(PD).- A lo grande. La división aseguradora del desaparecido Fortis, cuyos restos han sido comprados a precio de saldo por BNP Paribas, ha invitado este viernes a 50 personas a un "evento culinario" de 150.000 euros en el prestigioso restaurante Louis XV del hotel monegasco de Paris Monte-Carlo, el más caro de todo el Principado.
Según publica el diario belga 'De Morgen', el almuerzo, que reunirá a muchos agentes independientes del banco, está organizado en este exquisito restaurante valorado con tres estrellas por la 'Guía Michelin'.
Este salón posee la bodega más grande de vinos de todo el mundo. Unas 250.000 botellas, "la mayoría imposibles de pagar", según la guía de viajes 'Lonely Planet'.
Disfrutar de un almuerzo en este restaurante vale más de 300 euros, mientras que el precio de pasar una noche en el hotel está entre los 500 y 1.000 euros siempre que sea en temporada baja.
"Algunos miembros de la dirección estarán presentes, pero el grupo lo formarán esencialmente en corredores e intermediarios externos", indicó un portavoz de la rama aseguradora del extinto banco del Benelux. No obstante, el acontecimiento, inscrito en el marco de las relaciones comerciales de la entidad, estaba previsto desde hace meses.
Días de vino y rosas
Esta polémica cita se produce pocos días después de conocerse que los ejecutivos de la aseguradora estadounidense AIG, intervenida por la Reserva Federal para evitar su quiebra, disfrutaron de una semana de vacaciones en un lujoso hotel donde gastaron cientos de miles de dólares poco después de su hundimiento.
El presidente del Comité de Supervisión y de Reformas del Gobierno de la Cámara de Representantes, el demócrata Henry Waxman, mostró una fotografía en la que aparecían ellos en un hotel de Monarch Beach, California, donde las habitaciones valen 1.000 dólares la noche. Allí gastaron más de 440.000 dólares, según las facturas que también mostró Waxman.
El plan de rescate de AIG le costó a Estados Unidos 85.000 millones de dólares. Los ejecutivos gastaron durante su estancia de una semana en el hotel casi 200.000 dólares en habitaciones, más de 150.000 en comidas y 23.000 en tratamientos del balneario del hotel, según los datos Waxman.
A mi me parece correcto, que después del susto que pasaron ahora se lo tomen como un maldito sueño, y vuelvan a la realidad de aquí no pasa nada. Después de un tiempo de angustia, no va mal un poco de fantasía, y lo que solo se demuestra, que en contra de todas las teorías, las empresas privadas que manejan y juegan con el dinero ajeno, no pueden quebrar, por que no les dejan... y como lo saben, pues alguien lo arreglará, como en la España de 1982 (Mundiales de fútbo)l, varios clubes o consistorios hicieron obras de campos de fútbol nuevos que no había dinero para pagarlos, pero los estadios permanecen y es posible que lleven el nombre del que los promocionó, luego vendría aquello de borrón y cuenta nueva, que se celebraría naturalmente con buenas comilonas.
Debiera ser delito gastar el dinero de una empresa quebrada, y más cuando el dinero perdido de dichas empresas son de sus inversores y/o ahorradores.
Todos estos a la cárcel y cuando salgan prohibirles trabajar en ningún banco, aseguradora, o empresa parecida.
Que lo paguen de sus bolsillos.
Miércoles, 25 de noviembre
Grupo Cenyt
Juan Carlos Ureta
Luis Llopis Herbas
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Luis C. Sánchez