(PD/EFE).- La estadística ha puesto en evidencia esta semana que el mercado de la vivienda está en horas bajas como consecuencia de un ajuste más brusco de lo inicialmente previsto, lo que pone en aprietos a muchas empresas del sector entre las que están proliferando las solicitudes de concurso de acreedores.
De acuerdo con las cifras oficiales, los permisos para construir nuevos pisos cayeron más de la mitad en enero, lo que permite prever que el número de viviendas iniciadas este año bajará notablemente, pese a que estos dos indicadores no tengan una correspondencia exacta.
No corren buenos tiempos para construir casas que ya no tienen la venta garantizada, como muestra la caída del 27 por ciento en el último año de las operaciones de compraventa, según la estadística del INE realizada con datos de enero.
Una vez que la inversión especuladora ha salido del mercado de la vivienda, éste sigue contando con una demanda más o menos estable, garantizada por quienes se emancipan solos o forman una familia, si bien estos potenciales compradores están retrasando su decisión por las mayores dificultades para conseguir una hipoteca y la perspectiva de que los precios puedan bajar.
Cierto, este es un país de tontos, que no creo que los sea de necesitados, que se han pulido el ahorro de sus padres, de sus abuelos y los de el resto de su puñetera vida para comparse un piso de 20 m2 más grande con videoportero,spa, gimnasio y piscina comunitaria para que los vecinos puedan comentar entre sí como se le mueven las morcillas que le asoman por las caderas. Y es que somos la generación del consumo irracional. Los promotores han ganado dinero con los ojos abiertos como platos porque no se podían creer que hubiera tanto imbécil repitiendo " y que le vas a hacer, si es que es lo que hay, todo esta carísimo, habrá que meterse como todo el mundo, gñe gñe brlrlrl"
Todas las inmobiliarias, que no quieran arruinarse, tienen que bajar el precio de las viviendas que están en venta, más del 60%, porque hay que tener muy poca inteligencia, para dejarse estafar, comprando una vivienda en España, a unos precios de auténtica estafa, porque son unos precios, que están muy sobrevalorados, y éso, lo afirman, públicamente, instituciones tan serias, como son el Banco de España, la ONU, y el Fondo Monetario Internacional.
Viernes, 25 de julio
Grupo Cenyt
Alfonso Agís
Invermanía
Ramón Tamames
Luis Llopis Herbas
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero