Los que «resisten»
Pero si algo preocupa es lo que puede venir. Fuentes del sector indicaron a ABC que las empresas en concurso «ya están ahí y poco se puede hacer», y recalcaron que si la crisis financiera no amaina en los próximos meses y la financiación sigue brillando por su ausencia, la lista de empresas en situación de concurso puede engrosarse considerablemente y con nuevas empresas de cierta entidad.
Aunque estas fuentes se negaron a dar nombres, en la mente de casi todos los expertos se encuentra Habitat, cuyos socios se niegan a aportar más dinero y que debe más de 1.700 millones de euros que no puede pagar. De hecho, la promotora inmobiliaria no pudo pagar ni siquiera el primer plazo de la deuda renegociada en febrero y trata de llegar a un nuevo acuerdo con los bancos, que se resisten a aceptar nuevas condiciones y ven cada vez más difícil la salida.
En parecida situación, aunque menos extrema, se encontraba Metrovacesa. Su accionista mayoritario, Sacresa, ha renegociado con los bancos su deuda para evitar que al final su endeudamiento termine por arrastrar a Metrovacesa en una secuencia parecida a lo ocurrido con Colonial.
El acuerdo supondrá que los bancos se harán con más del 50% del capital de Metrovacesa que, por su parte, ha ampliado los plazos de pago para uno de sus «proyectos estrella» londinense, Wallbrock, y negocia nuevas condiciones para la financiación de la compra de la torre del HSBC.
Colonial sigue bajo mínimos tras la decisión de La Caixa y Popular de hacerse cargo de la mayoría del capital para reflotar la empresa y aunque su situación ya no es preocupante, lo cierto es que hay miles de accionistas atrapados en el valor que han perdido casi toda su inversión.
Aunque los ha tenido peores, tampoco pasa por sus mejores momentos Afirma, empresa nacida de las cenizas de la antigua Astroc, que ante la caída de los precios bursátiles ha tenido que reducir drásticamente el precio de su ampliación de capital.
En realidad, la ampliación de capital tiene por objetivo capitalizar créditos de los accionistas y no contaba con la idea de obtener más dinero por esta vía, ya que cuenta con un acuerdo estable para el pago de su deuda, tiene dinero en caja y su situación parece más aliviada que la que atravesaba hace sólo un año, cuando la quiebra era una posibilidad real.
También parece haber mejorado la situación de Detinsa, que negoció de urgencia su deuda con los bancos acreedores y no ha vuelto a primera plana, lo que en los tiempos que corren ya es bastante.
Otra incógnita es Nozar, cuyos propietarios se encuentran también atrapados en el capital de otras empresas en crisis. Y tirando más a lo alto, la promotora Vallehermoso y la patrimonial Testa han sido puestas a la venta por su propietario, el grupo Sacyr, que busca liquidez para reducir deuda.
Miércoles, 25 de noviembre
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Luis C. Sánchez