Hace años la gente de mi pueblo (Vila-marxant) sabía que el alcalde (el tio Paco) apenas tenía presupuesto para un aguacil, asfaltar dos calles al año y blanquear el edificio del ayuntamiento que se caía de puro viejo. Los vecinos vivíamos ajenos a la existencia institucional. Ahora al actual alcalde, Vicente Betoret, le piden más policía local (debe haber unos veinte), un metro hasta la entrada del pueblo y ampliar el pabellón multiusos porque se ha quedado pequeño apenas inaugurado. ¿Está justificada esta hipertrofia institucional? ¿Hacen falta Bruselas, gobierno central, Consell, diputaciones y los ayuntamientos para gestionar la vida de los ciudadanos?
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo