Esta esperanza está siendo alimentada por los expertos, cuyas opiniones tienen amplio reflejo en los medios de comunicación, mientras que desde el propio sector se afanan en explicar que es muy difícil que eso ocurra con las viviendas nuevas, debido a que el valor del suelo y los costes de construcción limitan la capacidad de los promotores para bajar el precio final.
Sin embargo, las previsiones son muy cambiantes y la patronal de los promotores madrileños Asprima ya pronostica una caída de precios del 8 por ciento para este año, si bien se trata de una media que incluye la vivienda usada, donde los vendedores tienen más posibilidades de rebajar unos precios que en muchos casos corresponden a expectativas desmesuradas.
Asprima prevé asimismo que el número de viviendas iniciadas caiga en 2008 hasta 300.000 unidades, algo más de la mitad de las empezadas el año pasado, lo que acarreará la destrucción de 600.000 empleos durante los dos próximos años.
Por esta razón, esperan que el Gobierno tome la iniciativa y ponga en marcha medidas financieras y fiscales que permitan dar salida a las viviendas que no se venden y que alivien el estrangulamiento que padecen las empresas del sector por la falta de liquidez.
Jueves, 26 de noviembre
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Luis C. Sánchez