más parecía reproducir un guión perfectamente orquestado que mantener un debate todo lo improvisado que estas cosas pueden llegar a ser. Lo mejor, el apretón de manos del final, lo peor, que no hay enemigo y eso desconcierta y desanima a los que pensamos que la alternancia es una forma de gobierno en sí misma, siempre que haya candidato –claro-. Los nervios se desataron cuando Valcárcel cazó en el renuncio a Saura que en su lista de acusaciones disparó al aire y acabó afirmando que todo el gobierno murciano estaba imputado por la justicia y que él nunca había votado a favor de intereses particulares en el retranqueo de su casa de Torre Pacheco. Tampoco quiso coger el guante que Valcárcel le lanzó ofreciendole la renuncia a la política si conseguía demostrar lo que estaba afirmando o a la inversa en el caso de ser falsas sus acusaciones. Desparramó pero no quiso comprometerse y ese no es un buen principio para un aspirante que rectificó de coletilla cuando noto la pierna metida hasta el corvejón. El problema es que algunos piensan que están solo debatiendo con el contrario y se olvidan que hay cámaras, audiencia y que lo que no caza el contrario lo caza el votante en menos que resbala un Saura. Estos mimbres dan solo para estos cestos y los murcianos merecemos más, otra cosa, pero sobre todo poder elegir sin estar condenados a no hacerlo porque las mentiras se desparramaban corbata abajo en una guerra de cifras maltratadas en busca del sillón. Es de todos sabido que el voto está decidido mucho antes de nombrar a los candidatos y por una serie de razones que mantiene el corazón y la cabeza no entiende, hecho que justifica que algunos personajes anden en las listas a sabiendas que poco se están jugando y que por mucho que maltraten a la audiencia el voto está decidido, salvo que estos adiestrados seres cometieran un error imposible.
Insisto en las listas abiertas y en que dejen de tratarnos como a tontos libres que sólo podemos poner un uno, una equis o un dos en la quiniela que ellos mismos nos ponen en la mano y para rellenarla en este insulto a la inteligencia, nada mejor que el bic decorativo y proletario de Saura y la vuelta a los descamisaos de los que ya estaban en el gobierno regional en aquellos lejanos y enrarecidos tiempos de Collado.
Viernes, 17 de febrero
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Antonio Pérez Henares
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot