Personalmente me fio de Trinidad Jiménez, ministra de Sanidad, y de Angel Gabilondo, ministro de Educación. Más allá de su histórica afición a salir en la foto (¿recuerdan aquella chupa de cuero cuando se presentó como candidata a alcalde de Madrid?), me parece que Jiménez ofrece un punto de sensatez en medio de tanta locura. Y lo mismo Angel Gabilondo, que es mi debilidad, cuando apuesta por mantener los colegios abiertos pese a tanta psicosis con la Gripe A.
Andan los economistas apostando si la caída del turismo este año será del diez o del veinte por ciento. Y, por supuesto, los políticos de turno, especialmente los afectados en la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía y Baleares dicen que la cosa no va con ellos. La ministra del ramo (¿hay ramo del turismo?) dice que la retracción de la demanda es por culpa de la crisis. Y la oposición militante anuncia el fin del modelo de sol y playa. Y más bien creo que el turismo tradicional se acaba porque se acaba la clase media.
Veo en cantidad de revistas docenas de consejos de grandes consultores sobre lo que deben hacer las empresas para salir de la crisis. Y al lado de cada artículo, el correspondiente recuadro publicitario de la consultora en cuestión, prometiendo gran capacidad de análisis, planes estratégicos y hasta ayudas financieras. Lo curioso es que todos esos consultores repiten las mismas estructuras empresariales que llevaron a la crisis, con la salvedad del fácil recurso de hablar de innovación. Esa es la palabra mágica.
Al Gore amenaza con volver a España el día 18 de octubre para anunciar que el 4 de junio de 2009, coincidiendo con el Día del Medio Ambiente, se propone movilizar dos millones de personas en doscientos municipios españoles para concienciar a la gente en la lucha contra el cambio climático. Habrá hasta un superconcierto musical como el que hicieron en la India.
Me han liado. Escucho en la radio que Castellón es la provincia de España donde más sube el paro y acto seguido escucho que Acebes ha dimitido de secretario general del PP. ¿Pero si este señor es de Avila? ¿Por qué sube tanto el paro en Castellón? ¡Aquí ningún político se va al paro!
Y es que los nombres de los parados no son de políticos. Son de gente que han puesto en la puta calle porque han parado la obra en la que trabajaban, ha presentado suspensión de pagos la empresa o, simplemente, aligeran la plantilla. Y como la psicosis se extiende cual paranoia muchos aprovechan para formalizar una catarsis interna.
Quizá ahora se entere el señor Zapatero de que hay una crisis como una catedral. Y que quizá también se entere que esto no se soluciona con 400 €uros al año para unas cervezas. Esto va en serio. Y, como decía Keynes, la única solución es invertir en reactivar la economía.
Y con malo que esta lo del paro a la zaga le va decirle a la constructora que ya no quieres el piso. Aunque como con la crisis, el Gobierno de España ni el de la Generalitat mueven un dedo al respecto. Diga lo que diga el contrato te tragas el piso o pierdes lo entregado a cuenta. ¿No se dan cuenta las constructoras que así aún crece más la desconfianza a comprarse una vivienda?
Ya les puedo dar lo nombres de dos o tres empresa de las grandes, Vallehermoso, por ejemplo, que se ha negado a devolver los pisos cuando el comprador acude a la cláusula de rescisión, que incluye penalización para el comprador. Pero la gran empresa permite que el arruinado deje de pagar, aplica entonces su propia ley y vende otra vez el piso, al que puede reducirle lo que ya recibió del anterior pagano arrepentido. Timados, parados y arruinados.
Uno puede tomarse la cosa a la tremenda y meterse el miedo en el cuerpo con tanta movida política como la que está pasando en esta nación de naciones que acabará siendo España. Desde el temor a la balcanización por el “Estado Frustrado” que dice Francisco Sosa a la absurda pelea de gallos montada para ver cuál de los dos es el malo (PP o PSOE), hay un sin fin de interpretaciones que nos dejan amargados. Si no fuera porque el asunto es grave, me quedaría con la variable pijos contra hipies que es lo último que se dice.
Lo siento queridos, pero se cumple lo escrito en mi diario. Rodríguez Zapatero sabe lo que quiere y avanza con sus tropas en la dirección adecuada, guste o no guste. Cambio del orden territorial (estatutos, Constitución, ETA), cambio del orden económico (OPA, cajas, comunicaciones, etc.) y cambio del orden social (educación, horarios familiares, familia, etc.). Si un alemán europeo se le antepone en el camino, pues se declara la autarquía energética y en paz.
Algo falla en este país cuando la agenda política la marcan ETA y Carod Rovira. Desde hace meses todo lo que ocurre está delimitado por estas fronteras. Zapatero y los BOE no hablan de otra cosa y los ministros y otros que se autodefinen como gobernantes se pasan el día a vueltas con el pacto con ETA, el Estatuto y las próximas elecciones. ¡Ah! Se me olvidaba, en Valencia también hablan de la visita del Papa. ¿Quién gobierna en este país?
O sea, que el PSOE de la calle Ferraz de Madrid decidirá quién es el candidato del PSPV en Alicante y el PP de la calle Génova de Madrid decidirá quién es el candidato del PPCV. ¿No lo pueden hacer Joan Ignaci Pla o Francesc Camps? Por supuesto. Pero eso les generaría tal cantidad de conflictos internos (más de los que tienen) que la medida salvadora es que resuelva ese ente extraño para los valencianos que es Madrid. Ya saben. Siempre mirando de reojo a los de norte (los catalanes), cuando el mal llegó a Almansa por la Castellana.
Para mi que Francesc Camps abusa demasiado de culpabilizar al gobierno de Rodríguez Zapatero de todos los males valencianos. Es obvio que la estrategia del PSOE pasa por ahogar políticamente a la Comunidad Valenciana para que todos nos demos cuenta que con el PP no vamos a ningún lado. Todos en brazos de los socialistas. Hasta han estado a punto de darle carrete al Bloc y a Esquerra Unida con tal de fulminar al PP. Y eso que a Morera y Gloria Marcos no los quieren en la sede de Blanquerias (PSPV-PSOE) ni en el recuerdo de una noche de verano, cuando empezó a fraguarse lo del 3 por ciento.
Lo correcto es a veces tan ofensivo que duele a los ojos. Todos como locos por decirla más fuerte que el otro, para demostrar que están en la línea correcta. Vienen por la izquierda. Avanzan por la derecha. La centralidad es el castillo a conquistar. Pero todos son correctísimos políticamente. Pasen y vean.
La llamada crisis de las viñetas me suena a camelo, aunque desgraciadamente haya una larga lista de muertos a cuenta de tanto fanatismo. Me huele a camelo utilizado por políticos y medios de comunicación de occidente que le tienen ganas a Busch y sus secuaces. La cruzada por la Alianza de Civilizaciones. Y también les viene bien a los políticos y obispos musulmanes que encuentran una nueva fórmula de presionar a sus masas. Porque si no es camelo, ¿por qué no ha estallado mil veces con los “ninots” de las Fallas o las fiestas de “Moros y Cristianos”?
Sábado, 21 de noviembre
Pedro Fernández Barbadillo
JUAN JULIO ALFAYA
Juan Fernandez Krohn
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Vicente A. C. M.
Vicente Torres
Vilagarcía na Rede
José Luis Palomera Ruiz
Antonio Javier Vicente Gil