(PD/Agencias).- Se trata de imponer "un urbanismo más humano que aporte más calidad de vida". No tiene carácter retroactivo ni impedirá la construcción de rascacielos.
La presidenta regional y candidata del PP a la reelección, Esperanza Aguirre, anunció ayer que si gana las elecciones del día 27 establecerá por ley que en todas las zonas residenciales de la región las nuevas construcciones tengan un máximo de cuatro alturas (tres más el ático), para así imponer "un urbanismo más humano que aporte más calidad de vida".
Lo de las cuatro alturas me da igual, la verdad. Pero la noticia que lei en otra parte decia que Aguirre promete 45.000 viviendas de alquiler para todas las edades.
45000 viviendas de alquiler son muchas viviendas y una autentica necesidad para todos, no solo para los jovenes. Esta yo creo que es la promesa estrella, porque es el gran problema que tiene Madrid hoy.
Peero una cosa esta clara, y es que Aguirre cumple las promesas.
Asi que veremos como se va a ir solucionando el problema de la vivienda poco a poco, porque si esperamos que Trujillo haga algo lo tenemos claro
Chiquito disparate.
Limitar la construcción en altura significa:
Utilizar más suelo para vivienda, menos para espacios públicos, parques y járdines.
Como hace falta más suelo, éste subirá de precio, se encarece la vivienda.
Una vez hecha la base de una casa, construir la quinta planta no encarece mucho la vivienda, salvo el coste del ascensor.
Dispersar la población significa necesitar más transporte público y privado, más gasto y, curiosamente, contaminación global.
No creo que sea más humano vivir en un tercer piso que en un séptimo.
Las ciudades dispersas pierden parte de su identidad, como entidad colectiva, se convierten en una agrupación de pequeñas localidades. Piénsese en la "city" londinense.
Martes, 10 de noviembre
Grupo Cenyt
Luis Llopis Herbas
Juan Carlos Ureta
Jesús Pérez
Ramón Tamames
Luis C. Sánchez