Todos nos hablan de internacionalización. En los cursos de la Cámara y en la asociación de autónomos siempre viene uno que sabe mucho que nos dice que hemos de vender fuera y conocer más cosas. Lo dicen hasta en la tele. ¡Que guay! Lo pintan tan bonito que en el polígono todos estamos haciendo planes para irnos a un viaje para vender algo en Qatar. Allí atan los perros con longanizas. ¿Será verdad?
Así que cuatro del polígono nos hemos puesto de acuerdo en el bar y nos vamos a buscar mercado, como dicen los de la cámara. Uno de nosotros tiene un primo que habla inglés y está en el paro, así que hemos ido a decirle si quiere hacer un par de viajes. Está por la labor, pero nos hemos puesto a hacer números de su viaje y los preparativos consiguientes, no va a irse con una mano delante y otra atrás. Así que de entrada mil euros por cabeza para empezar a saber dónde se tiene que ir el nuevo representante.
Cuando ya ha brujuleado lo bastante nos ha dicho que mejor íbamos a la cámara, a la conserjería de industria y a hablar con un despacho que sabe que se dedica a esos contactos. Por pura casualidad (¿será casualidad?) todos nos han dirigido al consabido despacho. Y allí hemos ido. Por sentarnos a hablar mil euros más y para conocer detalles de mercados y tener contactos, unos cinco mil por empresa. Cobran lo que valen, el problema es saber si a nosotros nos sale a cuenta, porque los contratos no te los asegura nadie. ¡Coño con esto de internacionalizar!
Así que vuelta a empezar con la ilusión de Alemania, los árabes y los chinos. Si ha ido Zara nosotros también podemos. Hemos contactado con un diputado que está en Bruselas y sabe de todo eso, y nos ha mandado paquetes de folios donde explican las ayudas que da la Unión Europea para que las pymes nos internacionalicemos. Toda la tarde leyendo y luego nos hemos ido al gestor que nos hace las nóminas y el impuesto de sociedades para que nos aclare los trámites. Y la lista de papeles a rellenar, avales y hojas de Excel es de tal calibre que nos ha mareado. ¡Coño! ¡Pero si nosotros lo que hacemos es tirar de troqueladora!
Vuelta al bar y a reflexionar sobre la internacionalización de nuestras empresas. Y no encontramos solución, así que he llamado a mi hijo que está de becario en Alemania y le he dicho si encontraría un par de amigos para que se llevaran unos euros enseñando el muestrario en unas fábricas. Mi hijo me ha hecho un muestrario para internet y un par de cosas más, y los chicos ya andan dando vueltas por Hamburgo. Ya me he internacionalizado y tienen razón: hay que hacerlo. Pero a mi manera, que no me toquen los cojones.
Jueves, 31 de mayo
Pedro Fernández Barbadillo
José Pómez
Vicente Torres
Juan Fernandez Krohn
Vicente A. C. M.
Antonio Cabrera
Manuel Molares do Val
Francisco Rubiales
Raúl González Zorrilla
Rufino Soriano Tena
Miguel Barrachina
Julio César Izquierdo