No tengo muy claro a santo de qué el vicepresidente del Consell de la Generalitat Valenciana, Gerardo Camps, se lanza ahora a meter en la agenda política la necesaria fusión entre Bancaja y la CAM, con el añadido de la Caixa d’ Ontinyent. Puede ser por generar un problema que distraiga de Gürtel. Puede ser por evitar el efecto centrífugo que tendría una fusión CAM-Caja Murcia. Y hasta puede ser porque las dos entidades financieras están necesitadas de socorro. Pero lo absurdo es meter esto en la agenda sin abordar un cambio profundo del sistema financiero valenciano, que data de los ochenta.
Como estamos en el país de María Castaña perdemos el tiempo viendo dónde se sienta Ricardo Costa, persiguiendo policialmente al alcalde de El Ejido, del que desde hace años todo el mundo sabía dónde mete el dinero, o debatiendo los Presupuestos Generales del Estado. Una chorrada propia de un país que ni siquiera es moderno. De avanzado ya ni hablar; todavía tiene la hacienda pública en el siglo XX. No hay que discutir los presupuestos, sino los criterios para hacerlos.
Esta semana que termina ha levantado las faldas de todos los tópicos mediáticos mantenidos durante los últimos años en este país bajo el paraguas de la libertad de expresión, la independencia periodística y un sin fin de liturgias que solo tienen un objetivo: poder, vanidad y dinero. La avaricia no solo ha traído la explosión de las burbujas inmobiliarias y financieras, sino también la de la empresa periodística y sus míticos empleados, sobre todo en la prensa escrita. Los jueces ya dieron hace quince días su paso hacia la proletarización. Y el mismo camino han iniciado los periodistas. Por fin será posible la democracia sin tutelajes.
Los errores estratégicos del PP son tan enormes que le afectan a las posiciones más domésticas de su actividad política. Por ejemplo: si quieren ganar votos han de hacerlo por la izquierda y atrayendo al heterogeneo electorado del PSOE. Y sin embargo sus posiciones en la crisis escoran hacia la derechay hacia el caos. Otro ejemplo: su enemigo a batir es Zapatero. Y sin embargo se ceban con la ministra de Fomento, con Miguel Sebastian y ahora con Bermejo. ¿Qué coño hacen pidiendo el cese de Bermejo? El ministro de Justicia es simplemente el justiciero utilizado por el presidente del Gobierno para consolidar su estrategia por el poder. ¡Cesan a Bermejo! ¿Y qué?
El Diccionario de la real Academia dice que infinitivo es el modo de un verbo, pero en Wikipedia dicen que es una forma de decir algo en general sobre algo. Esto es. El recurso al infinitivo se hace cuando el autor no tienen nada en concreto que decir y recurre al modo verbal como exclamación que asiste la improbabilidad de la acción. Concretando: todas las recetas y medidas urgentes formuladas por el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Jose Luis Rodriguez Zapatero, ante el Comité Federal de su partido el pasado sábado están hechas en modo infinitivo. Ninguna concita la acción. Son pura referencia retórica que se trasladara a la economía real, como hemos comprobado en todos los anuncios anteriores.
Leo en un periódico que una asociación de usuarios de la comunicación defiende la incorporación de una asignatura audiovisual para que los niños aprendan a manejar los aparatos que tienen en sus casas. Craso error. Lo que debe hacerse es incorporar estos aparatos a la enseñanza para aliviar el treinta por ciento de fracaso escolar que registran los alumnos españoles. ¿Cómo van a aguantar los niños de hoy a un señor/a frente a una pizarra hablando de matemáticas o lengua cuando juegan al Brain Age 2 con sus Nintendo?
El sábado el correcto periódico El País publicaba un magnífico informe de Silvia Blanco explicando el cansancio ciudadano frente a lo políticamente correcto. Pero al día siguiente, el domingo, el mismo periódico se cebaba en las declaraciones de la Reina sobre los matrimonios homosexuales o sobre el aborto. Dos páginas el sábado para evidenciar las estúpidas situaciones que genera lo políticamente correcto y dos páginas el domingo para juzgar a la Reina desde una visión políticamente correcta. Esquizofrenia pura.
La cara oculta de los llamados medios de comunicación es su dependencia de la publicidad. Estamos muy acostumbrados a señalar si este periódico o aquella radio es un instrumento del Gobierno, el PSOE, el PP o el alcalde de turno y se nos olvida que de quien verdaderamente dependen todos los medios de comunicación es de la publicidad. ¿Ha visto alguien a cualquier medio hablar mal de El Corte Inglés o de la Renault?
Posicionarse a favor o en contra de una corriente política o de un político en concreto no es negativo si esta vinculación es reconocida. Así lo hacen miles de medios en todo el mundo y en la propia campaña electoral norteamericana, donde está claro quienes juegan por los demócratas y quienes por los republicanos. Y cada lector o espectador elige el medio que quiere. Otra cosa es en España donde todos se proclaman independientes aunque tengan simpatías ideológicas, adscripciones doctrinales o cordones umbilicales. Pero lo perverso es la dependencia publicitaria.
Es perverso para el medio, aunque al fin y al cabo consigue su real objetivo que es ganar dinero. Y es un desastre para el anunciante cuando no consigue mantener la inversión publicitaria que le dio tan buenos amigos y mejor trato mediático. Así se está demostrando con esta crisis. Martinsa era divino mientras repartía dinero por un tubo. Ahora es reo de muerte. Crédito y Caución ha tenido que inventarse una patética campaña de publicidad llamada “travesía del desierto” para que evitar que le empezaran a caer encima los pedigüeños: “O pagas o empiezas a salir como culpable de la crisis”. Y Marina d´Or, que invirtió dinero a raudales, se encuentra con que sus mejores amigos, como son la SER y otros beneficiados de sus campañas de publicidad, ahora se revuelven en contra porque no hay reparto.
Y esto es solo el principio. Las casas de automóviles mantienen a duras penas la inversión publicitaria aunque saben que no por ello van a conseguir ventas. Pero hay que seguir dando de comer a los leones porque de lo contrario muerden la mano que les daba de comer. De las promotoras inmobiliarias no se salva ninguna. A poco han dejado de hacer publicidad ya salen sus hazañas a relucir. Antes héroes ahora villanos. Los anunciantes creían que hacían amigos para siempre y solo eran matrimonios de conveniencia.
El gobierno francés acaba de hacer público que dedicará dos de las frecuencias analógicas de TV a dos redes nacionales de Internet de banda ancha. Si lo hace es porque quiere impulsar las TIC y porque hay demanda. ¿Qué pasa en España con todos los intentos privados o públicos por promocionar la televisión en Internet o, simplemente, por dinamizar la incorporación de las TIC? Que los intentos fracasan o van a paso de tortuga.
Dice Fernández Urbaneja, presidente de la Federación de Asociaciones de la Prensa, que percibe en la sociedad una queja por el partidismo de los medios de comunicación y la falta de reconocimiento de la línea editorial de cada uno. Me parece una afirmación notable, que ayer ratifique cuando vi el programa Caiga Quien Caiga en la Sexta, tratando la movida de un pleno de la Diputación de Castellón y la figura de su presidente, Carlos Fabra.
Cada día estoy más convencido que el Think Tank de marketing y agit-prop (agitación y propaganda) de la Moncloa es el mejor que ha tenido nunca España y uno de los mejores que hay en el mundo, casi rayando al que ha relanzado a Obama hacia la presidencia de EE.UU. Tienen una imaginación portentosa y un mejor buen hacer. La última: conseguir que todos en España desmientan que Aznar es el padre del hijo que va a tener la ministra francesa Rachida Dati. ¡Genial! Ni Alfonso Guerra ni Miguel Angel Rodríguez consiguieron estos perfiles de brillantez mediática.
Hay que ver la rapidez con la que trabaja el departamento de marketing de la Moncloa. En la anterior legislatura en dos meses percibieron que las negociaciones con ETA eran malas para la salud electoral del gobierno y le dieron la vuelta al calcetín de la mano de Rubalcaba y pese al deseo íntimo de Zapatero de consolidar un cambio del modelo constitucional en España. En esta legislatura ya llevan dos procesos de modificación de anteriores criterios muy sólidos, pero deben adaptarse a la noche de los tiempos.
Sábado, 21 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
JUAN JULIO ALFAYA
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vilagarcía na Rede
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil