(PD).- Luz a raudales, libertad, buenas vistas, la posibilidad de contar con un pequeño jardín en plena urbe... Vivir en un ático es el sueño de miles de personas, tal y como acredita el número de peticiones de este tipo de vivienda en las agencias inmobiliarias y promotoras.
Los áticos son, según aseguran, los pisos más demandados, a pesar de ser también los más caros de una promoción, ya que un ático cuesta entre un 20% y un 50% más que otras viviendas del mismo inmueble.
Desde una familia con niños pequeños hasta personas que viven solas o con una mascota. Todos suspiran por vivir en el ático, pero sus principales destinatarios suelen ser finalmente parejas jóvenes sin hijos.
De todas formas, antes de afrontar esta inversión, conviene tener en cuenta que vivir directamente bajo cubierta puede tener también sus inconvenientes: los cambios de temperatura son mayores que en otros pisos, es más fácil sufrir humedades, conviene estar muy atentos al mantenimiento de las cubiertas de edificio...
Otro problema puede ser el ascensor, tanto por su ausencia, como por su presencia, que puede producir molestos ruidos si la maquinaria está cerca. Al mismo tiempo, hay que prestar una atención extra a la seguridad, ya que es más fácil para los amigos de lo ajeno acceder a los áticos que al resto de las viviendas.
Aunque se denomina ático a cualquier piso situado en la última planta de un edificio, las demandas de los compradores son muy concretas. La principal es que el último piso tenga mucha luz y una terraza amplia y discreta. Además, los compradores desean que su ático reúna unas dimensiones similares a las de una vivienda normal, así como todas sus comodidades.
Viernes, 25 de julio
Luis Llopis Herbas
Grupo Cenyt
Alfonso Agís
Invermanía
Ramón Tamames
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Luis C. Sánchez
Juan Otero