(PD).- Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid, ha dicho en voz alta lo que muchos ejecutivos comentan sotto voce desde hace semanas. La crisis golpeará mucho más de lo que estaba previsto a los bancos y cajas de ahorros españoles. La frase clave ha sido que "da miedo la parte de los balances de algunas entidades soportada por ladrillos".
La sentencia adquiere especial resonancia tras saberse que la venta de viviendas se desplomó un 27% en el arranque de año, al tiempo que el presidente del Banco Central Europeo advierte que lo peor de la crisis financiera aún no ha pasado.
Afirma Iñigo de Barrón en El País que el hecho de no tener el veneno de las hipotecas de alto riesgo en sus balances (el origen de este terremoto que está torpedeando a algunos de los mayores bancos de EE UU), no evitará que la banca española sufra un fuerte golpe por vía indirecta: la falta de liquidez.
La prueba es que en Bolsa, los grandes bancos ya han perdido alrededor de 36.000 millones de capitalización desde que empezó la crisis.
No importa que el sector financiero español tenga la segunda menor morosidad de los países desarrollados, alrededor del 1%. De nada les servirá contar con 34.000 millones de provisiones extraordinarios, un escudo anticrisis que no tiene parangón en ningún otro sistema financiero...
Los grandes inversores internacionales apenas financian a los bancos y cajas porque están convencidos de que se avecina una crisis inmobiliaria sin precedentes en España.
Viernes, 25 de julio
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Alfonso Agís
Invermanía
Ramón Tamames
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero