Esta es la cuarta columna que escribo con el mismo título y el cuarto muerto en el cruce de Los Dolores con los Marfagones en mi corta vida de columnista, sin contar a quienes quedaron en silla de ruedas. Me da vergüenza repetir título y tema en columna, pero mientras no le de ninguna a la corporación municipal y al superconcejal Pérez Abellán yo me comeré también la mía y ustedes disculparán a cambio, el retintineo de cadáveres. En el último muerto dijo: necesito papeles de los vecinos, enviadme también la carta en la que la APAS del colegio Salesiano habla de los accidentes que los chavales tienen en ese cruce. Una empresa enviada por él mismo estudió el proyecto y le entregó en mano el presupuesto. Unos pocos miles de euros. Menos de la mitad de la mitad de la otra mitad de lo que alguna aseguradora pagará a alguna familia destrozada la semana que viene por el nuevo muerto del sábado. No preocuparos que no habrá más muertos por falta de señalización y antes de las navidades habrá semáforos, que en esta legislatura, cuando ganemos, lo hacemos seguro –incidía Pérez Abellán en el 2003 y en la fiesta pepera del Molino Derribao-. Y ganó y volvió a ser superconcejal pero tampoco lo hizo. Siempre que pasa igual sucede lo mismo y en menos de un mes se contabilizan dos muertos más en 800 metros y en esa carretera. Son muchos los plenos en los que me consta que otras formaciones políticas han presentado mociones exigiendo responsabilidad y soluciones en este y otros puntos negros de carreteras radiales de nuestro municipio y se convierte en un autentico descaro, sólo reservado a especimenes políticos de ancha tragadera, que nos quieran hablar de radares, de culpables, o de grandes superficies y parques comerciales, cuando hay que contabilizar muertos por no limpiar matorrales que impiden visibilidad, o por no escalar semáforos que hasta podrían verse de lejos por encima de tanta podredumbre, miseria, dejadez y mentiras. En fin, señor concejal, el que le toque que venga rápido a limpiar la sangre de la calzada que aun esta fresca, antes de que vuelva a patinar la memoria y los compromisos en alguna inauguración festera, que yo no pienso perderla cuando llegue a la urna el próximo 27 de mayo.
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Si Pérez Abellán tuviese vergüenza dimitiría y si no lo hace debe dimitir también la persona que lo mantiene en sillón.
Ojalá algún día el viento que se lleva las palabras, recoja en una ráfaga todas aquellas promesas y mentiras que esta persona te ha dicho en innumerables ocasiones a ti y a mucha gente.
Lo único que les importa es asegurarse el puesto otros cuatro años. Personas como Pérez Abellán hacen que dejemos de creer en los políticos.
Esta persona no podrá dormir tranquilo a partir de ahora porque tiene mucha parte de culpa de este muerto y del dolor de toda su familia.
A quien no le conozca lo engañará pero a nosotros no, solo se engaña una vez.
Sábado, 18 de febrero
Jaime Rodriguez
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot