Aumenta el riesgo del terrorismo nuclear: 'el peligro de que adquieran armas nucleares es real'
08.02.07 @ 16:32:31. Archivado en Informaciones y análisis
Los gobiernos occidentales deben tomarse muy en serio la posibilidad de que los terroristas hagan explotar una bomba nuclear ya que los materiales necesarios y los conocimientos son cada vez más fáciles de adquirir, según afirman analistas de seguridad en dos nuevos informes, reseñados por Mark Trevelyan, de Reuters.
"La amenaza de que terroristas adquieran armas nucleares es real (...) además, la probabilidad de que terroristas adquieran este tipo de armas está creciendo a medida que más países desarrollan agresivamente sus propias ambiciones nucleares", dice el EastWest Institute. El instituto añade que el primer terrorista nuclear podría resultar ser americano o europeo, lo que refleja una evolución previsible en las amenazas de seguridad en los próximos 10 a 15 años, con un posible añadido a la militancia islamista del estilo Al Qaeda `por parte de un difuso ecoterrorismo.
En otro informe, el influyente grupo de estudio londinense Chatham House dice que era factible que terroristas pudieran adquirir una bomba atómica, fabricar una ellos mismos, crear un "artefacto nuclear improvisado" o volar una central nuclear. Otro riesgo era el fallo del control gubernamental sobre instalaciones nucleares militares y civiles y materiales en países como Pakistán o Corea del Norte.
El diseño, materiales e ingeniería para una bomba "se han convertido todos en mercancías más o menos disponibles para los que están lo suficientemente decididos a adquirirlos", afirma Paul Cornish, responsable del programa de seguridad internacional en Chatham House. Añade que los desafíos científicos y de ingeniería eran muy difíciles pero no insuperables.
En el libro 'La Cuarta Guerra Mundial: terrorismo, religión y petróleo en los inicios del tercer milenio' se incluye un capítulo en el que se dice:
‘A.D.M’: EL SIGUIENTE PASO
El llamado ‘Ejército Islámico en Irak’ se atribuía a mediados de septiembre de 2005 el lanzamiento de varios misiles con carga química no especificada contra diversos objetivos en la capital, Bagdad. Un suceso que nunca llegó a aclararse.
El problema fundamental del terrorismo suicida no es su actual nivel, ni siquiera un incremento enorme del mismo, pues el mundo occidental puede bandearse con facilidad durante las próximas décadas con esta cuarta guerra mundial de baja intensidad: los atentados -aún con decenas y hasta cientos de víctimas- contra los sistemas de transporte y comunicaciones, espectáculos y servicios de alta asistencia ciudadana- pasarán a ser un imponderable, como las defunciones por contaminación ambiental y los accidentes de tráfico.
El problema fundamental es si Al Qaeda consigue acceder a armas de destrucción masiva, esas 'ADM' nucleares, biológicas o químicas capaces de causar miles, y hasta decenas o centenares de miles de muertes en un solo golpe. ¿Política ficción? Un atentado con armas biológicas asestaría un golpe demoledor al mundo.
El juez antiterrorista francés, Jean Louis Bruguière, que ha instruido más de 300 causas en los últimos años, advirtió seriamente a los presentes en 2004 en un foro de expertos antiterroristas en Mónaco, acerca del peligro de utilización de armas químicas y bacteriológicas por la nebulosa terrorista islámica, que busca incrementar el “efecto mediático y simbólico” de sus actos criminales. Otros participantes, como el profesor Xavier Rauffer, del Instituto de Criminología de París, se mostraron mas escépticos, ya que “el problema no es disponer de los componentes químicos y bacteriológicos, sino de la tecnología para provocar su dispersión”, informaba Pedro Canales en La Razón el 20 de octubre de ese año.
Pero las advertencias esta vez no caen en saco roto. El 28 de febrero de 2005, terminaba el ejercicio Tormenta Atlántica, organizado por el Centro de Bioseguridad de la universidad de Pittsburgh y el Centro de Relaciones Transatlánticas de la universidad John Hopkins. Durante mes y medio se había representado con todo realismo una hipótesis de atentado biológico simulado cuyos resultados habrían sido: 400.000 infectados en todo el mundo y 100.000 muertos, con proyecciones de millones de afectados que posiblemente morirían también posteriormente. La economía global, desbaratada, sobre todo los transportes y el comercio; el precio del petróleo, disparado. Rotterdam y Los Ángeles en cuarentena blindada y suspensión sine die de los referendos nacionales previstos sobre la Constitución europea. Han estallado conflictos en varias zonas del mundo. "Los líderes fueron cogidos por sorpresa en esta crisis. Y los detenidos en Austria confiesan que la Nueva Yihad tiene una y quizá dos instalaciones más de producción de armas biológicas", dicen las noticias simuladas del experimento. ¿Exageración, alarmismo? Todo lo contrario; según Tara O'Toole, una de las organizadoras del ejercicio, "el escenario expuesto es muy conservador. Podría ser mucho peor. La era de las armas biológicas no es ciencia ficción; está aquí. No es una invención; es una realidad de nuestro tiempo", declaraba al corresponsal del diario El País en Washington en su reportaje 'El día del ataque bioterrorista'.
Instituciones como el Foro Económico Mundial de Davos en su edición de 2005 ya sitúan al terrorismo, junto al cambio climático y el incremento de los precios del petróleo, como uno de los tres fuertes riesgos globales. El secretario general de Interpol, Ronald K. Noble, informó de que grupos terroristas que tienen acceso a armas de destrucción masiva, están planeando un gran atentado terrorista. Pero no dio ningún detalle, entre otras cosas porque no los tiene.
Interpol, que tenía en 2002 dos mil personas en su lista de sospechosos de terrorismo, tenía ya registrados actualmente 8.500 nombres gracias a una mayor colaboración de los países que integran esa organización. En cambio, el juez español Baltasar Garzón cree que los grupos de corte islámico estarían formados sólo por entre
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José Catalán Deus
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