(PD).- El pinchazo del ‘ladrillo’ no tiene alternativa ni relevo posible. Al menos a corto y medio plazo. Afirma Carlos Sánchez en Elconfidencial que ningún indicador disponible muestra signos de estar en condiciones de sustituir al sector de la construcción como motor de la actividad económica.
Lo dicen los últimos indicadores de coyuntura, que reflejan moderados avances en el sector servicios y un cierto estancamiento en la industria, los sectores llamados -en teoría- a compensar el parón en la construcción, en particular en el sector residencial, ya que la obra pública (principalmente la que contrata la Administración central) avanza a buen ritmo.
Por lo que respecta a la industria, una radiografía muy esquemática de su actual situación indica que el año pasado se perdieron en el sector 40.700 empleos, lo que significa el 1,2% de su fuerza laboral. La producción industrial, por su parte, crece en lo que va de año a un ritmo del 0,7%, mientras que la confianza en la industria se ha desplomado hasta un -8% en los dos primeros meses del año.
La utilización de la capacidad productiva, igualmente, ha crecido hasta los 81,3 puntos lo que da idea de que los empresarios prefieren agotar su base productiva antes que afrontar la compra de nueva maquinaria, ya que las expectativas de demanda se han frenado en seco.
Domingo, 6 de julio
Grupo Cenyt
Invermanía
Luis Llopis Herbas
Ramón Tamames
Alfonso Agís
Juan Carlos Ureta
Luis C. Sánchez
Jesús Pérez
Juan Otero