Ladrillos

EEUU dejó que el desastre de las hipotecas de riesgo se "cocinara" durante años

24.04.08 | 11:24. Archivado en Hipotecas
  • enviar a un amigo
  • Imprimir contenido

La Federal Deposit Insurance Corporation fue creada en 1933 por la administración Roosevelt como parte de la Ley Glass-Steagall. Esto rescataba a los mini-embusteros: los banqueros. El oligopodio de ahorros y préstamos a continuación presionó al Congreso para proporcionar algo similar, lo cual el Congreso hizo: la Federal Savings & Loan Corporation era creada por la Ley de Vivienda Pública de 1964. Esto rescataba a los embusteros aún mayores.

El sueño americano era extendido a las masas por medio del seguro público contra descubiertos por parte de inversores -- que pensaban erróneamente que eran depositarios -- en ahorros y préstamos. Esto hizo más por establecer la política de financiación de compras mediante interés bajo que nada que haya pasado en la historia. El mundo de las inversiones vio el potencial lucrativo. La estrategia en la que un inversor vende con un tipo de interés bajo y utiliza los fondos para adquirir una propiedad de valor más elevado no ha hecho sino crecer desde entonces.

¿Pero quién garantiza al ciudadano corriente que se beneficia de esa estrategia? ¿Quién dispone de suficientes recursos para rescatar a los empresarios de fondos de riesgo en busca de beneficios y esquivando pérdidas, que decidieron que el tipo de interés extendido entre el dinero a corto plazo pagado por los bancos de inversiones y el dinero a largo plazo abonado por los prestatarios simplemente era demasiado tentador? En resumen, ¿quién irá al rescate de nuestra generación de George Baileys? ¿El Congreso? Lo hizo durante el colapso de préstamos de 1986. Pero el déficit federal presupuestario se estima en 410.000 millones de dólares este año. Este déficit se acelera. ¿Entonces, qué tal el sistema de la Reserva? Puede canjear las hipotecas después de todo no tan estadísticamente seguras por obligaciones del tesoro, pero solamente hasta que agota la deuda, quedando alrededor de 800.000 millones. Entonces tendrá que poner divisa en circulación. Montones de divisa.

MENTIROSO, MENTIROSO

Vivimos en una economía FIRE: financiación, seguros y mercado inmobiliario. La aseguradora crucial hoy es la federal -- asumida explícita, implícita y ampliamente incluso cuando legalmente brilla por su ausencia. Las grandes instituciones se consideran demasiado grandes para quebrar, lo que significa demasiado grandes para que el gobierno permita que quiebren. Piense en Bear Stearns. De manera que las promesas del gobierno sirven como respaldo de último recurso realizado a los mayores practicantes de la estrategia de financiación de propiedades mediante venta en corto.

El grado de la participación del gobierno federal en los mercados inmobiliarios residenciales puede verse en la ley que gobierna los préstamos del embustero. Tiene que leer la siguiente ley. Me doy cuenta de que nadie aparte de los abogados lee un documento así. Tiene dos oraciones. Una de ellas es de 291 palabras. Solamente los abogados redactan oraciones de 291 palabras. No obstante, le pido que la lea.

He aquí lo que debe comprender tras leerla. En el mercado inmobiliario residencial no queda esquina ni resquicio que no esté cubierta por esta ley. El alcance del control del gobierno, que se deriva de la protección gubernamental al préstamo inmobiliario, es enorme. ¿Cómo de enorme? Léalo usted mismo.

Quien quiera que presente una falsa declaración o documento con conocimiento de causa, o que con disposición tase al alza una propiedad, un terreno o un valor, con el propósito de influenciar en cualquier sentido la acción de la Farm Credit Administration, la Federal Crop Insurance Corporation o una compañía de protección de la Corporation, la Secretaría de Agricultura actuando a través de la Farmers Home Administration o la agencia sucesora, la Rural Development Administration o su agencia sucesora, cualquier banco agrícola, asociación de crédito, asociación agrícola, banco de cooperativa, o cualquier división, funcionario o empleado de las mismas, o cualquier corporación agrícola de crédito nacional establecida en cumplimiento con la ley, o un banco federal, una asociación bancaria federal, un banco del sistema de la Reserva, una compañía de inversiones pequeña, según lo definido en la sección 103 de la Ley de Inversión de la Pequeña Empresa de 1958 (15 U.S.C. 662), o la Administración de la Pequeña Empresa en relación a cualquier provisión de esa Ley, una entidad de crédito federal, una entidad de crédito de respaldo público, cualquier institución cuyas cuentas estén garantizadas por la Federal Deposit Insurance Corporation, la Office of Thrift Supervision, cualquier banco de préstamo federal, la Federal Housing Finance Board, la Federal Deposit Insurance Corporation, la Resolution Trust Corporation, la Farm Credit System Insurance Corporation, o la junta nacional de administración de crédito o cualquier agencia o banco extranjero (según los términos fijados en los párrafos (1) y (3) de la sección 1(b) de la Ley Internacional de Banca de 1978), o una organización sesionando al amparo de la sección 25 o la sección 25(a) [1] de la Ley de la Reserva, en cualquier aplicación, respaldo, descuento, compra o acuerdo de compra, acuerdos de recompra, compromiso o préstamo o cualquier cambio o extensión de lo mismo mediante un renovación, cancelación de acción o similares, o la aceptación, liberación o sustitución del valor de la misma, será multado con un máximo de un millón de dólares o pena de cárcel de un máximo de 30 años, o ambas cosas. El término entidad pública de crédito incluye las actividades de crédito adscritas a las leyes de cualquier estado de los Estados Unidos, el distrito de Columbia o cualquier colonia, territorio o posesión de los Estados Unidos.

¿Lo ha leído? Si es así, espero que haya observado este pasaje: "... será multado con un máximo de un millón de dólares o pena de cárcel de un máximo de 30 años, o ambas cosas". He aquí la realidad insalvable: el gobierno federal dejó que el desastre de las hipotecas de riesgo se preparara durante muchos años. Esta ley nunca entró en vigor. Nadie en todo el fraude de préstamos garantizados por el gobierno se preocupó de ella. Los burócratas estaban demasiado metidos en el ajo desde el principio. Todas las poses por parte de políticos sobre prestatarios explotados que perdieron sus casas -- embusteros -- y la necesidad de aprobar nuevas leyes en el Congreso para evitar que los agentes hipotecarios sin escrúpulos -- embusteros -- exploten al pobre de nuevo en algún momento, y también para impedirles poner en peligro la solvencia de las instituciones financieras de la nación -- embusteras -- no es sino discurso de campaña en año electoral por parte de los mayores embusteros de todos: los políticos.

Pág. 1 2 3

1 comentario

  • ¿Te parece interesante esta información?
  • meneame
  • Delicious
  • digg
  • yahoo
  • talk bubble
Opine sobre la noticia

Viernes, 27 de noviembre

BUSCAR

Publicidad