(PD).- Ikea Ibérica facturó en España y Portugal 1.459 millones de euros en el ejercicio 2007-2008 (entre el 1 de septiembre de 2007 y el 31 de agosto de 2008), lo que supone un incremento del 19% respecto al año anterior, en un contexto económico marcado por el frenazo general del consumo como consecuencia de la crisis económica.
El director general de la división ibérica de la multinacional, Peter Betzel, se mostró "orgulloso" de este crecimiento en la actual coyuntura que atraviesa la economía y confió en seguir aumentando las ventas en ambos países, aunque "no será tan fácil" como en el pasado.
Así, pese a que el sector del mobiliario para el hogar está "muy en crisis", con una caída general de las ventas del 15% en 2008, las previsiones del grupo sueco para el próximo ejercicio apuntan a un crecimiento del 5%, en un año en el que además no proyecta inaugurar ningún nuevo establecimiento.
La facturación de la filial ibérica alcanzó un peso del 6,8% en el volumen total del grupo, que ascendió a 21.200 millones, un 7% más. "Ha sido un año de éxito para Ikea en términos globales", recalcó el directivo, que consideró que la compañía se beneficia de la coyuntura económica, al ofrecer productos "asequibles y de calidad".
La cadena de muebles y accesorios de decoración tiene una red de 11 tiendas en España, cuya facturación representa el 82% de la división ibérica, y dos establecimientos en Portugal, que en conjunto recibieron entre septiembre de 2007 y el pasado agosto 36 millones de visitantes, cinco millones más.
Sus planes de expansión contemplan una inversión de unos 3.500 millones de euros hasta 2020 para alcanzar una red de 40 tiendas (30 ó 35 en España y siete en Portugal), con un ritmo de dos o tres aperturas anuales.
Miércoles, 10 de febrero
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