Facturas sin control
Pero en el «agujero» de Marbella fue especialmente sangrante el apartado de las facturas, aceptadas sin ningún control. El TC denuncia que se asumieron facturas tras haber transcurrido dos o tres años desde su emisión.
Incluso hay cargos de la misma fecha y por idénticos conceptos con precios distintos. Se facturaron obras y suministros de materiales sin que se concretaran el lugar o destino, y se produjeron cargos por unidades de obra o de suministros no ejecutados.
Así, en el catálogo de irregularidades se incluye la facturación de unidades por volumen superior a lo realmente ejecutado, o bien a precios abusivos, e incluso eludiendo la intervención de los técnicos competentes. En determinadas obras se firmaron las facturas por personas no competentes.
En total, el Ayuntamiento no justificó adecuadamente operaciones por 21,8 millones de euros. Pero el catálogo de irregularidades no acaba ahí.
Durante el periodo fiscalizado, el Ayuntamiento mantuvo relaciones con 125 asesores y consultores que originaron un gasto de 14,8 millones de euros. Ninguna consultoría fue contratada conforme a la ley.
En cuanto a los convenios con particulares, el TC ha detectado que las irregularidades y anomalías hicieron que el Ayuntamiento no percibiera al menos 7,34 millones de euros por incrementos de edificabilidad en determinadas fincas, y se produjeron perjuicios a los intereses públicos, por enajenaciones a precios inferiores a los de mercado, en al menos 58,8 millones de euros.
Además, algunas transmisiones posteriores han puesto de manifiesto importantes plusvalías a favor de los terceros que formalizaron convenios con el Ayuntamiento. Se han advertido plusvalías que van desde el 123 por ciento en el mismo día de la enajenación del Ayuntamiento hasta el 360 por ciento generada en 16 meses.
Jueves, 26 de noviembre
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Luis C. Sánchez